Síndrome premenstrual (SPM) y trastorno disfórico premenstrual (TDPM): ciencias clínicas

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Síndrome premenstrual (SPM) y trastorno disfórico premenstrual (TDPM): ciencias clínicas

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El síndrome premenstrual (SPM) y el trastorno disfórico premenstrual (TDPM) son trastornos caracterizados por síntomas físicos y afectivos cíclicos que afectan al funcionamiento diario. El síndrome premenstrual se asocia a síntomas como irritabilidad, cambios de humor, letargo y distensión abdominal, que aparecen durante la fase lútea del ciclo menstrual y se resuelven durante la menstruación o poco después. Por otro lado, el TDPM es un tipo de trastorno depresivo caracterizado por cambios graves y a veces incapacitantes en el afecto, como labilidad del estado de ánimo, irritabilidad, disforia y ansiedad, que también se produce durante la fase lútea y se resuelve con el inicio de la menstruación. Aunque la fisiopatología no se conoce del todo, es probable que sea multifactorial y podría explicarse por una mayor sensibilidad a las fluctuaciones normales de los niveles de estrógeno y progesterona que se producen durante el ciclo menstrual.

Ahora, cuando una paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere SPM o TDPM, el primer paso es obtener una historia y un examen físico dirigidos. Tenga en cuenta que el diagnóstico de estos trastornos premenstruales es por exclusión, por lo que antes de hacer su diagnóstico, asegúrese de descartar otras posibles causas de los síntomas de su paciente, como otros trastornos del estado de ánimo o afecciones médicas, como trastornos tiroideos, anemia, depresión, ansiedad y consumo de sustancias. Además, su paciente debe haber experimentado síntomas durante la mayoría de sus ciclos menstruales en el último año, e idealmente confirmados con al menos dos meses de seguimiento prospectivo con un diario o calendario de síntomas.

Empecemos con el síndrome premenstrual. Por lo general, su paciente referirá síntomas de naturaleza cíclica, ya que suelen seguir su ciclo mensual que comienza con la fase lútea y termina con el inicio de la menstruación. Los síntomas son tanto físicos como afectivos, e incluyen hinchazón, sensibilidad mamaria, irritabilidad, cambios de humor, letargo, ansiedad y tensión, y sentimientos de rechazo. Con estos hallazgos, se puede diagnosticar el síndrome premenstrual.

El tratamiento del síndrome premenstrual requiere un enfoque combinado y holístico que satisfaga mejor las necesidades de su paciente a través de la toma de decisiones compartida, y debe basarse en los objetivos individuales de atención. Para empezar, ofrezca información sobre la enfermedad y proporcione asesoramiento dietético, incluidos los suplementos de calcio, que son especialmente importantes en pacientes adolescentes; y comente los beneficios de la actividad física regular, como el ejercicio aeróbico, el yoga o el pilates. También recomiendan la terapia cognitivo-conductual, que es beneficiosa para abordar los síntomas mediante técnicas de relajación, habilidades de resolución de problemas y gestión del estrés.

En cuanto a la farmacoterapia, los síntomas físicos del SPM pueden tratarse con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) de venta libre, como el ibuprofeno. Si se presentan síntomas afectivos de moderados a graves, pueden utilizarse inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS, como la sertralina, la paroxetina y la fluoxetina. Para el tratamiento de los síntomas generales, se suelen utilizar anticonceptivos orales combinados, o ACO. Pueden tomarse de forma cíclica a partir de la fase lútea o de forma continua durante todo el ciclo.

Información clínica: Los ACO tienen efectos beneficiosos añadidos, como la reducción de las hemorragias y los calambres menstruales, y la mejora del acné. Recuerde, no obstante, que los ACO son una forma de anticoncepción, por lo que su uso debe limitarse a quienes deseen protección contra el embarazo. Además, aunque los ACO pueden reducir la gravedad de los síntomas y el deterioro funcional, pueden no ser eficaces para disminuir los síntomas del estado de ánimo.

Bien, ahora hablemos del TDPM. Al igual que el SPM, las pacientes con TDPM suelen referir una recurrencia cíclica de los síntomas que comienza con la fase lútea y se resuelve con el inicio de la menstruación. Sin embargo, a diferencia del síndrome premenstrual, las pacientes con TDPM presentan síntomas graves, a veces incapacitantes, que pueden afectar profundamente a su funcionamiento diario.

Fuentes

  1. "Management of premenstrual disorders: ACOG clinical practice guideline no 7" Obstet Gynecol (2023)
  2. "Menstrual disorders" Pediatr Rev (2013)
  3. "Diagnosis and treatment of premenstrual dysphoric disorder" Am Fam Physician (2002)
  4. "Nelson Textbook of Pediatrics, 21st ed. " Elsevier (2020)