Síndrome premenstrual (SPM) y trastorno disfórico premenstrual (TDPM): ciencias clínicas
Introduction0:00–0:57
El síndrome premenstrual (SPM) y el trastorno disfórico premenstrual (TDPM) son trastornos caracterizados por síntomas físicos y afectivos cíclicos que afectan al funcionamiento diario.
Por otro lado, el TDPM es un tipo de trastorno depresivo caracterizado por cambios graves y a veces incapacitantes en el afecto, como labilidad del estado de ánimo, irritabilidad, disforia y ansiedad, que también se produce durante la fase lútea y se resuelve con el inicio de la menstruación.
Aunque la fisiopatología no se conoce del todo, es probable que sea multifactorial y podría explicarse por una mayor sensibilidad a las fluctuaciones normales de los niveles de estrógeno y progesterona que se producen durante el ciclo menstrual.
Ahora, cuando una paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere SPM o TDPM, el primer paso es obtener una historia y un examen físico dirigidos.
Focused H&P0:57–1:38
Tenga en cuenta que el diagnóstico de estos trastornos premenstruales es por exclusión, por lo que antes de hacer su diagnóstico, asegúrese de descartar otras posibles causas de los síntomas de su paciente, como otros trastornos del estado de ánimo o afecciones médicas, como trastornos tiroideos, anemia, depresión, ansiedad y consumo de sustancias.
Además, su paciente debe haber experimentado síntomas durante la mayoría de sus ciclos menstruales en el último año, e idealmente confirmados con al menos dos meses de seguimiento prospectivo con un diario o calendario de síntomas.
Empecemos con el síndrome premenstrual. Por lo general, su paciente referirá síntomas de naturaleza cíclica, ya que suelen seguir su ciclo mensual que comienza con la fase lútea y termina con el inicio de la menstruación.
Premenstrual syndrome1:38–3:49
Los síntomas son tanto físicos como afectivos, e incluyen hinchazón, sensibilidad mamaria, irritabilidad, cambios de humor, letargo, ansiedad y tensión, y sentimientos de rechazo.
Con estos hallazgos, se puede diagnosticar el síndrome premenstrual. El tratamiento del síndrome premenstrual requiere un enfoque combinado y holístico que satisfaga mejor las necesidades de su paciente a través de la toma de decisiones compartida, y debe basarse en los objetivos individuales de atención.
Para empezar, ofrezca información sobre la enfermedad y proporcione asesoramiento dietético, incluidos los suplementos de calcio, que son especialmente importantes en pacientes adolescentes; y comente los beneficios de la actividad física regular, como el ejercicio aeróbico, el yoga o el pilates.
También recomiendan la terapia cognitivo-conductual, que es beneficiosa para abordar los síntomas mediante técnicas de relajación, habilidades de resolución de problemas y gestión del estrés.
En cuanto a la farmacoterapia, los síntomas físicos del SPM pueden tratarse con antiinflamatorios no esteroideos (AINE) de venta libre, como el ibuprofeno.
Si se presentan síntomas afectivos de moderados a graves, pueden utilizarse inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, o ISRS, como la sertralina, la paroxetina y la fluoxetina.
Para el tratamiento de los síntomas generales, se suelen utilizar anticonceptivos orales combinados, o ACO. Pueden tomarse de forma cíclica a partir de la fase lútea o de forma continua durante todo el ciclo.
Información clínica: Los ACO tienen efectos beneficiosos añadidos, como la reducción de las hemorragias y los calambres menstruales, y la mejora del acné.
Recuerde, no obstante, que los ACO son una forma de anticoncepción, por lo que su uso debe limitarse a quienes deseen protección contra el embarazo.
Además, aunque los ACO pueden reducir la gravedad de los síntomas y el deterioro funcional, pueden no ser eficaces para disminuir los síntomas del estado de ánimo.
Bien, ahora hablemos del TDPM. Al igual que el SPM, las pacientes con TDPM suelen referir una recurrencia cíclica de los síntomas que comienza con la fase lútea y se resuelve con el inicio de la menstruación.
Premenstrual dysphoric disorder3:49–7:26
Sin embargo, a diferencia del síndrome premenstrual, las pacientes con TDPM presentan síntomas graves, a veces incapacitantes, que pueden afectar profundamente a su funcionamiento diario.
