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Case study0:00–1:15

Una niña de 5 años llamada Celia es llevada a urgencias por su madre debido a un episodio repentino de pérdida de conocimien Se decide realizar unos análisis de sangre, que revelan valores bajos de glucosa.
Tras la administración de glucosa, Celia se recupera completamente. Se pide su ingreso en el hospital para realizar estudios exhaustivos y empezar a buscar una causa de la hipoglucemia.
Todas las pruebas son normales, así que, finalmente, se le da el alta a Celia. A la mañana siguiente, la niña presenta otro episodio inexplicable de hipoglucemia, por lo que se opta por comprobar los valores de insulina en sangre, que se encuentran altos, mientras que las concentraciones de péptido C son ligeramente bajas.
Unos días después, Sofía, de 32 años, se presenta en el servicio de urgencias. Sofía se queja de un fuerte dolor en el pecho desde hace un par de horas y está segura de que está sufriendo un infarto de miocardio.
Según los registros del hospital, ha acudido al servicio de urgencias con síntomas similares 7 veces en los últimos 12 mese En todas las ocasiones, la evaluación cardíaca fue normal.
En la exploración, tanto la auscultación cardíaca como el ECG son normales. Sofía se enfada y sale del hospital exigiendo una segunda opinión.
Basándose en la presentación inicial, tanto Celia como Sofía presentan algún tipo de síntoma de patomimia, facticio o somático y trastornos relacionados.

Pathology1:15–1:33

Lo que comparten todos estos problemas es que la persona afectada afirma tener síntomas físicos o psicológicos que no se explican por ningún trastorno físico o mental conocid En primer lugar, se llama patomimia al caso en que las personas afectadas fingen o exageran intencionadamente sus síntomas para conseguir alguna ganancia secundaria u objetivo externo.

Malingering1:33–2:12

Ello puede incluir la obtención de dinero, vivienda, tiempo libre en el trabajo o acceso a los medicamentos, o incluso suponer un modo de escapar de la cárce En otras palabras, los afectados son conscientes o están al tanto de su motivación específica.
Recuerde que estas personas suelen ser poco cooperativas, lo que significa que exigen una exploración exhaustiva, pero no están satisfechas con los resultados negativos y no se adhieren al seguimiento del diagnóstico o al plan de tratamiento.
Otra pista es que los síntomas cesan una vez que logran su objetivo. Por otro lado, en el trastorno facticio, las personas están fingiendo o induciendo los síntomas intencionadamente, pero el propósito en este caso es lograr la atención y la simpatía que se suele dar a alguien enfermo.

Factitious disorder2:12–4:00

Recuerde que estas personas suelen ser desconocedoras o no son conscientes de su motivación, lo que significa que a menudo ni siquiera se dan cuenta de por qué fabrican sus síntomas.
Cabe distinguir entre un trastorno facticio impuesto a uno mismo, y uno impuesto a otro. En el trastorno facticio impuesto a uno mismo, antes conocido como síndrome de Munchausen, las personas fingen principalmente tener signos y síntomas físicos de una enfermedad.
Esto es más común en aquellos que tienen experiencia en el campo de la salud, como los trabajadores sanitarios o aquellos que de alguna manera están relacionados con este ámbito, con lo cual son muy conocedores de los síntomas que están tratando de hacer pasar como reales.
Este es un indicio muy significativo. Tenga en cuenta que estas personas suelen tener antecedentes médicos de hospitalizaciones recurrentes y están demasiado dispuestas a someterse a intervenciones invasivas, como las quirúrgicas.
Una diferencia importante con la patomimia es que, en el trastorno facticio impuesto a uno mismo, los síntomas fingidos persisten incluso después de conseguir la atención, la simpatía o incluso los cuidados médicos.
También existe el trastorno facticio impuesto a otro, antes conocido como síndrome de Munchausen por poderes. En este caso, la persona hace enfermar deliberadamente a otra sin que esta lo sepa.
A menudo, esta segunda persona es alguien de quien son responsables, como un niño, un anciano o incluso una mascota Debe insistirse en que se trata de un tipo de maltrato infantil o hacia los ancianos.
Por tanto, si se sospecha, el profesional sanitario tiene la responsabilidad de ponerse en contacto con los servicios de protección de menores o de ancianos.
A menudo debe intervenir un trabajador social para ayudar a decidir los mejores pasos a seguir para garantizar la seguridad de la persona, como separarla del maltratador y ayudar a la familia a afrontar la situación.
Ahora bien, conviene cerciorarse de que no se confunde este trastorno con el síndrome del niño vulnerable, que se determina cuando un progenitor cree, de forma poco realista, que su hijo es propenso a enfermar o a lesionarse.

Vulnerable child syndrome4:00–4:29

Tenga en cuenta que el síndrome del niño vulnerable suele comenzar después de que el niño haya superado una enfermedad grave o un acontecimiento que puso en peligro su vida.
Este síndrome puede dar lugar a ausencias repetidas de la escuela o a un uso exagerado de los servicios sanitarios. Como nota común, todos estos trastornos son intencionados.
Así que, cambiando de tema, existen los síntomas somáticos y los trastornos relacionados, en los que las personas experimentan involuntariamente síntomas que no pueden ser explicados por ningún trastorno físico o mental.

Somatic symptom & related disorders4:29–4:55

En otras palabras, las personas afectadas creen realmente en sus síntomas, que a menudo empeoran porque no pueden explicarse ni tratarse médicamente.
Los trastornos de síntomas somáticos y afines de mayor interés son el trastorno de síntomas somáticos, el trastorno de ansiedad por enfermedad y el trastorno de conversión.

