Chapters:

Introduction0:00–0:47

La artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, caracterizada por lesiones mecánicas por desgaste del cartílago articular, que provocan lesiones óseas y sinoviales.
Este proceso inflamatorio crónico está mediado por citocinas, como la interleucina 1 y el factor de necrosis tumoral ɑ, y puede afectar a cualquier articulación, pero más comúnmente a rodillas, caderas, manos y pies.
Entre los factores de riesgo importantes de la artrosis se encuentran la edad, ser biológicamente mujer, la obesidad y las lesiones articulares.
En la mayoría de los casos, la artrosis es un diagnóstico clínico, pero a veces puede ser necesario recurrir a imágenes con rayos X si el diagnóstico no está claro.
Ahora bien, si su paciente presenta signos y síntomas sugestivos de artrosis, en primer lugar debe realizar una anamnesis y una exploración física dirigidas.

History and Physical0:47–2:30

El paciente suele tener antecedentes de dolor articular que comenzó en una articulación aislada, como la rodilla; la mano, como las articulaciones interfalángicas; la muñeca; o los pies, como las articulaciones metatarsofalángicas.
Además, el paciente puede describir un dolor articular que empeora con la actividad y una amplitud de movimiento articular limitada.
También pueden presentar una mínima rigidez matutina que suele durar menos de 30 minutos antes de mejorar. Información clínica para recordar: Si su paciente tiene rigidez matutina que dura más de 30 minutos, entonces considere en su lugar la artritis inflamatoria, como la artritis reumatoide.
Otra forma de distinguir entre ambas es por el patrón de articulaciones afectadas. La artritis reumatoide tiende a ser simétrica, lo que significa que las articulaciones de ambos lados del cuerpo están igualmente afectadas, mientras que los pacientes con artrosis tienen más probabilidades de presentar una afectación articular asimétrica.
Por otra parte, el examen físico puede revelar sensibilidad a lo largo de la línea articular y crepitación, que es un sonido o sensación de chirrido cuando se mueve la articulación.
Su paciente también puede presentar dolor con la prueba de amplitud de movimiento de la articulación, una amplitud de movimiento limitada, así como un agrandamiento óseo de las articulaciones interfalángicas.
El agrandamiento óseo en las articulaciones interfalángicas distales o IFD, se denomina nódulos de Heberden, mientras que el agrandamiento en las articulaciones interfalángicas proximales IFP, se denomina nódulos de Bouchard.Si la historia clínica y los hallazgos de la exploración física concuerdan con la artrosis, no es necesario realizar más pruebas y se puede diagnosticar artrosis.

X-ray, alternative diagnosis2:30–3:35

Pero si el diagnóstico no está claro, debe solicitar una radiografía de la articulación afectada. Si los hallazgos radiográficos no concuerdan con la artrosis, debe plantearse un diagnóstico alternativo.
Pero si la radiografía muestra estrechamiento del espacio articular, osteofitos y esclerosis subcondral, puede diagnosticar al paciente con artrosis.Información clínica para recordar: Los hallazgos radiográficos no siempre se correlacionan con los síntomas en pacientes con artrosis.
Por ejemplo, la radiografía puede mostrar daños graves en la articulación, pero el paciente puede tener sólo síntomas leves.
Una vez diagnosticada la artrosis, el siguiente paso es determinar qué articulaciones están afectadas. Las opciones de tratamiento difieren en función de las articulaciones afectadas.Digamos que su paciente tiene artrosis de rodilla o cadera.

Knee and/or hip - Nonpharmacologic management3:35–4:37

El primer paso es iniciar un tratamiento no farmacológico. En primer lugar, fomente el ejercicio y la actividad física para reducir el dolor aumentando la fuerza muscular y mejorando la amplitud de movimiento de las articulaciones afectadas.
En segundo lugar, recomiende la pérdida de peso, especialmente si su paciente tiene un IMC superior a 25. La pérdida de peso alivia la tensión en las articulaciones que soportan peso, lo que significa que muchos pacientes notan un alivio significativo del dolor y una mejora de la movilidad.
En tercer lugar, recomiende a sus pacientes el Tai chi, una práctica tradicional china de cuerpo y mente que puede mejorar la fuerza y el equilibrio y ayudar a aliviar el dolor.
Por último, los pacientes con artrosis de rodilla o cadera tienen dificultades para caminar, por lo que podrían beneficiarse del uso de dispositivos de ayuda como un bastón o una rodillera, así como de ortesis para los pies.

