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Introduction 0:00–0:41

La linfadenopatía periférica se refiere al aumento de tamaño de los ganglios linfáticos periféricos que pueden tener una consistencia anormal.
Por lo general, los ganglios linfáticos agrandados se definen como de 1 cm o más; sin embargo, algunos ganglios linfáticos se consideran anormales si miden más de 5 mm, como los de las regiones supraclavicular, epitroclear o poplítea.
El momento de aparición de los síntomas y las características de la linfadenopatía son útiles para distinguir la linfadenopatía periférica debida a infección o neoplasia, así como a afecciones inmunológicas o inflamatorias.
Si su paciente presenta linfadenopatía periférica, primero realice una evaluación ABCDE para determinar si está inestable o estable.

Unstable0:41–1:06

Si el paciente está inestable, estabilice la vía respiratoria, la respiración y la circulación. A continuación, obtenga un acceso intravenoso e inicie la monitorización continua de las constantes vitales, como la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y la pulsioximetría.

Stable 1:06–2:31

Proporcione oxígeno suplementario, si es necesario. Bien, ahora, volvamos a la evaluación ABCDE.
Si su paciente está estable, primero obtenga una historia clínica y un examen físico dirigidos. Los pacientes pueden referir que sienten una masa o un bulto, y pueden tener fiebre.
La exploración física suele revelar ganglios linfáticos agrandados y palpables, generalmente en la región del cuello, la axila o la ingle.
Estos ganglios linfáticos también pueden ser indoloros o sensibles a la palpación; móviles o fijos en el tejido circundante; o de consistencia blanda o dura.
Los ganglios linfáticos también pueden enredarse, lo que significa que están unidos entre sí, de modo que se sienten conectados al palparlos.
Si encuentra ganglios linfáticos agrandados con una consistencia anormal, diagnostique linfadenopatía periférica. Información clínica: La linfadenopatía localizada o regional se limita a una zona del cuerpo, mientras que la linfadenopatía generalizada se produce en dos o más grupos de ganglios linfáticos no contiguos.
Busque otras áreas de ganglios linfáticos agrandados si encuentra linfadenopatía localizada; y si por lo demás está asintomático, vuelva a examinarlo en 3 o 4 semanas.
Por otra parte, la linfadenopatía generalizada siempre debe motivar la búsqueda inmediata de una causa subyacente. Dato de alto rendimiento: Los ganglios linfáticos supraclaviculares agrandados son siempre anormales, independientemente de sus características palpables, y deben ser evaluados más a fondo Bien, el siguiente paso es evaluar el momento de aparición de los síntomas Empecemos por la aparición rápida, que suele durar de unos días a dos semanas o menos.

Assess Timing of Symptom Onset 2:31–2:42

Localized Infection 2:42–3:52

La primera es la infección localizada. Estos pacientes desarrollan síntomas compatibles con una infección localizada, como dolor de garganta, dolor de oído, herida cutánea o lesión genital.
También pueden presentar síntomas constitucionales como fiebre o fatiga. La exploración física revela signos localizados de infección, como agrandamiento de las amígdalas, membrana timpánica enrojecida o abultada, absceso cutáneo o secreción genitourinaria, junto con linfadenopatía sensible localizada en el lugar de la infección o a lo largo de su trayecto de drenaje.
En estos pacientes, diagnostique una linfadenopatía debida a una infección localizada. Información clínica: La linfadenopatía debida a una infección localizada se observa con frecuencia en la faringitis estreptocócica, el herpes simple y la gonorrea, así como en afecciones como la mononucleosis, la otitis externa o media y los abscesos cutáneos.
Además, la linfadenopatía localizada en los grupos de ganglios linfáticos cervicales y axilares es una reacción adversa reconocida a la vacunación con COVID-19 que puede persistir durante una o dos semanas después de la administración Bien, ahora hablemos de las infecciones diseminadas o persistentes.

