Trastornos de la alimentación: revisión de la patología
Case study0:00–1:19
Adeline, de 23 años, es llevada a urgencias por sus compañeros tras desmayarse en la cafetería de la universidad. Al examinarla, su pulso es de 47/min, y su presión arterial es de 89 sobre 48 mmHg La joven mide 162 cm y pesa 45,4 kg.
Adeline menciona que se considera gorda, por lo que ha estado intentando perder peso, y admite que se purga o se provoca el vómito cada vez que ingiere una comida copiosa.
Al preguntarle más, afirma que tuvo la última menstruación hace más de 3 meses Decide hacer un test de embarazo en la orina, con resultado negativo Al día siguiente, acude a consulta Emmanuel, de 17 años, que es llevado a la clínica por su madre, tras verlo vomitar a la fuerza después de comer.
Emmanuel afirma que recientemente ha estado muy ansioso por el examen de acceso a la universidad y que siente que vomitar es lo único que puede controlar en la vida.
Sus constantes vitales no muestran anomalías, su altura es de 185 cm y pesa 72 kg. La exploración física muestra un deterioro en el esmalte dental, así como piel engrosada alrededor de los nudillos de la mano derech Según la presentación inicial, tanto Adeline como Emmanuel tienen algún tipo de trastorno de la conducta alimentari Los trastornos de la conducta alimentaria son trastornos de la salud mental en los que una persona presenta comportamientos alimentarios anómalos que repercuten negativamente en su salud física y mental.
Pathology1:19–1:59
Son bastante comunes, especialmente entre las mujeres jóvenes que luchan contra la baja autoestima y la presión social por tener un aspecto determinado.
Sin embargo, ha de recordarse que pueden afectar a cualquier persona, independientemente de su sexo, edad y origen social.
Se caracteriza por un miedo constante a ganar la más mínima cantidad de peso, asociado a una imagen corporal distorsionada, en la que las personas suelen creer que tienen sobrepeso, cuando en realidad están por debajo de su peso.
Anorexia nervosa1:59–6:22
Para ser más específicos, su Índice de Masa Corporal (IMC) es inferior a 18,5. Cabe distinguir dos tipos principales de anorexia.
Uno es el tipo de atracones y purgas, en el que las personas comen grandes cantidades de comida en una sola sesión y luego se purgan esa comida mediante vómitos autoinducidos o tomando laxantes o diuréticos, lo cual ocurre de forma recurrente durante al menos 3 meses.
El otro es el tipo restrictivo, en el que las personas reducen la cantidad de alimentos que ingieren o hacen ejercicio en exceso para perder peso sin purgarse.
Las personas afectadas por la anorexia nerviosa literalmente se mueren de hambre. Con el tiempo pueden aparecer varias complicaciones, que terminan por aportar indicios para el diagnóstic Al principio se aprecia una pérdida de tejido muscular en todo el cuerpo, que suele manifestarse como fatiga, pero que también puede provocar dificultades para respirar debido a la debilidad del diafragma.
Incluso el corazón puede debilitarse, lo cual se manifiesta como bradicardia, es decir, menos de 60 latidos por minuto, e hipotensión, con una presión arterial inferior a 90 sobre 50 mmHg, así como hipotensión ortostática, que es cuando la presión arterial desciende cuando una persona pasa de estar acostada a situarse de pie.
Para las mujeres en edad fértil, otro síntoma clave es la amenorrea, en la que el ciclo menstrual normal se detiene o la menstruación no comienza a los 15 año La restricción prolongada de alimentos, así como la toma frecuente de laxantes, también puede hacer que el tubo digestivo sea incapaz de manejar las comidas normales, lo que puede causar una terrible hinchazón, náuseas y estreñimiento.
Las personas con el tipo de atracones y purgas también pueden tener halitosis o muy mal aliento por los vómitos repetidos.
Además, la médula ósea puede empezar a cerrarse debido a la falta de nutrientes esenciales, por lo que se produce neutropenia, o sea, menos leucocitos, lo que lleva a una respuesta inmunitaria atenuada, anemia o menos eritrocitos, con una disminución consiguiente de los valores de energía, y trombocitopenia o menos plaquetas, lo que lleva a que se produzcan fácilmente hemorragias y hematomas.
La anorexia también puede causar osteoporosis, en la que los huesos se debilitan y son propensos a sufrir fracturas. La piel puede volverse seca, escamosa y cubierta por un pelo quebradizo o blando, llamado lanugo Por último, puede afectar al cerebro, para provocar síntomas como confusión, irritabilidad o inquietud, así como depresión o ansiedad.
