Celulitis orbitaria y periorbitaria (pediatría): ciencias clínicas
Introduction0:00–0:42
La celulitis periorbitaria y orbitaria son infecciones bacterianas de los tejidos blandos dentro o alrededor de la órbita.
Según la relación de la infección con el tabique orbitario y la presencia o ausencia de aumento de la presión intraorbitaria, se puede diferenciar la celulitis orbitaria de la periorbitaria.
La celulitis orbitaria se produce después del tabique orbitario y se asocia a un aumento de la presión intraorbitaria, mientras que la celulitis periorbitaria se produce en los tejidos blandos anteriores al tabique orbitario y no se asocia a un aumento de la presión intraorbitaria.Ahora, si su paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere celulitis orbital o periorbital, primero debe realizar una evaluación ABCDE para determinar si el paciente está inestable o estable.
Unstable Patient0:42–1:22
Si está inestable, estabilice la vía respiratoria, la respiración y la circulación. A continuación, obtenga un acceso intravenoso, considere la posibilidad de administrar líquidos por vía intravenosa y someta al paciente a una monitorización continua de las constantes vitales, incluidas la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y la pulsioximetría.
Por último, si es necesario, no olvide proporcionar oxígeno suplementario. Ahora, volvamos a hablar de los pacientes estables.
Stable Patient1:22–2:16
En primer lugar, obtenga una historia clínica y una exploración física dirigidas. La anamnesis suele revelar dolor ocular unilateral e hinchazón.
En algunos casos, el paciente o su cuidador pueden referir fiebre, una infección sinusal o dental reciente, o un traumatismo reciente en el ojo o la piel circundante, como una picadura de insecto o incluso impétigo.
El examen físico revela eritema unilateral alrededor de la órbita, así como calor, sensibilidad a la palpación e hinchazón del párpado superior o inferior.
Información clínica para recordar: Si el paciente presenta dolor o inflamación intensos, es posible que no pueda visualizar el ojo lo suficientemente bien como para realizar un examen completo.
En este caso, debe solicitar una tomografía computarizada de la órbita para establecer un diagnóstico.En este punto, debe sospechar una celulitis orbitaria o periorbitaria, por lo que su siguiente paso es evaluar a su paciente en busca de signos de aumento de la presión intraorbitaria.
Suspect orbital/periorbital cellulitis2:16–2:40
Estos incluyen visión borrosa o agudeza visual reducida, oftalmoplejia, proptosis, quemosis y reflejo luminoso corneal anormal.Si su paciente no presenta signos de aumento de la presión intraorbitaria, diagnostique celulitis periorbitaria, que puede ser consecuencia de traumatismos cutáneos menores como abrasiones o picaduras de insectos.
Periorbital cellulitis2:40–3:13
En la mayoría de los casos, se trata de un diagnóstico clínico, por lo que no necesitará análisis ni pruebas de imagen. En otras palabras, puede pasar directamente al tratamiento, que se basa principalmente en la penicilina combinada con inhibidores orales de la betalactamasa, como la amoxicilina-clavulánico, que cubren los estafilococos, estreptococos y otra flora cutánea grampositiva.Ahora, volvamos atrás y echemos un vistazo a los pacientes que presentan signos de aumento de la presión intraorbitaria.
Orbital cellulitis3:13–4:02
En este caso, diagnostique celulitis orbitaria. En cuanto al manejo, en primer lugar, debe ingresar al paciente en el hospital, iniciar antibióticos intravenosos y consultar al equipo oftalmológico para un examen ocular completo.
La mayoría de los pacientes con celulitis orbitaria tienen una infección sinusal o dental coexistente, por lo que se debe elegir un antibiótico que cubra las especies de Staphylococcus y Streptococcus, como una cefalosporina de segunda o tercera generación.
Además, considere la posibilidad de añadir un antibiótico que proporcione cobertura contra el Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, o SARM, como la clindamicina intravenosa.
Imaging indications4:02–4:24
Una vez iniciado el tratamiento, el siguiente paso es evaluar si hay indicaciones para la obtención de imágenes. Entre ellos se incluyen el deterioro de la agudeza visual, la proptosis macroscópica o la oftalmoplejía, así como signos de afectación del sistema nervioso central, como déficits neurológicos focales, convulsiones y alteraciones del estado mental.
Orbital cellulitis without complications4:24–4:33
Orbital cellulitis with complication4:33–5:56
Si no hay indicaciones de diagnóstico por imagen, puede hacer un diagnóstico clínico de celulitis orbitaria no complicada y continuar el tratamiento con antibióticos IV.Por otro lado, si existen indicaciones para la obtención de imágenes, solicite una tomografía computarizada de los senos paranasales y las órbitas con contraste.
Si la TC sólo revela infiltración grasa difusa, diagnostique celulitis orbitaria grave. Sin embargo, si la TC revela infiltración grasa difusa, así como la evidencia de un absceso dentro de la órbita, diagnostique celulitis orbitaria complicada por un absceso orbitario.
Por último, si la TC revela una infiltración grasa difusa y un absceso en el espacio subperióstico, diagnostique una celulitis orbitaria complicada por un absceso subperióstico.
En cada uno de estos casos, debe continuar con los antibióticos i.v. y considerar la posibilidad de consultar a su equipo de cirugía para un posible drenaje del absceso.Dato de alto rendimiento a tener en cuenta: La celulitis orbitaria no tratada puede provocar complicaciones graves como la trombosis del seno cavernoso, que puede causar pérdida de visión o incluso la muerte.
Los hallazgos clínicos por sí solos no bastan para diferenciar la trombosis del seno cavernoso de la celulitis orbitaria, por lo que si su paciente presenta un empeoramiento progresivo de los signos que sugieren un aumento de la presión intraorbitaria, considere la posibilidad de solicitar una resonancia magnética para descartar la trombosis del seno cavernoso.
Review5:56–6:55
Resumen rápido: la celulitis periorbitaria y orbitaria son infecciones bacterianas de los tejidos blandos que rodean la órbita.
La celulitis periorbitaria es una infección anterior al tabique orbitario que no provoca signos de aumento de la presión intraorbitaria y requiere antibióticos orales que contengan un inhibidor de la betalactamasa.
Por otro lado, la celulitis orbitaria es una infección posterior al tabique orbitario y se diagnostica basándose en signos que indican un aumento de la presión intraorbitaria.
Una vez diagnosticada la celulitis orbitaria, ingrese al paciente en el hospital, comience a administrarle antibióticos por vía intravenosa y consulte a su equipo oftalmológico para que le realice un examen ocular completo.
Si sospecha una celulitis grave o complicada, obtenga una TC con contraste de los senos paranasales y la órbita para buscar celulitis orbitaria grave, así como abscesos orbitarios y subperiósticos, que pueden requerir intervención quirúrgica.
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