Disseminated or Persistent Infection 3:52–5:47

Estos pacientes desarrollan síntomas constitucionales como fiebre, malestar y fatiga, que pueden ir acompañados de cefalea, diarrea o una erupción difusa.
El examen físico revelará linfadenopatía sensible localizada o generalizada, así como signos de infección sistémica, como piel eritematosa.
En este caso, considere una linfadenopatía debida a una infección diseminada o persistente. El siguiente paso es solicitar pruebas específicas basadas en los antecedentes y los síntomas del paciente, que pueden incluir la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), serologías o cultivos para detectar infecciones víricas, bacterianas, fúngicas o parasitarias específicas.
Además, puede plantearse la realización de estudios de imagen, como una radiografía de tórax. Si los resultados de la PCR, la serología o el cultivo son positivos; o si el diagnóstico por imagen es positivo, diagnostique linfadenopatía debida a infección diseminada o persistente.
Información clínica: Las infecciones diseminadas o persistentes que causan linfadenopatías pueden deberse a virus, como el VEB, el CMV y el VIH; a infecciones parasitarias, como Toxoplasma gondii, causante de la toxoplasmosis; y a patógenos bacterianos, como Bartonella henselae, responsable de la enfermedad por arañazo de gato; y Borrelia burgdorferi, causante de la enfermedad de Lyme.
Otras infecciones asociadas con la linfadenopatía incluyen la tuberculosis y la sífilis, por lo que si sospecha de estas condiciones, asegúrese de ordenar el análisis apropiado, incluyendo PPD o RPR.

Gradual (> 2 Weeks to Months) 5:47–5:54

Información clínica: Ciertos medicamentos, como la fenitoína y el alopurinol, también pueden causar linfadenopatía, por lo que hay que asegurarse de hacer una historia clínica cuidadosa para excluir estas posibles causas antes de emprender un estudio exhaustivo.

Malignancy 5:54–8:26

Ahora hablemos de situaciones en las que el inicio ha sido gradual, de dos semanas a unos meses. La primera es la malignidad El paciente suele referir síntomas constitucionales, que pueden incluir fiebre, malestar, sudores nocturnos o pérdida de peso.
También pueden referir síntomas preocupantes de malignidad, como una masa, tos o dolor óseo. La exploración física revela signos sospechosos de malignidad, que pueden incluir una masa palpable, sensibilidad ósea a la palpación, hepatomegalia o esplenomegalia.
La linfadenopatía puede ser localizada o generalizada, y los ganglios linfáticos suelen ser insensibles, firmes e inmóviles.
Con esta constelación de hallazgos, considere una linfadenopatía debida a malignidad. Dato de alto rendimiento: La consistencia de los ganglios linfáticos observados en el linfoma suele ser no sensible, firme, gomosa e inmóvil.
Por otro lado, los ganglios linfáticos invadidos por neoplasias metastásicas de órganos sólidos suelen ser duros y enmarañados.
Información clínica: Un ganglio de Virchow es un ganglio linfático supraclavicular izquierdo agrandado y palpable asociado a una neoplasia maligna subyacente, con mayor frecuencia de origen gastrointestinal, como un cáncer de colon o gástrico.
Este ganglio linfático se encuentra al final del conducto torácico, en la región supraclavicular y no puede palparse en una persona sana.
Sin embargo, al estar invadido por células metastásicas, el ganglio aumenta de tamaño y se endurece. Bien, el siguiente paso es identificar la causa subyacente de la linfadenopatía.
Pidar análisis que incluyan marcadores tumorales, como el antígeno carcinoembrionario, la alfafetoproteína y el CA 19-9.
Siempre que sea posible, obtenga una biopsia del ganglio linfático afectado, lo que puede requerir estudios de imagen y procedimientos específicos para la localización del presunto cáncer primario o los lugares de metástasis.
Pueden incluir una ecografía, un TAC, una resonancia magnética o un PET; una mamografía; así como una colonoscopia, una broncoscopia o incluso una biopsia de médula ósea.
Si los marcadores tumorales, la biopsia, el diagnóstico por imagen o los procedimientos muestran indicios de malignidad, diagnostique una linfadenopatía debida a una neoplasia maligna.

