Fobia específica y trastorno de ansiedad social (fobia social): ciencias clínicas
Introduction0:00–0:53
La fobia específica y el trastorno de ansiedad social se caracterizan por un miedo o una ansiedad intensos e irracionales desencadenados por un objeto, una situación o una actividad específicos que no plantean ningún peligro inherente.
Esta sensación exacerbada de miedo o ansiedad suele causar una angustia significativa que afecta a la vida y al funcionamiento cotidianos.
A menudo, los individuos desarrollan conductas de evitación de un desencadenante conocido para disuadir estos sentimientos.
Ejemplos comunes de fobias específicas son la aracnofobia, o miedo a las arañas; la claustrofobia, o miedo a los espacios cerrados; y la aerofobia, o miedo a volar.
Por otro lado, la fobia social, también conocida como trastorno de ansiedad social o TAS, es el miedo persistente a estar en una situación social y ser escudriñado por los demás.
History & Physical0:53–1:35
Cuando un paciente se presenta con una preocupación principal que sugiere una fobia, su primer paso es realizar una historia clínica centrada y un examen físico que incluya un examen del estado mental.
En la anamnesis, los pacientes suelen referir una evitación activa del estímulo fóbico, que puede ser un objeto, una situación o una actividad que provoca miedo y ansiedad excesivos en mayor grado que en la población general.
El examen físico puede ser sumamente normal, pero el examen del estado mental puede revelar un comportamiento ansioso, patrones de habla anormales y un cambio en el afecto por el estímulo fóbico.
El paciente también puede mostrar un pensamiento ilógico en relación con el estímulo, pero tener una idea de la respuesta exagerada.
Social Anxiety Disorder1:35–4:43
Con estos resultados iniciales, el siguiente paso es evaluar la ansiedad social. Cuando existe ansiedad social, el paciente refiere miedo a la humillación o la vergüenza y ansiedad en respuesta a una actividad social anticipada.
Pueden experimentar síntomas físicos de sudoración, temblores o voz temblorosa cuando se exponen al desencadenante, y por ello evitan las situaciones sociales.
En el examen del estado mental, el paciente puede mostrar un estado de ánimo deprimido o ansioso, un habla suave con vacilación y un contenido de pensamiento normal.
En casos graves, pueden incluso tener ideación suicida. En este caso, sospeche un trastorno de ansiedad social y evalúe con los criterios del DSM-5 para confirmar el diagnóstico.
Para cumplir los criterios, el paciente debe referir miedo intenso a estar en una situación social por sentirse avergonzado o humillado; evitación de situaciones sociales que producen ansiedad; ansiedad social excesiva desproporcionada con respecto a la situación; y ansiedad que causa deterioro en la vida diaria.
Estas alteraciones deben haber estado presentes durante al menos seis meses y no pueden explicarse por otras afecciones médicas, medicación o consumo de sustancias.
Si se cumplen todos estos criterios, se puede diagnosticar el TAS. Dato de alto rendimiento: La agorafobia es similar pero distinta de la fobia social.
Los pacientes con agorafobia manifiestan un miedo o ansiedad marcados en dos o más situaciones como el transporte público; espacios abiertos como un aparcamiento; o espacios cerrados como un teatro; hacer cola o estar entre una multitud; o estar solos fuera de casa.
Actualmente, el tratamiento del TAS incluye terapia cognitivo-conductual, terapia de exposición y farmacoterapia. La terapia cognitivo-conductual se centra en las percepciones y los procesos de pensamiento negativos o inadecuados en un esfuerzo por reducir o eliminar los patrones de conducta asociados indeseables.
La terapia de exposición, por su parte, proporciona una exposición gradual al estímulo fóbico con el objetivo de reducir o eliminar el miedo y la respuesta de evitación.
En cuanto a la farmacoterapia, los fármacos de primera línea son los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), como la paroxetina y la sertralina, y los inhibidores de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN), como la venlafaxina.
