Espondilitis anquilosante: ciencias clínicas
Espondilitis anquilosante: ciencias clínicas
Condiciones clínicas
Dolor abdominal
Ácido-base:
Lesión renal aguda
Alteración del estado mental
Anemia: Destrucción y secuestro
Anemia: Baja producción
Dorsalgia
Sangrado, hematomas y petequias
Dolor torácico
Estreñimiento
Tos
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Disnea
Edema: Ascitis
Edema: Edema de las extremidades inferiores
Desequilibrio electrolítico: Hipocalcemia
Desequilibrio electrolítico: Hipercalcemia
Desequilibrio electrolítico: Hipopotasemia
Desequilibrio electrolítico: Hiperpotasemia
Desequilibrio electrolítico: Hiponatremia
Desequilibrio electrolítico: Hipernatremia
Astenia
Fiebre
Hemorragia gastrointestinal: Hematoquecia
Hemorragia digestiva: Melena y hematemesis
Cefalea
Ictericia: Conjugada
Ictericia: No conjugada
Artralgia
Dolor de rodilla
Linfadenopatía
Infecciones nosocomiales
Infecciones cutáneas y de los tejidos blandos
Lesiones cutáneas
Síncope
Pérdida de peso involuntaria
Vómitos
Árbol de toma de decisiones
Transcripción
La espondilitis anquilosante (EA) es una enfermedad inflamatoria crónica caracterizada por artritis que afecta principalmente a la columna vertebral. Esta inflamación crónica erosiona gradualmente la parte inferior de la columna vertebral, especialmente las articulaciones sacroilíacas, lo que provoca anquilosis o fusión articular, rigidez y dolor de espalda. La espondilitis anquilosante es un tipo de espondiloartropatía, que es una serie de afecciones relacionadas caracterizadas por una inflamación que afecta a la columna vertebral, las entesis y las articulaciones.
Si el paciente se presenta con un motivo de consulta que sugiera una espondilitis anquilosante, el primer paso es realizar una anamnesis y una exploración física dirigidas.
Los pacientes suelen ser varones biológicos menores de 45 años. Suelen referir dolor lumbar y rigidez progresivos que han durado tres meses o más. El dolor y la rigidez empeoran por la mañana y mejoran con la actividad, no con el reposo.
A continuación, los antecedentes familiares pueden ser positivos para espondiloartropatías, como la espondilitis anquilosante, la artritis psoriásica o la artritis reactiva.
El proceso autoinmunitario subyacente a la espondilitis anquilosante puede dar lugar a otras manifestaciones extraarticulares. Entre ellas se incluye la uveítis anterior, que consiste en la inflamación de la cámara frontal del ojo con el iris y el cuerpo ciliar. Otras manifestaciones importantes son la enfermedad inflamatoria intestinal, la fibrosis pulmonar, la leucemia aguda, las alteraciones de la conducción cardiaca y la aortitis, que puede desembocar en aneurisma y disección aórticos.
Además, la exploración física revelará sensibilidad a la palpación en las articulaciones sacroilíacas. Algunas personas también pueden presentar una limitación de la amplitud de movimiento de la columna lumbar, así como hallazgos como sensibilidad compatibles con entesitis.
Si su paciente presenta estos hallazgos, debería sospechar una espondilitis anquilosante.
A continuación, pida análisis de laboratorio, incluidos marcadores inflamatorios, como VSG y PCR, así como factor reumatoide y anticuerpos antinucleares. A continuación, no olvide comprobar si su paciente tiene o no el antígeno leucocitario humano positivo o antígeno HLA-B27, que está muy asociado a la espondilitis anquilosante. Por último, en cuanto a las imágenes, obtenga una radiografía de la columna lumbar y de las articulaciones sacroilíacas bilaterales, y considere la posibilidad de realizar una resonancia magnética.
Información clínica: El análisis de laboratorio de la artritis inflamatoria puede ser bastante extenso. Es posible que necesite análisis adicionales, como c-ANCA y p-ANCA, péptido citrulinado anticíclico y ácido úrico. Además, podría ser necesario comprobar las serologías de la enfermedad de Lyme, los niveles de complemento y el análisis del líquido articular. Estas pruebas pueden ayudarle a descartar otras afecciones reumatológicas, ya que suelen ser normales en personas con espondilitis anquilosante.
Los pacientes con espondiloartritis anquilosante tendrán marcadores inflamatorios elevados y el factor reumatoide y los anticuerpos antinucleares serán negativos. En la mayoría de los casos, el HLA-B27 dará positivo, pero a veces la prueba puede dar negativo.
Por último, las imágenes revelarán una artropatía erosiva bilateral y simétrica caracterizada por erosiones articulares y esclerosis clásicamente en las articulaciones sacroilíacas. En casos graves, puede haber múltiples sindesmofitos entre las vértebras, lo que suele denominarse columna de bambú.
En los casos en que los hallazgos radiográficos sean normales o poco claros, pero la sospecha clínica de espondilitis anquilosante siga siendo alta, considere la posibilidad de realizar una RM.
La RM capta signos de cambios inflamatorios, lo que permite detectar hallazgos clásicos como la sacroileítis o la inflamación en las esquinas de los cuerpos vertebrales, también conocidas como "rebordes relucientes".
Fuentes
- "ACR Appropriateness Criteria® Inflammatory Back Pain: Known or Suspected Axial Spondyloarthritis: 2021 Update" J Am Coll Radiol (2021)
- "2019 Update of the American College of Rheumatology/Spondylitis Association of America/Spondyloarthritis Research and Treatment Network Recommendations for the Treatment of Ankylosing Spondylitis and Nonradiographic Axial Spondyloarthritis" Arthritis Care Res (Hoboken) (2019)
- "Ankylosing spondylitis" Am Fam Physician (1990)
- "Ankylosing spondylitis" J Ophthalmic Vis Res (2021)
- "HLA-B27: what's new?" Rheumatology (Oxford) (2010)
- "Axial spondyloarthritis" Lancet (2017)
- "New developments in our understanding of ankylosing spondylitis pathogenesis" Immunology (2020)