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Diabetes insipidus is when the body cannot regulate its fluid levels properly and loses a lot of water in the urine. There are two major types of diabetes insipidus, which are central and nephrogenic diabetes insipidus. Central diabetes insipidus occurs when the hypothalamus is not producing enough antidiuretic hormone (ADH). ADH ensures that the kidneys produce less urine and reduce water loss. On the other hand, nephrogenic diabetes insipidus results from the kidneys failing to respond to ADH. People with diabetes insipidus present with excessive quantities of diluted urine (polyuria), resulting in excessive thirst (polydipsia).

Capítulos:

Introduction0:00–0:31

En el caso de la diabetes insípida, el término “diabetes” proviene de la palabra griega que significa “sifón”, en referencia al aumento de la diuresis, mientras que “insípida” significa “sin sabor”.
Así pues, en la diabetes insípida, el cuerpo produce grandes cantidades de orina diluida e insípida. La orina insípida es lo que distingue a la diabetes insípida de la diabetes mellitus, donde “mellitus” significa “dulce”, ya que la orina contiene glucosa.
En el cerebro hay una región llamada hipotálamo, que desempeña un papel fundamental en el mantenimiento del equilibrio hídrico.

Physiology0:31–3:16

En el hipotálamo hay unos sensores especiales llamados osmorreceptores, que controlan la osmolalidad plasmática, es decir, la concentración de sustancias disueltas en el plasma.
Normalmente, estas sustancias disueltas, como el sodio y la glucosa, mantienen la osmolalidad plasmática entre 280 y 295 miliosmoles por kilogramo.
El hipotálamo también contiene neuronas de gran tamaño en los núcleos supraóptico y paraventricular que producen una proteína precursora denominada pre-pro-vasopresina.
A continuación, la empaquetan en vesículas y la envían a lo largo de sus axones, a través del tallo hipofisario, hasta las terminaciones axonales de la hipófisis.
A medida que las vesículas se desplazan, el organismo descompone la pre-pro-vasopresina en vasopresina y copeptina. Cuando las vesículas llegan a los axones terminales, están llenas tanto de vasopresina como de copeptina.
La vasopresina actúa provocando la constricción de los vasos sanguíneos pequeños, lo que a su vez aumenta la resistencia periférica y la presión arterial.
También se conoce como hormona antidiurética porque favorece la reabsorción de agua en los túbulos renales, lo que reduce la producción de orina.
Ahora, imagine un día de un calor insoportable y que va con prisas para llegar a tiempo a su clase de patología. Al correr, se deshidrata, lo que hace que disminuya el contenido de agua en la sangre.
Como consecuencia, aumenta la concentración de partículas disueltas, como el sodio, lo que eleva la osmolalidad plasmática.
Aquí es donde entran en acción los osmorreceptores. En primer lugar, provocan la sensación de sed, lo que indica que se debe beber agua.
Después de beber agua, el cuerpo la absorbe, lo que diluye la sangre y hace que la osmolalidad vuelva a la normalidad. En segundo lugar, se envían señales a las neuronas de los núcleos supraóptico y paraventricular para que liberen vasopresina y copeptina en la red capilar de la hipófisis posterior.
A continuación, la vasopresina pasa al torrente sanguíneo y llega a los riñones, concretamente a las células que recubren el túbulo distal y los conductos colectores de las nefronas.
En este punto, la vasopresina se une al receptor 2 de la vasopresina, lo que provoca que las células inserten vesículas ricas en acuaporinas en la superficie apical, que da a la luz del túbulo.
Estas acuaporinas permiten que el agua pase desde la luz, a través de las células que recubren el túbulo, de vuelta al torrente sanguíneo.
Así pues, al igual que cuando se bebe más agua, este proceso diluye la sangre y devuelve la osmolalidad del plasma a un nivel normal.
Al mismo tiempo, al reducir la excreción de agua, la vasopresina aumenta la osmolalidad de la orina, que normalmente oscila entre 500 y 800 miliosmoles por kilogramo.
Existen dos tipos principales de diabetes insípida. En primer lugar, está la diabetes insípida central, que puede producirse si hay una alteración en la producción de vasopresina en los núcleos supraóptico y paraventricular; un problema en el almacenamiento de vasopresina en los axones terminales; o una interferencia en su liberación en la red capilar de la hipófisis posterior.

Pathology3:16–3:39

Independientemente de la causa, cuando los osmorreceptores detectan una osmolalidad elevada, el organismo no libera vasopresina al torrente sanguíneo.

Central diabetes insipidus3:39–4:17

Como consecuencia, el organismo no puede activar los receptores de vasopresina, por lo que las acuaporinas permanecen en el interior de las células.
Así pues, en lugar de reabsorber agua, se produce una producción excesiva de orina. Entre las causas más frecuentes de la diabetes insípida central se encuentran los traumatismos craneales, la cirugía hipofisaria, los tumores hipofisarios y las enfermedades infiltrativas, como los linfomas y la sarcoidosis.
En algunos casos, la causa no está clara, lo que se conoce como diabetes insípida central idiopática. A continuación, está la diabetes insípida nefrógena, que a su vez se puede subdividir en hereditaria y adquirida.