Para cumplir los criterios de diagnóstico, su paciente debe presentar al menos uno de los siguientes síntomas marcados: labilidad afectiva que incluya cambios de humor, sentirse repentinamente triste o lloroso, o experimentar una mayor sensibilidad al rechazo; irritabilidad, ira o conflictos interpersonales; estado de ánimo depresivo, sentimientos de desesperanza o pensamientos de autodesprecio; y ansiedad, tensión o sensación de estar al límite.
Además, uno o más de los siguientes síntomas también deben estar presentes, para alcanzar un total de cinco síntomas cuando se combinan con la lista anterior de síntomas.
Entre ellos se incluyen una disminución del interés por las actividades cotidianas habituales; dificultad subjetiva para concentrarse; letargo, fatigabilidad fácil o falta de energía; cambios marcados en el apetito, incluyendo comer en exceso o antojos específicos de alimentos; hipersomnia o insomnio; sensación de estar abrumado o fuera de control; y síntomas físicos como sensibilidad o hinchazón mamaria; dolor articular o muscular; y sensación de hinchazón o aumento de peso.
Si su paciente cumple estos criterios, puede diagnosticar el TDPM. Al igual que con el SPM, el tratamiento para el TDPM requiere un enfoque combinado y holístico que satisfaga mejor las necesidades de su paciente a través de la toma de decisiones compartida, y debe basarse en los objetivos individuales de atención.
Así pues, ofrezca educación sobre los síntomas premenstruales; proporcione asesoramiento dietético, incluida la administración de suplementos de calcio; y ofrezca asesoramiento sobre los beneficios de la actividad física regular y la terapia cognitivo-conductual.
Al igual que el SPM, los síntomas físicos del TDPM pueden tratarse con AINE de venta libre, como el ibuprofeno, y los síntomas afectivos pueden tratarse con ISRS.
Los ISRS pueden tomarse de forma continua, cíclica o combinada, en la que el ISRS se toma a diario y se aumenta la dosis la semana anterior a la menstruación.
Además, los ACO pueden ayudar con la mayoría de los síntomas, excepto con el estado de ánimo depresivo. Información clínica: La evidencia más abundante y de mayor calidad apoya los ACO frente a otras opciones hormonales como el parche, el anillo vaginal y las opciones de sólo progesterona.
Aunque los únicos ACO aprobados por la FDA para el tratamiento del TDPM son los que contienen drospirenona, muchos ACO que no contienen drospirenona también son eficaces.
En los casos graves y refractarios en pacientes adultas, un agonista de la hormona liberadora de gonadotropina, o GnRH, es una opción.
Si se utiliza, debe combinarse con terapia hormonal de base para abordar los efectos hipoestrogénicos adversos sobre la densidad mineral ósea y los síntomas vasomotores.
Tenga en cuenta que este tratamiento no está recomendado para adolescentes debido a la preocupación por los efectos a largo plazo sobre la salud ósea.
Otra opción de tratamiento es la salpingooforectomía bilateral, o BSO, con o sin histerectomía. Esta opción debe reservarse para quienes no hayan superado el tratamiento médico y hayan sido asesoradas sobre los riesgos y la irreversibilidad del procedimiento.
Además, se aconseja probar un agonista de la GnRH antes de la cirugía para ayudar a predecir la respuesta de su paciente a una BSO.
Review7:26–8:03
Resumen rápido: tanto el SPM como el TDPM se caracterizan por síntomas físicos y afectivos cíclicos que pueden causar la interrupción de las funciones diarias.
Estos síntomas comienzan en la fase lútea del ciclo menstrual y se resuelven durante o poco después de la menstruación. Las opciones de tratamiento incluyen educación sobre la enfermedad, asesoramiento dietético, incluidos suplementos de calcio, actividad física y terapia cognitivo-conductual, AINE, ISRS y ACO.
En los casos refractarios, también pueden considerarse los agonistas de la GnRH o la BSO.
- "Management of premenstrual disorders: ACOG clinical practice guideline no 7" Obstet Gynecol (2023)
- "Menstrual disorders" Pediatr Rev (2013)
- "Diagnosis and treatment of premenstrual dysphoric disorder" Am Fam Physician (2002)
- "Nelson Textbook of Pediatrics, 21st ed. " Elsevier (2020)
Aún no hay notas para este video
Intenta agregar una nota a continuación