Anemia ferropénica: ciencias clínicas
Introduction0:00–0:47
La anemia ferropénica es una afección que se produce cuando el organismo carece de hierro suficiente para producir suficientes glóbulos rojos sanos.
El hierro desempeña un papel vital en la producción de hemoglobina, que es la proteína responsable del transporte de oxígeno en los glóbulos rojos.
Así pues, cuando los niveles de hierro son bajos, el organismo es incapaz de producir una cantidad adecuada de hemoglobina, lo que provoca una disminución de la producción de glóbulos rojos y, por consiguiente, anemia.
Aunque la historia clínica y los hallazgos de la exploración física pueden dar indicios de anemia ferropénica, para confirmar el diagnóstico es necesario realizar pruebas de laboratorio, principalmente estudios del hierro y un frotis de sangre periférica.Si su paciente se presenta con una preocupación principal sugestiva de anemia por deficiencia de hierro, en primer lugar, usted debe comenzar con una historia centrada y el examen físico.
Focused H&P0:47–3:35
La anamnesis suele revelar síntomas vagos como fatiga y mareos, así como palpitaciones y disnea de esfuerzo, que se manifiestan como respuestas compensatorias a un aporte insuficiente de oxígeno tisular.
Además, algunos pacientes con carencia de hierro pueden experimentar el síndrome de las piernas inquietas. Asegúrese de evaluar el historial nutricional de su paciente, ya que podría tener una dieta deficiente en alimentos ricos en hierro.
Por ejemplo, el paciente puede declarar que rara vez come carne roja, verduras de hoja verde y cereales enriquecidos, todos ellos ricos en hierro Además, su paciente puede tener antecedentes de problemas de absorción gastrointestinal que le impidan absorber el hierro adecuado en la dieta.
Entre ellas se incluyen la enfermedad inflamatoria intestinal, la infección por Helicobacter pylori, la celiaquía o antecedentes de cirugía gastrointestinal, como la cirugía bariátrica.
También puede haber antecedentes de pérdidas de sangre crónicas, que podrían estar causadas por hemorragias gastrointestinales, como en la úlcera péptica o el cáncer de colon, o por afecciones como la menorragia.
Por último, compruebe si hay un aumento de las necesidades de hierro, que puede observarse en condiciones como el embarazo.Información clínica: Algunos medicamentos pueden provocar una carencia de hierro, como los antiinflamatorios no esteroideos (AINE), que pueden aumentar el riesgo de úlceras pépticas y hemorragias posteriores, y los inhibidores de la bomba de protones (IBP), que pueden reducir la absorción de hierro.
Por lo tanto, si observa que su paciente ha estado utilizando estos medicamentos, esto debería aumentar su sospecha de anemia ferropénica.
Pasemos ahora a la exploración física, que suele revelar taquicardia y taquipnea, que son una respuesta compensatoria a la reducción del aporte de oxígeno tisular, así como signos de palidez, como palidez de la conjuntiva, los labios y el lecho ungueal.
Otros hallazgos frecuentes son las uñas quebradizas y la coiloniquia, caracterizada por uñas cóncavas o en forma de cuchara.
Además, puede notar una lengua lisa y brillante, así como queilosis, que se refiere a la inflamación y agrietamiento en las comisuras de la boca.
Suspect iron deficiency anemia3:35–6:18
En este punto, debe sospechar una anemia ferropénica. El siguiente paso es solicitar análisis como un hemograma, recuento de reticulocitos, hierro sérico y ferritina sérica, así como saturación de transferrina o TSAT, capacidad total de fijación del hierro o TIBC y transferrina sérica.
Por último, no olvide solicitar un frotis de sangre.Dato de alto rendimiento a tener en cuenta: Las infestaciones por anquilostomas, como el Ancylostoma duodenale, pueden causar anemia ferropénica.
Esto ocurre porque los anquilostomas causan daños en la mucosa gastrointestinal, lo que provoca una pérdida crónica de sangre gastrointestinal que, con el tiempo, se traduce en anemia.
Por lo tanto, cuando sospeche una infestación por anquilostomas, pida un análisis de heces para confirmarlo. Ahora, pasemos a los resultados del laboratorio.
El hemograma suele revelar un recuento bajo de glóbulos rojos con un recuento bajo de reticulocitos; un volumen corpuscular medio o VCM bajo; una concentración de hemoglobina corpuscular media o HCM disminuida; una anchura de distribución de glóbulos rojos o ADE aumentada, así como una hemoglobina y un hematocrito reducidos.
Además, los niveles séricos de hierro y ferritina suelen disminuir, lo que refleja la menor disponibilidad de hierro en la sangre.
El TSAT, que es básicamente el porcentaje de sitios de fijación del hierro ocupados en la transferrina, también se reduce.
