Cáncer de ovario: ciencias clínicas

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El cáncer de ovario es el segundo cáncer ginecológico más frecuente después del de endometrio, y la principal causa de muerte por cáncer ginecológico. Los tres tipos principales de cáncer de ovario son los tumores de células germinales, que surgen de las células germinales primordiales; los tumores de células del cordón sexual o del estroma, que surgen de los tejidos de sostén del ovario; y los tumores de células epiteliales, que proceden del mesotelio que recubre el ovario.

La mayoría de las neoplasias malignas de ovario son tumores de células epiteliales, que aparecen principalmente en pacientes de edad avanzada. Debido a la vaguedad de sus síntomas, suelen diagnosticarse en una fase tardía. Los tumores de células germinales y del cordón sexual o del estroma suelen darse en pacientes jóvenes. Pueden producir hormonas que provoquen síntomas de embarazo, pubertad precoz, hemorragias anormales o virilización, por lo que se diagnostican en una fase más temprana.

Cuando una paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere un cáncer de ovario, el primer paso es realizar una anamnesis y una exploración física dirigidas. Las pacientes suelen referir una historia de dolor abdominal o pélvico o hinchazón, y posiblemente una disminución del apetito, saciedad precoz o un cambio en los hábitos intestinales. La exploración física revela una masa abdominal, pélvica o anexial y, a veces, sensibilidad abdominal o pélvica, o distensión abdominal. Con estos hallazgos, sospeche una masa anexial y obtenga una ecografía pélvica.

Información clínica: Cuando las pacientes en edad reproductiva presenten síntomas abdominales o pélvicos, asegúrese de evaluar la posibilidad de embarazo con una hCG. Tenga en cuenta que algunos tumores de células germinales producen hCG, lo que puede dar lugar a un falso positivo en la prueba de embarazo. Además, el diagnóstico de embarazo no excluye la malignidad.

Si la ecografía revela un quiste delgado, anecoico, de paredes lisas, de menos de 10 centímetros, sin tabicaciones, flujo sanguíneo interno ni componentes sólidos, el diagnóstico probable es una masa anexial benigna. En este caso, trate a la paciente de forma expectante con ecografías seriadas. Sin embargo, si la paciente tiene un dolor intenso o persistente o si la masa aumenta de tamaño, hay que plantearse una intervención quirúrgica.

Por otra parte, la ecografía puede mostrar una masa compleja, posiblemente de más de 10 centímetros de diámetro. La masa puede contener tabicaciones o loculaciones y componentes sólidos como nódulos murales, así como un aumento del flujo doppler interno. También puede haber evidencia de líquido libre pélvico. Estos hallazgos sugieren una neoplasia ovárica.

En este punto, la edad de la paciente, los factores de riesgo y los síntomas ayudarán a diferenciar entre los tres tipos principales de neoplasia ovárica. Si su paciente tiene menos de treinta años con posibles antecedentes familiares de cáncer de ovario y síntomas de pubertad precoz, embarazo o hemorragia vaginal anormal, sospeche un tumor maligno de células germinales del ovario.

A continuación, obtenga marcadores tumorales como la alfafetoproteína o AFP, la gonadotropina coriónica humana o hCG y la lactato deshidrogenasa o LDH. Los tumores de células germinales producen diferentes combinaciones de estos marcadores. Por ejemplo, los disgerminomas pueden secretar hCG y LDH, los tumores del saco vitelino y los teratomas inmaduros pueden producir AFP y LDH, y los tumores mixtos de células germinales pueden secretar estos tres marcadores.

Información clínica: Tenga en cuenta que la presencia de marcadores tumorales no es necesaria para diagnosticar un cáncer de ovario concreto. Los marcadores tumorales son pruebas de apoyo adicionales con valor en la monitorización de la respuesta al tratamiento. Si la cirugía y la quimioterapia tienen éxito, los marcadores tumorales disminuirán. Si el tratamiento no tiene éxito o se produce una recidiva, los marcadores tumorales se estabilizarán o aumentarán.

Tras comprobar los marcadores tumorales, el siguiente paso es realizar una exploración quirúrgica con un procedimiento de estadificación. Los hallazgos quirúrgicos incluirán una masa anexial sólida y posiblemente adherencias abdominales o pélvicas, con o sin ascitis. El diagnóstico se realiza mediante anatomía patológica. Los tipos de tumores malignos de células germinales son los disgerminomas, los tumores del saco vitelino, los tumores mixtos de células germinales y los teratomas inmaduros. Los disgerminomas son uno de los tumores malignos de células germinales más frecuentes. Al examen microscópico, sus células suelen presentar un citoplasma claro y un núcleo situado en el centro, con aspecto de "huevo frito". Una vez que se tiene el diagnóstico definitivo de un tumor germinal maligno, el tratamiento suele consistir en quimioterapia a base de platino y seguimiento de la recurrencia con marcadores tumorales y exámenes físicos. En caso de recidiva, el tratamiento consiste en la extirpación quirúrgica del tumor y la quimioterapia.

Fuentes

  1. "ACOG Practice Bulletin no.174: Evaluation and Management of Adnexal Masses" Obstet Gynecol (2016)
  2. "ACOG Committee Opinion no. 478: Family History as a Risk Assessment Tool" Obstet Gynecol (2011)
  3. "Executive Summary of the Ovarian Cancer Evidence Review Conference" Obstet Gynecol (2023)
  4. "Treatment options in recurrent ovarian cancer: latest evidence and clinical potential" Ther Adv Med Oncol (2014)
  5. "Updates in the management of ovarian germ cell tumors" Am Soc Clin Oncol Educ Book (2013)
  6. "Ovarian Sex Cord-Stromal Tumors" J Oncol Pract (2016)
  7. "Malignant germ cell tumors of the ovary" Obstet Gynecol (2000)