En última instancia, las personas afectadas por la anorexia nerviosa pueden morir por estas complicaciones o suicidarse.
El tratamiento estándar de la anorexia nerviosa consiste en la rehabilitación nutricional y la psicoterapia, como la terapia cognitiva conductual, cuyo objetivo es restablecer y estabilizar un peso y unos patrones alimentarios normales, así como cambiar sus pensamientos y creencias sobre el peso y la forma del cuerpo.
Además, las personas con depresión o ansiedad graves pueden ser tratadas con antidepresivos, como un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina, o ISRS.
Sin embargo, cabe recordar que el antidepresivo bupropión está contraindicado porque se asocia a una mayor incidencia de convulsiones en personas con trastornos de la conducta alimentaria.
En todo caso, lo que es extremadamente importante saber es que alimentar a una persona demasiado deprisa o de forma agresiva puede llevar al síndrome de realimentació En tales casos, la ingesta repentina de grandes cantidades de comida hace que se libere mucha insulina a la vez, lo que provoca cambios bruscos de electrólitos, ya que la insulina hace que las células tomen potasio, magnesio y fosfato.
Así, las pruebas de laboratorio mostrarán hipopotasemia, hipomagnesemia e hipofosfatemia. Hay que tener en cuenta que, cuando los valores séricos de potasio caen por debajo de los 3 milimoles por litro, pueden provocar debilidad, convulsiones, rabdomiólisis, deterioro de la función respiratoria, arritmias cardíacas, insuficiencia cardíaca e incluso la muerte.
Por lo tanto, no hay que olvidar que el síndrome de realimentación puede poner en peligro la vida. El siguiente trastorno de la alimentación es la bulimia nerviosa, que se caracteriza por ciclos de atracones, es decir, una alimentación rápida y descontrolada más allá del punto de saciedad o comodidad, seguida de una purga compensatoria para evitar el aumento de peso, ya sea mediante el vómito autoinducido, el exceso de ejercicio o la ingesta de laxantes o diurétic Para establecer el diagnóstico, hay que recordar que estos ciclos de atracones y purgas deben repetirse de forma constante al menos una vez a la semana durante un período de 3 meses, pero a veces pueden ocurrir hasta varias veces al día.
Bulimia nervosa6:22–9:13
A menudo, el desencadenante de los atracones y las purgas es un factor de estrés emocional no necesariamente relacionado con el peso o la imagen corporal como, por ejemplo, no haber alcanzado un determinado objetivo.
Sin embargo, a veces las personas pueden empezar con bulimia y luego desarrollar anorexia más tarde, y a la inversa. Con el tiempo, los repetidos ciclos de atracones y purgas pueden dar lugar a una serie de complicaciones grave Así, los vómitos repetidos pueden provocar halitosis, erosión del esmalte dental y sialadenosis bilateral, que es la inflamación de las glándulas parótidas con lo cual las mejillas aparecerán inusualmente redondas o hinchadas.
La sialadenosis también puede provocar concentraciones elevadas de amilasa en la sangre. En las personas que utilizan la mano para inducir el vómito, el dorso de los nudillos puede volverse calloso, lo que se denomina signo de Russell.
Este es un indicio muy significativo. Si el vómito es lo suficientemente fuerte, puede provocar desgarros del esófago distal y del propio estómago, lo que se denomina síndrome de Mallory Weiss, y causar dolor abdominal y hematemesis o vómitos de sangre.
Con el tiempo, todos los métodos de purga pueden inducir deshidratación y provocar hipotensión Pero, a diferencia de la anorexia, suele combinarse con taquicardia o una frecuencia cardíaca superior a 100 latidos por minuto.
La purga también puede causar una depleción de electrólitos, lo que lleva a un valor bajo de sodio, cloruro, magnesio, fosfato y potasio, así como a una pérdida excesiva de ácido gástrico al vomitar, lo que provoca una alcalosis metabólica.
El tratamiento de la bulimia nerviosa implica una cuidadosa rehabilitación nutricional y psicoterapia para ayudar a la persona y a su familia a estructurar una nueva relación en torno a la comida.
Los antidepresivos también pueden ser útiles, especialmente la fluoxetina, que es un inhibidor selectivo de la recaptación de serotonina (ISRS).
De nuevo, el bupropión está contraindicado debido al riesgo de convulsiones. El tercer trastorno de la alimentación es el trastorno por atracón.
De hecho, este es el trastorno alimentario más común entre los adultos. Aparece cuando las personas realizan atracones rápidos y fuera de control al menos una vez a la semana durante tres meses.