Assess response - First line pharmacologic management4:37–5:55

Después de probar una o más terapias no farmacológicas, debe evaluar la respuesta de su paciente. Si su paciente tiene una respuesta adecuada, lo que significa que tiene un alivio significativo del dolor y una mejora de la función, entonces se continúa con el tratamiento no farmacológico.
Sin embargo, si la respuesta es inadecuada, se debe continuar con el tratamiento actual y considerar la posibilidad de iniciar un tratamiento farmacológico.
Si su paciente padece artrosis de rodilla, prescríbale un AINE tópico para reducir el dolor. Los AINE tópicos tienen una eficacia similar a los AINE orales, pero no conllevan el mismo riesgo de efectos secundarios.
Tenga en cuenta que los AINE tópicos no son eficaces en personas con artrosis de cadera debido a la localización y profundidad de la articulación.
Así que en este caso, su paciente puede intentar AINE orales, pero recuerde, esto tiene un mayor riesgo de efectos adversos en pacientes con enfermedad renal crónica, o enfermedad cardiovascular.
Además, hay que tener cuidado al utilizar AINE en pacientes con úlcera péptica o antecedentes de hemorragia digestiva, ya que los AINE pueden empeorar estas afecciones.
Por último, otra opción es la duloxetina oral, que es un inhibidor de la recaptación de serotonina. Tras un ensayo de tratamiento farmacológico de primera línea, debe evaluar de nuevo la respuesta del paciente.

Assess response - Second line pharmacologic management5:55–7:06

Si su paciente tiene una respuesta adecuada, continúe con el tratamiento actual. Por otro lado, si la respuesta es inadecuada, puede considerarse la posibilidad de iniciar un tratamiento farmacológico de segunda línea con glucocorticoides intraarticulares o ácido hialurónico, que se inyectan directamente en las articulaciones afectadas.
La administración intraarticular de glucocorticoides trata la inflamación y puede reducir temporalmente el dolor y mejorar la función articular, pero cada vez se utilizan con menos frecuencia, ya que las nuevas pruebas demuestran que pueden afectar negativamente al cartílago hialino de la articulación.
En cambio, el ácido hialurónico intraarticular actúa como un cojín para lubricar la articulación. Información clínica para recordar: Los glucocorticoides pueden aumentar temporalmente los niveles de glucosa en sangre, por lo que aconseje a sus pacientes diabéticos que controlen cuidadosamente sus niveles de glucosa en sangre durante varios días después de recibir glucocorticoides intraarticulares.

Assess response - Surgical consultation7:06–7:30

A continuación, dé tiempo a su paciente y evalúe de nuevo su respuesta al tratamiento. Si el paciente presenta una respuesta adecuada, continúe con el tratamiento actual.
Si su función articular sigue sin mejorar, remita al paciente a consulta quirúrgica para una posible sustitución articular.

Hand - Nonpharmacologic management7:30–8:16

Bien, ahora que hemos repasado qué hacer con las rodillas y las caderas, vamos a centrarnos en la artrosis de manos. Si su paciente presenta artrosis de mano, su primer paso es iniciar un tratamiento no farmacológico.
Al igual que los que padecen artrosis de rodilla y cadera, los pacientes con artrosis de mano se benefician del ejercicio que fortalece los músculos y mejora la movilidad articular.
Considere la posibilidad de derivar al paciente a un terapeuta ocupacional para que supervise su programa de ejercicios.
Además, si su paciente padece artrosis de la primera articulación carpometacarpiana, o base del pulgar, pruebe con una órtesis de mano para ayudar a estabilizar la articulación y mejorar la fuerza de prensión.
De nuevo, no olvide evaluar la respuesta del paciente. Si el paciente presenta una respuesta adecuada, continúe con el tratamiento actual.

Assess response - Pharmacologic management8:16–8:54

Sin embargo, si la respuesta es inadecuada, se debe continuar con el tratamiento actual e iniciar un tratamiento farmacológico con un AINE tópico, un AINE oral o duloxetina oral.
Una vez más, hay que tener en cuenta las posibles contraindicaciones del uso de AINE, como enfermedad renal crónica, enfermedad cardiovascular, úlcera péptica o antecedentes de hemorragia digestiva.

Review8:54–9:47

Resumen rápido: la artrosis es una enfermedad degenerativa de las articulaciones, caracterizada por lesiones mecánicas por desgaste del cartílago articular, que provocan lesiones óseas y sinoviales.
El diagnóstico se realiza clínicamente basándose en el dolor articular con rigidez de menos de 30 minutos de duración. La exploración física suele revelar sensibilidad a lo largo de la línea articular, crepitación, limitación de la amplitud de movimiento articular y agrandamiento óseo.
Esto debería bastar para diagnosticar la artrosis, pero si aún no está seguro, pida una radiografía para confirmar el diagnóstico.
A continuación, deberá iniciar un tratamiento no farmacológico que incluya ejercicios y dispositivos de apoyo. Si el paciente no responde, considerar la terapia farmacológica.
En el caso de las articulaciones más grandes, si ninguna de estas intervenciones funciona, debe plantearse una consulta quirúrgica para la sustitución articular.