Por otra parte, aumentan los niveles de TIBC y de transferrina sérica, lo que refleja un intento del organismo de captar todo el hierro disponible como medida compensatoria.
Por último, compruebe si el frotis de sangre periférica presenta rasgos característicos de la anemia ferropénica. Normalmente, se observan hematíes microcíticos e hipocrómicos, lo que indica una reducción de la síntesis de hemoglobina.
También existe la anisocitosis, que son glóbulos rojos con tamaños variables; así como la poiquilocitosis, que significa que hay variación en la forma de los glóbulos rojos.
Todos estos hallazgos son altamente sugestivos de anemia ferropénica, por lo que en este punto se puede confirmar el diagnóstico.
Información clínica: Los hematíes microcíticos e hipocrómicos y la anisocitosis no son específicos de la anemia ferropénica.
También pueden observarse en otras enfermedades como la talasemia y la anemia sideroblástica. Por lo tanto, no confíe únicamente en el frotis sanguíneo para diagnosticar la carencia de hierro.
No olvide consultar también los estudios sobre el hierro.Ahora que ya se ha diagnosticado la anemia ferropénica, pasemos al tratamiento.
Treatment6:18–8:00
El tratamiento de la anemia ferropénica implica abordar la causa subyacente y administrar suplementos de hierro. Por ejemplo, el tratamiento puede consistir en incorporar a la dieta alimentos ricos en hierro, tratar afecciones crónicas como las úlceras pépticas o desparasitar a los pacientes con anquilostomiasis intestinal.
A continuación, reponga las reservas de hierro administrando suplementos de hierro. La suplementación con hierro de primera línea consiste en una terapia de hierro oral, como el sulfato ferroso.
La duración del tratamiento depende de la gravedad de la anemia, y puede durar varios meses. Para una absorción óptima del hierro, debe aconsejar a sus pacientes que tomen el hierro por vía oral con el estómago vacío.
Ahora bien, si la suplementación oral no es eficaz, especialmente en el caso de los pacientes a los que preocupa la malabsorción, considere la terapia parenteral con hierro.
Se trata de administrar fórmulas parenterales de hierro, por vía intravenosa o intramuscular, como el dextrano de hierro.
El tratamiento con hierro por vía parenteral suele reservarse para la anemia ferropénica grave, los casos de intolerancia o incumplimiento del tratamiento con hierro por vía oral y los trastornos de malabsorción o las pérdidas continuas de sangre.
Por último, considere la transfusión de concentrados de glóbulos rojos en pacientes con anemia sintomática grave.Información clínica: Si un paciente anciano presenta anemia ferropénica y no tiene hemorragias manifiestas, el origen más probable es una hemorragia gastrointestinal oculta hasta que se demuestre lo contrario, por lo que debe someterse a una colonoscopia para descartar un cáncer colorrectal.Resumen rápido: la anemia ferropénica se produce cuando el organismo carece de hierro suficiente para producir hemoglobina suficiente para unos glóbulos rojos sanos.Aunque la presentación clínica puede hacer sospechar, la confirmación del diagnóstico requiere pruebas de laboratorio específicas, como hemograma, recuento de reticulocitos, hierro sérico, ferritina sérica, TSAT, TIBC y transferrina sérica.
Review8:00–9:16
En la anemia ferropénica, el hemograma revela un recuento bajo de glóbulos rojos, un recuento bajo de reticulocitos, un VCM bajo, un MCH bajo y un RDW alto.
La hemoglobina y el hematocrito también serán bajos. Los niveles séricos de hierro y ferritina, y la TSAT disminuyen, mientras que la TIBC y la transferrina sérica aumentan.
El frotis de sangre periférica muestra hematíes microcíticos, hipocrómicos, con anisocitosis y poiquilocitosis. El tratamiento consiste en abordar la causa subyacente y administrar suplementos de hierro.
El tratamiento de primera línea incluye el hierro oral, pero si no es eficaz, hay que considerar el tratamiento de segunda línea con hierro parenteral.
Por último, considere la transfusión de concentrados de glóbulos rojos en pacientes con anemia sintomática grave.
- "Iron-Deficiency Anemia" New England Journal of Medicine (2015)
- "New insights into iron deficiency and iron deficiency anemia" Blood Reviews (2017)
- "Safety and efficacy of intravenous iron therapy in reducing requirement for allogeneic blood transfusion: systematic review and meta-analysis of randomised clinical trials" BMJ (2013)
- "Current Medical Diagnosis & Treatment. 62nd Edition" McGraw-Hill (2023)
- "Anaemia - Iron deficiency" National Institute for Health and Care Excellence (NICE) (2021)
- "Red Blood Cell Transfusion: 2023 AABB International Guidelines" JAMA (2023)
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