Pero lo que es importante tener en cuenta es que estos episodios no van seguidos de una purga compensatoria, a diferencia de lo que ocurre en la bulimia y en el tipo de anorexia de atracones y purg Los atracones pueden provocar finalmente un aumento de peso y obesidad, es decir, un IMC superior a 25, lo que a su vez puede conducir a un mayor riesgo de complicaciones como la hipertensión, la enfermedad coronaria y la diabetes mellitus de tipo 2 Con el tiempo pueden surgir complicaciones médicas más graves y potencialmente mortales, como arritmias e insuficiencia cardíaca, hepática o renal.
Binge eating disorder9:13–10:23
El principal tratamiento para el trastorno por atracón es la rehabilitación nutricional y la psicoterapia. Las personas que rechazan o no responden a la psicoterapia pueden recibir tratamiento médico con ISRS; y los que no responden a los ISRS pueden tomar lisdexanfetamina para ayudar a reducir la ansiedad por la comida y promover la pérdida de peso.
Para terminar, el último trastorno de la conducta alimentaria importante es la pica, que consiste en que las personas tienen fuertes antojos y comen sustancias extrañas no alimentarias como tierra, arcilla, papel, almidones crudos, grandes cantidades de hielo o incluso heces, durante al menos un mes.
Tenga en cuenta que el diagnóstico no debe producirse en el contexto de otro trastorno alimentario Por ejemplo, algunas personas con anorexia comerán sustancias como pañuelos de papel para controlar su apetito, pero no porque los anhelen.
Pica10:23–12:07
La pica se observa con mayor frecuencia en el embarazo, los niños o las personas con discapacidades del desarrollo; pero también podría estar asociada a la anemia, especialmente por deficiencia de hierro, así como a la desnutrición, y a los traumas emocionales o los trastornos psiquiátricos concomitantes.
Además, algunas de estas sustancias no se pueden digerir y causan estreñimiento u obstrucción intestina Por último, algunas sustancias pueden ser tóxicas y provocar una intoxicación, o estar contaminadas y causar infecciones intestinales, especialmente parasitarias El principal tratamiento para la pica es la rehabilitación nutricional y la psicoterapia.
El primer paso consiste en identificar la sustancia que se desea consumir, reducir la exposición a ella y sustituirla por una alternativa más saludable que satisfaga el deseo.
Por último, algunas personas también pueden beneficiarse del tratamiento médico con ISRS. La anorexia se caracteriza por el miedo a ganar peso y una imagen corporal distorsionada mientras se tiene un IMC inferior a 18,5.
Existen dos tipos, la de atracones y purgas y la de restricción. La bulimia se define como un trastorno en el que el afectado pasa por ciclos de atracones y purgas al menos una vez a la semana durante 3 meses, pero suele mantener un IMC superior a 18,5.
Review12:07–12:57
En el trastorno por atracón, las personas experimentan episodios de alimentación descontrolada sin purga, al menos uno a la semana durante tres meses, lo que suele dar lugar a un IMC superior a 25.
Adeline es una joven de 23 años que ingresa tras un episodio de desmayo. Este episodio está probablemente relacionado con el hecho de que está mostrando bradicardia e hipotensión.
Sin embargo, la pista más importante es que ha estado intentando perder peso y se considera gorda, mientras que su IMC es de 17,3.
Todo esto, combinado con su amenorrea y una prueba de embarazo negativa, apunta a una anorexia nerviosa Como al menos una vez cada tres meses se da un atracón y luego se purga, es del tipo atracón y purga Después de Adeline, se ve a Emmanuel, un chico de 17 años que también se purga mediante vómitos autoinducidos Sin embargo, a diferencia de Adeline, tiene un IMC normal de 21.
Summary12:57–13:27
Este dato, junto con el esmalte de los dientes deteriorado y el signo de Russel alrededor de los nudillos de su mano derecha, debería hacer pensar inmediatamente en la bulimia nerviosa.
- "Robbins Basic Pathology" Elsevier (2017)
- "Harrison's Principles of Internal Medicine, Twentieth Edition (Vol.1 & Vol.2)" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Pathophysiology of Disease: An Introduction to Clinical Medicine 8E" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "CURRENT Medical Diagnosis and Treatment 2020" McGraw-Hill Education / Medical (2019)
- "Sexual Abuse and Lifetime Diagnosis of Psychiatric Disorders: Systematic Review and Meta-analysis" Mayo Clinic Proceedings (2010)
- "Oro-facial manifestations in patients with eating disorders" Appetite (2012)
- "Body dysmorphic disorder in patients with anorexia nervosa: Prevalence, clinical features, and delusionality of body image" International Journal of Eating Disorders (2002)
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