Somatic symptom disorder4:55–5:52

Así que conviene aprenderse de memoria que las personas con trastorno de síntomas somáticos experimentan al menos un síntoma físico inexplicable, llamado síntoma somático, durante un período mínimo de 6 meses.
Estos síntomas pueden ser enormemente variados, desde dolor hasta problemas digestivos o incluso síntomas sexuales. Otro hecho importante es que estas personas piensan constantemente en la gravedad de sus síntomas, y acumulan mucha ansiedad en torno a su salud.
Por ejemplo, pueden sentir un leve dolor abdominal y pasar horas pensando que tienen cánce Además, a veces dedican demasiado tiempo y energía a sus problemas de salud, lo que puede interferir con su capacidad para realizar actividades importantes, como el trabajo, las actividades escolares o las responsabilidades familiares y sociales.
Recuerde que estas personas suelen autodiagnosticarse y no confían en el diagnóstico del médico. A continuación, el trastorno de ansiedad por enfermedad se produce cuando las personas están excesivamente preocupadas por tener o desarrollar una enfermedad grave durante al menos 6 meses.

Illness anxiety disorder5:52–6:33

Una vez más, experimentan mucha ansiedad por su salud y dedican demasiado tiempo y energía a obsesionarse con la posibilidad de desarrollar una enfermedad Pero lo que lo diferencia del trastorno de síntomas somáticos es que las personas con trastorno de ansiedad por enfermedad no experimentan síntomas somáticos, o solo los mínimos Otro indicio es que las personas llevan a cabo conductas excesivas relacionadas con la salud, como revisarse repetidamente el cuerpo en busca de signos de enfermedad, o, por el contrario, evitan situaciones que les hagan enfrentarse a su dolencia, como las citas médicas y los hospitales.

Conversion disorder6:33–7:12

Por último, está el trastorno de conversión, también conocido como trastorno de síntomas neurológicos funcionales. En él aparecen uno o varios síntomas neurológicos relacionados con el movimiento voluntario o la función sensorial, como la vista y el oído, que no se explican por ninguna afección neurológica o médica.
Por ejemplo, uno puede sentir que no puede mover las piernas solo cuando está en la escuela, pero no en casa. Suele desencadenarse por un acontecimiento estresante, un traumatismo físico o emocional, y es más frecuente entre los adolescentes o los adultos jóvenes.
El mayor indicio en este caso se conoce como la bella indiferencia, que aparece cuando las personas suelen mostrarse extremadamente tranquilos e indiferentes al describir sus síntomas.

Review7:12–8:25

Como breve resumen... Imagínese una pregunta de examen sobre una persona que presenta síntomas físicos o psicológicos que no se explican por ningún trastorno físico o mental.
La patomimia se daría si están fingiendo intencionadamente estos síntomas con una motivación consciente para conseguir algún beneficio secundari Por otro lado, el trastorno facticio se diagnosticaría si están fingiendo intencionadamente los síntomas, pero sin una motivación consciente, incluso si no ganan nada con ello Este trastorno puede dirigirse contra uno mismo, o contra otro, casi siempre un niño o un anciano.
No hay que confundirlo con el síndrome del niño vulnerable, en el que los padres creen que su hijo corre un riesgo extremo de enfermar o lesionarse, y suele producirse después de un suceso que pone en peligro su vida.
El síntoma somático y los trastornos relacionados involucran a una persona que está experimentando involuntariamente síntomas que no son reales.
Con el trastorno de síntomas somáticos, el afectado tiene al menos un síntoma somático, asociado a pensamientos constantes y a una ansiedad excesiva relacionada con su salud.
En el trastorno de ansiedad por enfermedad, hay una preocupación excesiva por tener o desarrollar una enfermedad grave Por último, con el trastorno de conversión, las personas experimentan síntomas neurológicos inexplicables, a menudo desencadenados por un acontecimiento estresante y acompañados de "la bella indiferencia".
Celia es una niña de 5 años que es traída por su madre tras un episodio de pérdida de conocimiento. El episodio está relacionado probablemente con el hecho de que tiene hipoglucemia, que mejoró tras la administración de glucos Una pista importante es que, a pesar de los estudios exhaustivos, no se encuentra ninguna causa de hipoglucemia, lo que ya debería ser una señal de alarma de un trastorno facticio impuesto a otro.

Summary8:25–9:37

A la mañana siguiente, Celia presenta otro episodio inexplicable de hipoglucemia. Este hecho, junto con los valores altos de insulina en sangre pero bajos de péptido C, que normalmente debería encontrarse en cantidades iguales a la insulina, debería hacer sospechar que la madre está induciendo una hipoglucemia a Celia mediante la inyección de insulina exógena.
Por lo tanto, se trata de un caso de trastorno facticio impuesto a otro, lo que significa que el profesional sanitario debe ponerse en contacto con los servicios de protección infantil inmediatament Después de Celia se presentó Sofía, de 32 años, con dolor en el pecho y convencida de que está sufriendo un infarto de miocardio.
Un indicio importante es que tanto la auscultación cardíaca como el ECG son normales. La pista más notable es que se ha presentado repetidamente con los mismos síntomas inexplicables, unido al hecho de que no la convencen los resultados negativos.
Así que se trata de un caso clásico de trastorno de síntomas somáticos.