Enfermedad renal crónica: ciencias clínicas
Enfermedad renal crónica: ciencias clínicas
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Dolor abdominal
Hemorragia vaginal
Lesión renal aguda
Anemia
Dolor torácico
Lesiones cutáneas comunes
Erupciones cutáneas comunes
Estreñimiento
Tos
Demencia (síntomas agudos)
Depresión (presentación inicial)
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Disuria
Fiebre
Cefalea
Edema en las piernas
Lumbalgia
Síntomas genitourinarios masculinos
Embarazo (presentación inicial)
Ojos rojos
Sibilancias y disnea
Síntomas respiratorios altos
Flujo vaginal
Árbol de toma de decisiones
Transcripción
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La enfermedad renal crónica, o ERC, se refiere a una alteración de la función renal que persiste durante 3 o más meses. Este deterioro funcional se produce con mayor frecuencia cuando las afecciones comórbidas, como la hipertensión o la diabetes mellitus, causan una esclerosis progresiva de las nefronas. Por lo general, la ERC se clasifica en función de la causa subyacente, el grado de albuminuria y la tasa de filtración glomerular estimada (FGe), que puede ayudar a determinar el tratamiento adecuado y evaluar el pronóstico.
Si sospecha ERC, primero debe evaluar el ABCDE para determinar si el paciente está estable o inestable.
Si está inestable, estabilice la vía respiratoria, la respiración y la circulación. A continuación, obtenga acceso i.v. y proporcione oxígeno suplementario para mantener una oxigenación adecuada. Por último, someta al paciente a una monitorización continua de las constantes vitales, como la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y la pulsioximetría, y, si es necesario, obtenga también un acceso vascular para diálisis.
Información clínica para recordar: Los pacientes con ERC que se presentan como inestables a menudo padecen una enfermedad renal terminal y pueden haber faltado a la diálisis programada. En ese caso, pueden presentar hiperpotasemia, acidosis metabólica, sobrecarga de líquidos, así como uremia. Además, en la uremia, su paciente podría desarrollar escarcha urémica, que se produce cuando el BUN sérico se eleva hasta el punto de que la urea se filtra a través de la piel en el sudor y se cristaliza, dando un aspecto escarchado. Además, pueden presentar roce pericárdico por fricción, lo que sugiere el desarrollo de pericarditis urémica; o pueden desarrollar confusión y asterixis, lo que indica encefalopatía urémica. Por último, tenga en cuenta que tras la estabilización inicial, estos pacientes requerirán diálisis urgente como tratamiento definitivo.
Bien, ahora volvamos a la evaluación ABCDE y hablemos de pacientes estables.
En individuos estables, primero debe obtener una historia clínica y un examen físico dirigidos, y solicitar análisis de laboratorio, incluido el PMC. La anamnesis suele revelar síntomas inespecíficos, como fatiga o anorexia, mientras que los antecedentes médicos suelen incluir diabetes, hipertensión, afecciones familiares como la poliquistosis renal o el uso frecuente de medicamentos nefrotóxicos como los AINE. Por otra parte, la exploración física puede revelar una elevación de la tensión arterial e hinchazón de pies y tobillos, mientras que las pruebas de laboratorio suelen mostrar una elevación de la creatinina sérica, o al menos una elevación con respecto a su valor basal previo.
En este punto, debe sospechar que padece una ERC, por lo que el siguiente paso es calcular la FGe.
Si la FGe es inferior a 60 y se ha mantenido por debajo de 60 durante 3 meses o más, se puede diagnosticar con seguridad una ERC.
Ahora que ha diagnosticado la ERC, lo siguiente que hay que hacer es evaluar la causa subyacente, primero midiendo la tensión arterial, y luego solicitando análisis de laboratorio, incluida una hemoglobina A1C, y un análisis de orina con sedimento. En algunos casos, pueden ser necesarios estudios de imagen, como una ecografía renal, o incluso estudios invasivos, como una biopsia renal, para identificar la causa subyacente.
Una tensión arterial superior a 140/90 mmHg sugiere el diagnóstico de hipertensión, mientras que una hemoglobina A1C superior al 6,5% es diagnóstica de diabetes. Por otro lado, si el análisis de orina con sedimento revela proteinuria, cilindros celulares e incluso hematuria, debe sospecharse la presencia de una enfermedad glomerular.
Dato de alto rendimiento a tener en cuenta El estudio de la enfermedad glomerular en el contexto de la ERC puede ser bastante extenso, e incluye anticuerpos citoplasmáticos antineutrófilos, como c-ANCA y p-ANCA; electroforesis de proteínas, como SPEP y UPEP; autoanticuerpos, como anticuerpos antinucleares y factor reumatoide; así como agentes infecciosos, como VIH, hepatitis B y hepatitis C.
A continuación, la ecografía renal puede ayudarle a identificar las causas estructurales de la ERC, como los quistes en el caso de la poliquistosis renal;
mientras que una biopsia renal ayudará a identificar histopatológicamente la causa específica de la glomerulonefritis, como la presencia de un patrón semilunar en el síndrome de Goodpasture.
Ahora que ha identificado la causa subyacente, el objetivo es tratarla, si es posible, para ralentizar la progresión de la ERC.
Una vez identificada la causa, hay que evaluar la función renal.
Fuentes
- "KDIGO 2024 Clinical Practice Guideline for the Evaluation and Management of Chronic Kidney Disease" Kidney Int. (2024)
- "Chronic kidney disease: assessment and management" London: National Institute for Health and Care Excellence (NICE) (2021)
- "Uremic frost: a harbinger of impending renal failure" Int J Dermatol (2016)
- "Practical Approach to Detection and Management of Chronic Kidney Disease for the Primary Care Clinician" Am J Med (2016)