Retención urinaria: ciencias clínicas
Retención urinaria: ciencias clínicas
Condiciones clínicas
Dolor abdominal
Ácido-base:
Lesión renal aguda
Alteración del estado mental
Anemia: Destrucción y secuestro
Anemia: Baja producción
Dorsalgia
Sangrado, hematomas y petequias
Dolor torácico
Estreñimiento
Tos
Diarrea
Disnea
Edema: Ascitis
Edema: Edema de las extremidades inferiores
Desequilibrio electrolítico: Hipocalcemia
Desequilibrio electrolítico: Hipercalcemia
Desequilibrio electrolítico: Hipopotasemia
Desequilibrio electrolítico: Hiperpotasemia
Desequilibrio electrolítico: Hiponatremia
Desequilibrio electrolítico: Hipernatremia
Astenia
Fiebre
Hemorragia gastrointestinal: Hematoquecia
Hemorragia digestiva: Melena y hematemesis
Cefalea
Ictericia: Conjugada
Ictericia: No conjugada
Artralgia
Dolor de rodilla
Linfadenopatía
Infecciones nosocomiales
Infecciones cutáneas y de los tejidos blandos
Lesiones cutáneas
Síncope
Pérdida de peso involuntaria
Vómitos
Árbol de toma de decisiones
Transcripción
La retención urinaria es una afección caracterizada por la incapacidad de vaciar voluntariamente la vejiga urinaria. Puede ser aguda o crónica, y va de la retención urinaria parcial a la completa. En función de la causa subyacente, la retención urinaria puede deberse a una compresión o lesión de la médula espinal, a efectos secundarios de la medicación, a una obstrucción uretral o a una infección urinaria.
Ahora bien, si su paciente presenta retención urinaria, su primer paso es obtener una historia clínica y una exploración física dirigidas. Empecemos con los pacientes que presentan retención urinaria aguda. Estos pacientes suelen referir una incapacidad repentina para orinar voluntariamente en combinación con un dolor repentino en la parte inferior del abdomen. En la exploración física, normalmente notará sensibilidad suprapúbica y vejiga palpable. Estos hallazgos son altamente sugestivos de retención urinaria aguda.
Ahora, volvamos atrás y echemos un vistazo a los pacientes con retención urinaria crónica. Estas personas suelen referir una incapacidad gradual para orinar voluntariamente y molestias o dolor en la parte baja del abdomen. Algunos pacientes pueden referir síntomas de infección urinaria, como fiebre y disuria, mientras que otros pueden referir el uso de medicamentos asociados a la retención urinaria. Por último, los antecedentes podrían revelar hiperplasia benigna de próstata o diabetes mellitus. En la exploración física, de nuevo, notará sensibilidad suprapúbica y vejiga palpable. Estos hallazgos en la historia clínica y el examen físico son altamente sugestivos de retención urinaria crónica.
Información clínica para recordar: En pacientes biológicamente femeninos, evalúe posibles masas pélvicas o prolapso de órganos, que también pueden provocar retención urinaria. Además, en todos los pacientes, puede solicitar una ecografía para comprobar si la vejiga está llena o no, y también puede evaluar si hay hidronefrosis.
Ahora bien, una vez diagnosticada la retención urinaria, siempre hay que plantearse la descompresión vesical mediante una sonda uretral o suprapúbica. De esta forma eliminarás la orina acumulada en la vejiga y aliviarás las sensaciones dolorosas. Tenga en cuenta que la descompresión de la vejiga suele reservarse para las personas con retención urinaria aguda, pero, en raras ocasiones, también podría descomprimir la vejiga en personas con retención urinaria crónica. A continuación, evalúe a su paciente en busca de señales de alarma neurológicas, como debilidad bilateral de las extremidades inferiores y disminución del tono rectal, que podrían indicar una compresión de la médula espinal, como el síndrome de cauda equina.
Digamos que su paciente presenta señales neurológicas de alarma. En este caso, sin duda debe preocuparle la afectación de la médula espinal, como la compresión por hernias discales, fracturas vertebrales o tumores; así como las lesiones por traumatismos. El siguiente paso es solicitar un diagnóstico por imagen, concretamente una resonancia magnética de la columna vertebral. Si la resonancia magnética revela una lesión, masa o lesión medular, puede diagnosticar retención urinaria debida a compresión o lesión de la médula espinal y consultar inmediatamente al equipo quirúrgico.
Información clínica para recordar: Otras afecciones, como la diabetes mellitus y la esclerosis múltiple, pueden provocar retención urinaria por vejiga neurógena. Sin embargo, estos pacientes pueden no experimentar las señales de alarma neurológicas de disminución del tono del esfínter anal o debilidad bilateral de las extremidades inferiores.
Ahora echemos un vistazo a los pacientes sin signos de alerta neurológicos. En este caso, en primer lugar, debe preguntar a su paciente sobre los medicamentos asociados a la retención urinaria, como los anticolinérgicos, los antipsicóticos, los antihistamínicos, los antidepresivos y los opiáceos.
Fuentes
- "AUA White Paper on Nonneurogenic Chronic Urinary Retention: Consensus Definition, Treatment Algorithm, and Outcome End Points" J Urol (2017)
- "Urinary Retention in Adults: Evaluation and Initial Management" Am Fam Physician (2018)