Immunologic or Inflammatory Disease 8:26–10:39

Dato de alto rendimiento: Mientras que la mayoría de los pacientes con una neoplasia maligna subyacente desarrollan linfadenopatía gradualmente, los pacientes con leucemia aguda, como la leucemia linfoblástica aguda, suelen tener una aparición más rápida, de una a dos semanas, en comparación con otros tipos de cáncer, como el linfoma o los cánceres de tumores sólidos.
Pasemos a las enfermedades inmunológicas o inflamatorias. Estos pacientes suelen presentar síntomas constitucionales que pueden incluir fiebre, malestar o pérdida de peso, y síntomas inflamatorios como dolor articular o erupción cutánea.
La exploración física puede mostrar signos inflamatorios, que podrían incluir derrame articular o cambios cutáneos, junto con linfadenopatía generalizada.
Con estos hallazgos, considere una linfadenopatía debida a una afección inmunológica o inflamatoria. El siguiente paso es solicitar pruebas de laboratorio, que incluyan anticuerpos, como los anticuerpos antinucleares o ANA y el factor reumatoide o FR; biomarcadores, como la enzima convertidora de angiotensina o ECA, C3 y C4; así como un análisis de calcio sérico.
También obtenga imágenes, como una radiografía de tórax; y una biopsia del ganglio linfático afectado o de la lesión cutánea.
Los anticuerpos de su paciente podrían ser positivos, con biomarcadores anormales como un nivel bajo de C3 o C4 en suero, o un nivel elevado de ACE; y el calcio sérico podría estar elevado.
Una radiografía de tórax puede mostrar adenopatías hiliares; y la biopsia de ganglio linfático o de piel podría mostrar indicios de enfermedad inmunológica o inflamatoria.
Con estos hallazgos, diagnostique una linfadenopatía debida a una afección inmunológica o inflamatoria. Dato de alto rendimiento: La sarcoidosis es una enfermedad inflamatoria sistémica que puede cursar con linfadenopatía bilateral hiliar y periférica, enfermedad pulmonar intersticial, uveítis y eritema nodoso.
Los niveles séricos de ECA y calcio suelen estar elevados, pero una biopsia de ganglio linfático que muestre granulomas no caseificantes es diagnóstica.

Review10:39–11:42

Información clínica: La enfermedad de Kawasaki, también denominada síndrome de los ganglios linfáticos mucocutáneos, es una vasculitis de vasos medianos que se observa con mayor frecuencia en niños menores de cinco años.
Los rasgos distintivos de la enfermedad incluyen eritema de la boca y la faringe, conocido como lengua de fresa; erupción eritematosa macular sistémica; y linfadenopatía cervical.
Si observa linfadenopatía en un niño con estos hallazgos, asegúrese de descartar la enfermedad de Kawasaki. Como resumen rápido...
La linfadenopatía periférica es la presencia de ganglios linfáticos agrandados que tienen una consistencia anormal y suele estar causada por una infección, un tumor maligno o afecciones inmunológicas e inflamatorias.
En primer lugar, evaluar la aparición de los síntomas para determinar la causa subyacente. La rápida aparición de los síntomas apunta hacia una infección localizada o diseminada.
Obtenga pruebas de laboratorio específicas de la enfermedad para diagnosticar la causa infecciosa y confirmar su diagnóstico.
Por otro lado, si el paciente presenta una aparición más gradual de los síntomas y unos ganglios linfáticos no sensibles, firmes e inmóviles, hay que pensar en una neoplasia subyacente como causa.
Solicite marcadores tumorales específicos de la enfermedad, estudios de imagen, procedimientos y biopsias para confirmar su diagnóstico.
Por último, si la linfadenopatía se asocia a síntomas y signos inmunológicos o inflamatorios, solicite análisis de laboratorio específicos de la enfermedad, estudios de imagen y biopsia para confirmar una afección inmunológica o inflamatoria como causa subyacente de la linfadenopatía periférica.