Intoxicación y sobredosis por opioides: ciencias clínicas
Intoxicación y sobredosis por opioides: ciencias clínicas
Motivo de consulta dirigido
Dolor abdominal
Alteración del estado mental
Dolor torácico
Cefalea
Sangrado gastrointestinal: Inferior
Sangrado gastrointestinal: Superior
Accidente cerebrovascular isquémico
Dolor pélvico y sangrado vaginal: Dolor pélvico
Dolor pélvico y sangrado vaginal: Sangrado vaginal
Disnea
Ingestión tóxica
Árbol de toma de decisiones
Transcripción
Intoxicación y sobredosis de opioides son términos utilizados para describir los cambios fisiológicos y psicológicos derivados de una dosis excesiva de opioides. Los opioides incluyen la heroína y potentes analgésicos como la morfina, el fentanilo y la oxicodona. Los opioides pueden tomarse por múltiples vías, como la ingestión, la inhalación, la inyección intravenosa, así como mediante parches transdérmicos.
Una vez en el cuerpo, se unen a los principales receptores opioides, que se encuentran en órganos como el cerebro, el corazón, los vasos sanguíneos y el tracto gastrointestinal, provocando efectos como euforia o disforia; miosis, o pupilas contraídas; bradicardia e hipotensión; y disminución de la motilidad intestinal, que conduce al estreñimiento. A veces, el consumo de opioides puede provocar una sobredosis de opioides, que puede conducir a una depresión respiratoria grave, sedación significativa, coma e incluso la muerte.
Si sospecha una intoxicación o sobredosis de opioides, primero debe realizar una evaluación ABCDE para determinar si su paciente está inestable o estable.
Si está inestable, estabilice la vía respiratoria, la respiración y la circulación. A menudo, puede ser necesario intubar, ya que los pacientes inestables suelen presentar depresión respiratoria o apnea y requieren ventilación mecánica. A continuación, proporcione oxígeno suplementario, obtenga acceso intravenoso y, si es necesario, administre líquidos para la reanimación volumétrica. Por último, no olvide someter al paciente a una monitorización continua de las constantes vitales, como la frecuencia cardiaca, la presión arterial y la saturación de oxígeno.
A continuación, realice una anamnesis y una exploración física específicas, así como un análisis de glucosa en el punto de atención a pie de cama. La anamnesis y la exploración física son fundamentales en estos pacientes, por lo que, si el paciente está en coma o intubado, debe recabar información de testigos, amigos, familiares o personal de urgencias
Los antecedentes pueden revelar el consumo de opioides o un diagnóstico previo de trastorno por consumo de sustancias. Por otro lado, la exploración física suele mostrar signos de depresión respiratoria, como una disminución grave de la frecuencia respiratoria, apnea y respiración superficial; mientras que la saturación de oxígeno suele ser inferior al 90% debido a la depresión respiratoria grave; y algunos pacientes también pueden presentar hipotensión.
Además, estos pacientes suelen presentar alteraciones graves del estado mental. Suelen estar inconscientes o incluso pueden sufrir convulsiones. No olvide examinar los ojos del paciente, ya que un paciente con intoxicación o sobredosis por opioides tendrá pupilas mióticas y puntiformes que no responden a los cambios de luz Además, compruebe los ruidos intestinales, que suelen estar disminuidos, y busque indicios de consumo de sustancias, como marcas de agujas.
Por último, mida la glucosa en el punto de atención para descartar una hipoglucemia, que a menudo puede imitar algunos síntomas de sobredosis de opioides. Los pacientes con intoxicación o sobredosis de opioides suelen tener niveles normales de glucosa.
A continuación, unos tips clínicos: Normalmente no se necesitan pruebas de laboratorio para diagnosticar una intoxicación aguda por opioides o una sobredosis. Sin embargo, si las solicita, es posible que observe hallazgos que apoyen el diagnóstico, como una elevada creatina fosfoquinasa, o CPK, por rabdomiólisis debida a inmovilidad o hipoxia. Además, la rabdomiólisis puede provocar una lesión renal aguda y, en ese caso, también pueden elevarse los niveles de BUN y creatinina. Además, se recomienda obtener un análisis toxicológico de orina y sangre en todos los pacientes de los que se sospeche que están sufriendo algún tipo de sobredosis, ya que también podría haber agentes adicionales que agraven la presentación. Estas pruebas no deben retrasar el tratamiento si la sospecha es alta.
Todos estos hallazgos son altamente sugestivos de sobredosis de opioides, por lo que debe administrar inmediatamente naloxona intravenosa.
Se trata de un antagonista opioide de acción corta que compite con los opioides en los receptores opioides, y la afinidad de unión de la naloxona es mayor a los receptores opioides mu específicamente. Administre naloxona lentamente cada 2 o 3 minutos y evalúe la respuesta del paciente. Continúe con la naloxona hasta que el paciente esté despierto y tenga una frecuencia respiratoria espontánea de al menos 12 o más respiraciones por minuto.
Si la dosis máxima de naloxona no causa ninguna mejoría, considere un diagnóstico alternativo. Por otro lado, si la función respiratoria de su paciente está mejorando, puede diagnosticar sobredosis de opioides. Tenga en cuenta que el paciente empezará a respirar espontáneamente antes de estar totalmente alerta
Fuentes
- "Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Text Revision" Washington, DC (2022)
- "Opioid Toxicity" Acad Forensic Pathol (2017)
- "An approach to drug abuse, intoxication and withdrawal" Am Fam Physician (2000)
- "Treatment of overdose in the synthetic opioid era" Pharmacol Ther (2022)