Trastorno por consumo de sustancias: ciencias clínicas
Trastorno por consumo de sustancias: ciencias clínicas
Motivo de consulta dirigido
Dolor abdominal
Alteración del estado mental
Dolor torácico
Cefalea
Sangrado gastrointestinal: Inferior
Sangrado gastrointestinal: Superior
Accidente cerebrovascular isquémico
Dolor pélvico y sangrado vaginal: Dolor pélvico
Dolor pélvico y sangrado vaginal: Sangrado vaginal
Disnea
Ingestión tóxica
Árbol de toma de decisiones
Transcripción
El trastorno por consumo substancias es una afección médica caracterizada por la incapacidad de controlar el consumo de una sustancia, a pesar de las consecuencias sanitarias y sociales adversas. La causa del trastorno por consumo de sustancias es multifactorial e incluye factores psicológicos, biológicos, sociales y ambientales. Basándose en los criterios definidos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales, 5ª edición, o DSM-5, se puede clasificar el trastorno por consumo de sustancias en leve, moderado y grave.
Si un paciente se presenta con preocupaciones principales que sugieren un trastorno por consumo de sustancias, primero realice una evaluación ABCDE para determinar si el paciente está inestable o estable. Si su paciente está inestable, estabilice sus vías respiratorias, respiración y circulación, lo que puede requerir intubación endotraqueal con ventilación mecánica. A continuación, obtenga un acceso i.v. y establezca la monitorización continua de las constantes vitales, con frecuencia cardíaca, presión arterial y pulsioximetría, así como telemetría cardíaca.
Información clínica para recordar: Los pacientes con trastorno por consumo de sustancias pueden presentar algunas afecciones potencialmente inestables. Por ejemplo, la toxicidad de la cocaína puede causar isquemia cardiaca y convulsiones, mientras que la toxicidad de la heroína u otros opioides puede provocar somnolencia grave, depresión respiratoria y coma. La toxicidad de las benzodiacepinas también puede causar depresión del SNC, mientras que la abstinencia de benzodiacepinas o alcohol puede provocar convulsiones potencialmente mortales
Ahora que ya hemos hablado de los pacientes inestables, volvamos a la evaluación ABCDE y echemos un vistazo a los pacientes estables. Si su paciente está estable, obtenga una historia clínica y un examen físico dirigidos. A continuación, evalúe el consumo de sustancias con una prueba de detección, como la Drug Abuse Screening Test, o DAST-10. La DAST-10 contiene diez preguntas de tipo "sí" y "no" sobre el consumo de sustancias en los últimos 12 meses e incluye drogas ilícitas, medicamentos con receta y medicamentos de venta libre. Sin embargo, tenga en cuenta que esta prueba de detección excluye el consumo de alcohol.
Dato de alto rendimiento: Si sospecha que su paciente consume más de una sustancia, puede utilizar el cuestionario ASSIST, que son las siglas de Alcohol, Smoking, and Substance Involvement Screening Test. Se trata de un test de ocho preguntas que identifica las sustancias consumidas indebidamente, como el tabaco, el alcohol, el cannabis, la cocaína, los estimulantes, los inhalantes, los sedantes, los alucinógenos y los opioides.
Es posible que su paciente o su contacto cercano le comuniquen sus preocupaciones sobre el consumo de sustancias, pero tenga en cuenta que algunos pacientes pueden ocultar o minimizar las preocupaciones relacionadas con el consumo de sustancias a pesar de las luchas relacionales asociadas, como las amistades tensas o las dificultades con los compañeros de trabajo.
A veces, puede haber antecedentes de un trastorno del estado de ánimo o de la personalidad, como depresión o trastorno límite de la personalidad, o un trauma infantil, como el abandono de los padres. Los antecedentes familiares pueden revelar trastornos por consumo de alcohol u otras sustancias. La exploración física puede revelar una presión arterial anormal, marcas de pinchazos de agujas en la piel y daños en el tabique nasal.
Además, puede observar pupilas anormales, que pueden estar dilatadas o contraídas dependiendo de la sustancia implicada. Pero, en algunos casos, la exploración de su paciente puede ser completamente normal. Por último, si la puntuación de la DAST-10 es igual o superior a 3, se debe sospechar de un trastorno por consumo de sustancias.
Información clínica: Diferentes sustancias causan diferentes signos y síntomas. Por ejemplo, la toxicidad aguda de estimulantes como la anfetamina y la cocaína provoca hipertensión, taquicardia y dilatación de las pupilas. Por otro lado, los depresores del SNC, como los barbitúricos y las benzodiacepinas, provocan somnolencia, disminución de la frecuencia respiratoria, hipotensión y pupilas puntiformes. A continuación, con el consumo de cannabis, se busca la inyección conjuntival; mientras que los que consumen fenciclidina pueden presentar nistagmo.
Una vez que sospeche de un trastorno por consumo de sustancias, evalúe los criterios del DSM-5 para el trastorno por consumo de sustancias. El DSM-5 enumera once criterios del trastorno por consumo de sustancias que se dividen en cuatro categorías generales, entre las que se incluyen el deterioro del control, la dependencia física, los problemas sociales y el consumo de riesgo.
En primer lugar, analicemos los factores que sugieren un deterioro del control, como si el paciente consume más sustancias de lo previsto o durante más tiempo del previsto. A continuación, es posible que dediquen más tiempo a obtener, consumir o recuperarse de las sustancias; o que sigan consumiendo sustancias a pesar de haber comprendido el problema, como después de las consecuencias legales.
La siguiente es la dependencia física, por ejemplo, si manifiestan ansia de consumir sustancias, intentan sin éxito reducirlas o dejar de consumirlas, o incluso desarrollan síntomas de abstinencia, como temblores o inquietud. Además, con el tiempo, el paciente puede desarrollar tolerancia a una sustancia concreta, lo que significa que tiene que tomar más cantidad para conseguir el efecto deseado.
Fuentes
- "Treatment of patients with substance use disorders, second edition" Am J Psychiatry (2007)
- "Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition (DSM-5)" Arlington, VA (2013)
- "Screening for Drug Use in Primary Care: Practical Implications of the New USPSTF Recommendation" JAMA Intern Med (2020)
- "DSM-5 criteria for substance use disorders: recommendations and rationale" Am J Psychiatry (2013)
- "Harrison's Principles of Internal Medicine, 21e" McGraw Hill (2022)
- "Key Substance Use and Mental Health Indicators in the United States: Results from the 2020 National Survey on Drug Use and Health" SAMHSA (2021)