Información clínica: Si los ISRS o los IRSN resultan ineficaces o subóptimos para tratar el TAS, puede plantearse recetar betabloqueantes, como el propranolol; anticonvulsivantes, como la gabapentina y la pregabalina; inhibidores de la MAO, como la fenelzina; o benzodiacepinas, como el clonazepam.
Hay que tener en cuenta que los inhibidores de la MAO pueden tener múltiples interacciones con alimentos y medicamentos que provoquen efectos adversos.
Además, las benzodiacepinas sólo deben recetarse a corto plazo, ya que su uso crónico puede provocar tolerancia, dependencia física y adicción.
Specific Phobia4:43–6:15
Bien, volvamos a la evaluación inicial de la ansiedad social y veamos cómo tomar una decisión cuando no hay ansiedad social.
Si no hay ansiedad social, el siguiente paso es evaluar si existen miedos específicos, como a los animales, al entorno natural, a las heridas con sangre o inyecciones o a otros desencadenantes habituales.
Si la respuesta de miedo o ansiedad está ausente, considere un diagnóstico alternativo y trate cualquier afección médica asociada.
Por otro lado, si se presentan temores específicos, debe sospecharse de una fobia específica relacionada con el desencadenante.
Para confirmar el diagnóstico, evalúe los criterios del DSM-5. Para cumplir los criterios, el paciente debe mostrar un miedo marcado a una situación u objeto fóbico que provoque ansiedad inmediata, y evitación del objeto o situación fóbica.
El miedo debe durar más de 6 meses, ser desproporcionado en relación con el peligro planteado y causar deterioro en áreas de funcionamiento.
Estas alteraciones no deben explicarse por otros trastornos mentales. Si se cumplen todos los criterios, diagnostique fobia específica.
Las opciones de tratamiento incluyen la terapia cognitivo-conductual y la terapia de exposición. Información clínica: El DSM-5 recomienda especificar el tipo de fobia, como animales, entorno natural, heridas con sangre o inyecciones, situacional y otros tipos que incluyen la evitación de situaciones que conducen al vómito o a contraer una enfermedad.
Review6:15–7:05
Como breve resumen: La fobia específica y el trastorno de ansiedad social provocan miedo y ansiedad desproporcionados con respecto a los estímulos desencadenantes.
Cuando se evalúa a estos pacientes, se empieza por la anamnesis y la exploración física, incluido un examen del estado mental.
A continuación, evalúe la ansiedad social. Si está presente, sospeche un trastorno de ansiedad social y evalúe los criterios del DSM-5 para confirmar el diagnóstico.
Una vez realizado el diagnóstico, inicie el tratamiento con terapia cognitivo-conductual, terapia de exposición o farmacoterapia.
Ahora bien, si el paciente no muestra ansiedad social pero hay miedos específicos, sospeche fobia específica y evalúe los criterios del DSM-5 para confirmarlo.
Las opciones de tratamiento incluyen en este caso la terapia cognitivo-conductual y la terapia de exposición.
- "Anxiety Disorders" Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition, Text Revision (2022)
- "Recommendations | Social anxiety disorder: recognition, assessment and treatment | Guidance" NICE (2013)
- "Canadian clinical practice guidelines for the management of anxiety, posttraumatic stress and obsessive-compulsive disorders" BMC Psychiatry (2014)
- "Key factors behind various specific phobia subtypes" Scientific Reports (2023)
- "Table 16, DSM-IV to DSM-5 Social Phobia/Social Anxiety Disorder Comparison" Substance Abuse and Mental Health Services Administration (2016)
- "Table 3.11, DSM-IV to DSM-5 Specific Phobia Comparison" Substance Abuse and Mental Health Services Administration (2016)
- "Specific phobias" The Lancet Psychiatry (2018)
Aún no hay notas para este video
Intenta agregar una nota a continuación