Nephrogenic diabetes insipidus4:17–4:49

En las formas hereditarias, las mutaciones genéticas dan lugar a receptores de vasopresina o proteínas acuaporinas defectuosos.
Como consecuencia, aunque los osmorreceptores detecten una osmolalidad elevada y el organismo libere vasopresina, los riñones no pueden responder reabsorbiendo agua.
Una vez más, esto provoca una producción excesiva de orina. Por otro lado, las formas adquiridas pueden deberse a desequilibrios electrolíticos, como la hipopotasemia y la hipercalcemia, que pueden dañar las proteínas acuaporinas.
Por lo tanto, aunque la vasopresina active sus receptores, no hay acuaporinas disponibles para llegar a la membrana y reabsorber el agua.

Gestational diabetes insipidus4:49–5:29

Además, algunos medicamentos pueden provocar diabetes insípida nefrógena. Por ejemplo, el litio puede interferir con los receptores de la vasopresina, mientras que la demeclociclina, que es un antagonista de la vasopresina, bloquea por completo dichos receptores.
Tanto si se trata de diabetes insípida central como de diabetes insípida nefrógena, los síntomas clínicos son los mismos, ya que los riñones no pueden reabsorber agua.
Esto provoca una producción excesiva de orina, de más de 3 litros al día, que se conoce como poliuria. A medida que el cuerpo pierde agua, la osmolalidad plasmática aumenta, lo que provoca una sed intensa que hace que las personas beban más agua.

Dipsogenic diabetes insipidus5:29–6:04

A esto se le llama polidipsia. Al beber más agua, las personas contribuyen a restablecer el equilibrio y a mantener bajo control la osmolalidad plasmática.
Sin embargo, si el centro de la sed se ve afectado o el acceso al agua es limitado, como ocurre tras una intervención quirúrgica importante, el sistema de defensa natural del organismo falla.
Sin una ingesta suficiente de agua, la osmolalidad plasmática sigue aumentando, lo que, con el tiempo, puede provocar confusión, convulsiones o incluso coma.
El diagnóstico se basa principalmente en la osmolalidad de la orina y del plasma, así como en los niveles de sodio sérico.

Symptoms6:04–6:27

Dado que el organismo produce grandes volúmenes de orina diluida, la osmolalidad de la orina suele ser inferior a 300 miliosmoles por kilogramo.
Además, si la osmolalidad plasmática es de 300 miliosmoles por kilogramo o superior y el nivel de sodio es de 146 miliequivalentes por litro o más, se puede diagnosticar diabetes insípida.

Diagnosis6:27–7:55

Sin embargo, dado que la mayoría de las personas tienen el centro de la sed intacto, beberán suficiente líquido para mantener normales la osmolalidad plasmática y los niveles de sodio.
En este caso, se realiza una prueba de privación de agua. En primer lugar, se restringe la ingesta de líquidos durante varias horas y se comprueba la osmolalidad de la orina cada 1 o 2 horas.
Normalmente, cuando una persona no bebe agua, el organismo libera vasopresina para aumentar la reabsorción de agua, lo que concentra la orina y eleva su osmolalidad.
Sin embargo, en la diabetes insípida no se produce reabsorción de agua, por lo que la osmolalidad de la orina se mantiene baja, normalmente por debajo de los 300 miliosmoles por kilogramo.
En este momento, se diagnostica diabetes insípida, por lo que el siguiente paso es determinar de qué tipo se trata. La prueba de la desmopresina se puede realizar administrando desmopresina, que es un análogo sintético de la vasopresina.
A continuación, se espera una hora para comprobar la osmolalidad de la orina. Si esta aumenta, significa que los riñones están respondiendo a la desmopresina, por lo que se debe diagnosticar diabetes insípida central.
Sin embargo, si la osmolalidad de la orina sigue siendo baja, los riñones no responden a la desmopresina, por lo que la causa subyacente es la diabetes insípida nefrógena.
Como alternativa, se pueden medir los niveles de copeptina, ya que este péptido refleja la concentración de vasopresina.

Treatment7:55–8:29

Los niveles bajos de copeptina sugieren que el hipotálamo no produce suficiente vasopresina, lo que indica diabetes insípida central.
Por otro lado, unos niveles elevados de copeptina indican que el organismo está produciendo vasopresina, pero que los riñones no responden, lo que apunta a una diabetes insípida nefrógena.
Por último, el tratamiento de la diabetes insípida central suele consistir en la administración de desmopresina para reponer la hormona que falta.
En el caso de la diabetes insípida nefrógena, el tratamiento se centra en abordar las causas subyacentes, como corregir los desequilibrios electrolíticos o suspender los medicamentos que la provocan.

Review8:29–8:51

Y ahora, un resumen rápido: En la diabetes insípida central, el problema radica en la producción, el almacenamiento o la liberación de vasopresina, lo que significa que el organismo no envía la señal a los riñones para que reabsorban agua.
En la diabetes insípida nefrógena, el organismo produce suficiente vasopresina para que la señal llegue a los riñones, pero estos no pueden responder.
En ambos casos, los riñones no reabsorben el agua, lo que provoca poliuria, que a su vez aumenta la osmolalidad plasmática y desencadena la polidipsia.