Trastornos repetitivos centrados en el cuerpo
Trastornos por conducta reiterada centrados en el cuerpo es un término general en el DSM-5 para los trastornos en los que las personas dañan compulsivamente su aspecto físico.
Antes se clasificaban como trastornos del control de los impulsos, pero ahora pertenecen a la familia de los trastornos obsesivo-compulsivos.
Dos de los más conocidos son la tricotilomanía, que es un trastorno de arrancarse el pelo, y la excoriación, que es un trastorno de rascarse la piel.
Los trastornos obsesivo-compulsivos suelen definirse por obsesiones psicológicas (pensamientos, impulsos e imágenes no deseados, intrusivos y recurrentes), así como por compulsiones conductuales exhibidas físicamente en respuesta a las obsesiones.
Sin embargo, en el caso de los trastornos de conducta reiterada centrados en el cuerpo, la conducta autodestructiva no suele estar relacionada con una obsesión psicológica consciente, sino que se produce cuando la persona se siente estresada, ansiosa o incluso aburr Una vez que una persona empieza a tener una conducta autodestructiva, suele tener un fuerte impulso de seguir haciéndolo una y otra vez.
Esto puede ocurrir en múltiples episodios cortos a lo largo del día, o durante sesiones únicas y largas que pueden durar horas Las personas con trastornos por conducta reiterada centrados en el cuerpo no siempre son plenamente conscientes de su conducta mientras están inmersas en la compulsión, lo que dificulta su cese.
Estas conductas son distintas de las conductas intencionadas destinadas a mejorar el aspecto físico, como depilarse las cejas.
Tampoco son atribuibles a problemas derivados de trastornos como el abuso de sustancias (p. ej., el arañado de la piel asociado al consumo de anfetaminas o cocaína).
Los trastornos de conducta reiterada centrados en el cuerpo no incluyen las compulsiones resultantes de otros trastornos mentales, como arañarse la piel durante una alucinación táctil en la que una persona cree que hay tiene bichos arrastrándose debajo de la piel.
No están relacionados con las conductas realizadas en respuesta a los estímulos irritantes de otras enfermedades, como rascarse un exantema pruriginoso causado por la sarna.
Por último, los trastornos repetitivos centrados en el cuerpo no están relacionados con los efectos secundarios de los fármacos.
La tricotilomanía es un tipo de trastorno de conducta reiterada centrado en el cuerpo en el que las personas sienten un impulso irresistible de arrancarse el pelo Trico- proviene de la palabra griega para pelo, -tilo está relacionado con la expresión para tirar, y manía se refiere a un frenesí.
Esta compulsión de tirarse del pelo puede dirigirse a cualquier parte del cuerpo, pero los lugares más frecuentes son el cuero cabelludo, las cejas y los párpados.
Dicho esto, la zona más frecuente es el cuero cabelludo, especialmente el pelo alrededor de la coronilla, lo que puede dar lugar a un patrón muy distintivo y circular de pérdida de cabello conocido como aspecto de «fraile Tuck», llamado así por el monje de Robin Hood.
Las personas con tricotilomanía generalmente se sienten avergonzadas por su conducta y suelen hacer intentos repetidos por ocultarlo o dejarlo por completo.
A veces, la forma de arrancarse el pelo se asocia a conductas específicas y ritualizadas, como hacerlo solo de una manera específica, como con pinzas o con la raíz todavía intacta.
Independientemente de la forma en que se arranque el pelo, si la conducta continúa puede provocar un daño permanente en la piel subyacente y afectar al crecimiento futuro del pelo.
El trastorno de excoriación es otro tipo de trastorno repetitivo centrado en el cuerpo, que solía recibir el nombre de "dermatilomanía Derma- se refiere a la palabra griega para piel, y ya sabemos lo que significan -tilo y manía-, por lo que estas personas sienten un impulso irresistible de rascarse la piel.
Esta afección suele causar lesiones en la piel, y es más frecuente encontrarlas en la cara, las manos y los brazos. Algunas personas se rascan la piel sana, mientras que otras se rascan en las pequeñas irregularidades de la piel, como cutículas de uñas dañadas, granos, piel seca o costras de escarificaciones anteriores.
Por lo general, el rascado se hace con las uñas, aunque algunas personas utilizan incluso los dientes o unas pinza Como ocurre con la tricotilomanía, estas conductas suelen provocar vergüenza, por lo que las personas con trastorno por excoriación suelen intentar detener la conducta, o al menos hacerlo en privad La lesión crónica de la piel por el trastorno de excoriación puede dar lugar a infecciones y cicatrices.
Existen otros trastornos de comportamientos por conducta reiterada centrados en el cuerpo menos frecuentes, como la tricofagia y la dermatofagia, en las que las personas se comen compulsivamente el pelo y la piel, respectivamente Estos trastornos suelen coincidir con la tricotilomanía y la excoriación, y las personas se comen el pelo y la piel que se arrancan y se rascan.
La dermatofagia puede consistir en rascarse o morderse el interior de la boca, las mejillas y los labios, lo que puede provocar llagas en la boca y aumenta el riesgo de desarrollar una infección bucal.
La dermatofagia suele aparecer junto a la onicofagia, que es la costumbre de morderse las uñas de forma crónica, por lo que las personas se muerden las uñas y la piel de larededor de los dedos.
También suele observarse con la onicotilomanía, o arrancarse las uñas, que puede provocar hemorragias y cicatrices. Por lo general, estas conductas comienzan alrededor de la pubertad, y pueden asociarse a otros trastornos que se desarrollan también en esa época, como el acné.
Los trastornos por conducta reiterada centrados en el cuerpo son afecciones crónicas, aunque a veces pueden remitir durante meses o incluso años.
Los fármacos como los antidepresivos tricíclicos y los inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina han sido útiles para reducir la conducta compulsiva asociada a los trastornos por conducta reiterada centrados en el cuerpo.
Estos fármacos tienen más éxito cuando se combinan con algún tipo de terapia, como la terapia de reversión de hábitos o la terapia cognitivo-conductual, en la que se entrena a las personas para que identifiquen los impulsos que les conducen a sus conductas reiteradas y reaccionen ante ellos.
##Resumen Como breve resumen: los trastornos por conducta reiterada centrados en el cuerpo forman parte de la familia de los trastornos obsesivo-compulsivos, y son aquellos en los que las personas dañan compulsivamente su aspecto físico.
Dos de los trastornos por conducta reiterada centrados en el cuerpo más frecuentes son la tricotilomanía (arrancarse el pelo) y la excoriación (rascarse la piel).
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