Otitis aguda media y externa: ciencias clínicas
Otitis aguda media y externa: ciencias clínicas
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Transcripción
La otitis, o inflamación del oído, suele estar causada por una infección bacteriana. Es más frecuente en niños, pero puede ocurrir a cualquier edad. Los pacientes pediátricos suelen presentar otitis media aguda, que es una infección del oído medio causada con mayor frecuencia por Moraxella catarrhalis, Streptococcus pneumoniae o Haemophilus influenzae; u otitis externa aguda, que es una infección del oído externo y suele estar causada por Pseudomonas aeruginosa o Staphylococcus aureus.
Si su paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere otitis media aguda u otitis externa aguda, primero debe realizar una historia y el examen físico dirigidos. Empecemos por la otitis media aguda. La anamnesis suele ser importante para detectar síntomas de malestar; por ejemplo, un lactante o un niño que no habla puede estar inquieto, tener cambios en el apetito o problemas para dormir, y puede tirarse de la oreja afectada, frotársela o sujetársela. Por otro lado, un niño verbal suele describir un dolor de oído de nueva aparición. Además, los pacientes pueden referir o no supuración de oídos, fiebre o síntomas concurrentes de infección de las vías respiratorias altas, como rinorrea, congestión nasal y tos.
El examen físico con otoscopio revelará una membrana timpánica roja y abultada, así como una movilidad reducida con otoscopia neumática. Tenga en cuenta que el enrojecimiento es un signo inespecífico de inflamación, por lo que un único hallazgo de enrojecimiento sin abultamiento no indica necesariamente una otitis media aguda. Incluso puede observar una secreción purulenta dentro del conducto auditivo externo, lo que sugiere que la membrana timpánica se ha roto.
Información clínica: Un truco para abordar sistemáticamente el examen otoscópico consiste en dividir la membrana timpánica en cuatro cuadrantes, y cada cuadrante debe evaluarse en cuanto a su posición, color, translucidez y movilidad.
En este punto, se puede diagnosticar una otitis media aguda. El siguiente paso es evaluar la gravedad de la otitis media comprobando la temperatura del paciente, así como el grado y la duración de la otalgia. Si la temperatura es inferior a 39 grados centígrados, o si hay otalgia leve, o si la otalgia ha estado presente durante menos de 48 horas, se diagnosticará otitis media aguda no grave.
A continuación, antes de decidir el tratamiento, no olvide evaluar la edad de su paciente. En primer lugar, centrémonos en los niños a partir de 2 años, a los que se puede tratar de dos maneras. En estos pacientes, muchos casos de otitis media aguda se resolverán sin antibióticos, por lo que dependiendo del nivel de comodidad del cuidador, podría optar por tratar el dolor del paciente con analgésicos orales, como el paracetamol o el ibuprofeno, y simplemente observar sus síntomas, con un seguimiento estrecho. Esto se denomina espera vigilante y requiere una comunicación fiable entre el cuidador y el proveedor. Alternativamente, podría proporcionar analgesia oral y amoxicilina a dosis altas.
Dato de alto rendimiento: El antibiótico de primera elección para la mayoría de los pacientes con otitis media aguda es la amoxicilina en dosis altas, que es de 90 miligramos por kilogramo, dividido dos veces al día y por vía oral. Sin embargo, si su paciente ha tomado amoxicilina en los últimos 30 días, o si también tiene conjuntivitis purulenta, asegúrese de seleccionar un antibiótico con actividad beta lactamasa, como amoxicilina-clavulánico. En cambio, para los pacientes alérgicos a la amoxicilina, se puede elegir una cefalosporina de tercera generación, como el cefdinir. Por último, los pacientes que no mejoran con amoxicilina, amoxicilina-clavulánico o cefdinir pueden necesitar ceftriaxona intramuscular para tratar adecuadamente la infección.
Ahora volvamos a considerar las opciones de tratamiento para los pacientes de entre 6 y 23 meses de edad que tienen otitis media aguda no grave. En este caso, el primer paso es evaluar si la otitis media es unilateral o bilateral. Si la otitis es unilateral, trate a su paciente del mismo modo que trataría una otitis media aguda no grave en niños de 2 años o más. En primer lugar, podría optar por una simple espera vigilante, administrando analgesia oral, como paracetamol o ibuprofeno, con observación y seguimiento estrecho. Alternativamente, podría proporcionar analgesia oral y amoxicilina a dosis altas. De nuevo, antes de decidir, ten en cuenta las preferencias del cuidador y su capacidad de seguimiento.
Información clínica: Si opta por observar a su paciente sin iniciar antibióticos, pero no está seguro de si podrá realizar un seguimiento en 48 a 72 horas, considere la posibilidad de dar a su paciente una receta de antibióticos de red de seguridad o "SNAP", que permite a un cuidador surtir la receta e iniciar los antibióticos en caso de que los síntomas persistan o empeoren después de 48 a 72 horas. La prescripción "SNAP" sólo debe realizarse en los 5 primeros días tras el diagnóstico de la otitis media.
Por otro lado, si su paciente de 6 a 23 meses de edad tiene otitis media aguda bilateral no grave, proporcione analgesia oral y comience con dosis altas de amoxicilina de inmediato, ya que la espera vigilante no se recomienda para la otitis bilateral en este grupo de edad.
Fuentes
- "Clinical Practice Guideline: Otitis Media with Effusion (Update)" Otolaryngol Head Neck Surg (2016)
- "The diagnosis and management of acute otitis media" Pediatrics (2013)
- "Otitis externa" Pediatr Rev. (2013)