Quistes y tumores de ovario: revisión de la patología
Case Study0:00–1:24
Rebecca, de 65 años, acude a la clínica porque tiene molestias abdominales, distensión abdominal y un cambio en los hábitos intestinales desde hace varios meses.
Sus antecedentes médicos son indicativos de endometriosis. La menarquia fue a los 10 años y la menopausia a los 57.
En la exploración física, se palpa un nódulo ligeramente doloroso alrededor del ombligo. La ecografía transvaginal mostró un quiste grande e irregular con líquido heterogéneo en el ovario derecho.
Ese mismo día, Gloriana, de 6 años, es llevada a la consulta por su madre, que está preocupada porque su hija es más "femenina" y más alta que las otras niñas de su edad.
En los últimos meses, también se ha quejado ocasionalmente de dolor abdominal impreciso. La exploración física revela vello púbico abundante y un aumento significativo de las mamas.
La altura de la niña está en el percentil 96. Según la presentación inicial, los síntomas de Rebecca y de Gloriana están causados por algún tipo de masa ovárica.
En términos generales, las masas ováricas incluyen los quistes y los tumores de ovario. Los quistes ováricos son sacos llenos de líquido sobre o dentro de los ovarios y pueden clasificarse en simples y complejo Los quistes simples suelen ser pequeños, contienen un líquido seroso claro y tienen un revestimiento interno liso.
Ovarian Cyst1:24–3:44
El ejemplo clásico es el quiste folicular, que es un folículo dominante que no se rompe antes de la ovulación y sigue creciendo.
Esto puede ocurrir, por ejemplo, si la oleada normal de LH que provoca la ovulación no se produce durante un ciclo menstrual determinado.
De hecho, los quistes foliculares son el tipo de masa ovárica más frecuente en las mujeres jóvenes. La presencia de múltiples quistes foliculares suele estar asociada al síndrome del ovario poliquístico, o SOP.
La causa es una disfunción del eje hipotálamo-hipófisis-ovario que provoca anovulación crónica, que puede causar amenorrea, o ausencia de menstruación, y un exceso de producción de andrógenos, que puede causar hirsutismo.
Otro tipo de quistes simples son los quistes del cuerpo lúteo. Normalmente, tras la ovulación, los restos del folículo se convierten en el cuerpo lúteo, que retrocede durante la fase lútea Si en lugar de retroceder, el cuerpo lúteo sigue creciendo, las arterias que lo nutren pueden romperse y provocar una hemorragia en el quiste.
Por lo tanto, los quistes del cuerpo lúteo también se llaman quistes hemorrágicos. El último tipo de quistes simples son los quistes de teca luteína.
Como la hCG estimula el crecimiento de las células foliculares de la teca y puede haber folículos en reposo en ambos ovarios, estos quistes suelen ser bilaterales Otra cosa importante es que los quistes de teca luteína son mucho más propensos a desarrollarse cuando hay más hCG de lo habitual, por lo que el escenario suele incluir fetos múltiples, o enfermedad trofoblástica gestacional, como la mola hidatidiforme, o el coriocarci La segunda categoría de quistes son los quistes complejos.
Generalmente son grandes, tienen bordes irregulares, tabicaciones internas que les dan un aspecto multilocular y el líquido dentro de estos quistes tiende a ser heterogéneo, lo que significa que hay algo más que líquido en su interior.
En muchos casos, un quiste complejo podría ser parte de un tumor de ovario. En cuanto a los tumores de ovario, pueden dividirse en tres categorías: los tumores de ovario epiteliales, que derivan del epitelio superficial del ovario; los tumores de células germinales, que derivan de las células germinales primordiales, que son las células que pueden dar lugar a todos los demás tejidos y órganos; y los tumores del estroma de los cordones sexuales, que derivan de las células estromales del cordón sexual que se originan en el tejido conjuntivo del ovario.
Ovarian Tumors3:44–6:31
Los tumores epiteliales representan más del 70% de todos los tumores de ovario. El otro 30% son tumores de células germinales y del estroma del cordón sexual.
Los tumores epiteliales de ovario pueden subdividirse en cuatro tipos: serosos, mucinosos, endometrioides y transicionales Los tumores serosos suelen ser quísticos y estar llenos de líquido acuoso.
Los tumores de tipo mucinoso son similares a los de tipo seroso, pero están llenos de un líquido parecido a la mucosidad, de ahí su nombre Tanto los tumores serosos como los mucinosos pueden ser benignos, malignos o limítrofes, que significa que tienen una mezcla de características benignas y malignas.
El tipo benigno se denomina cistoadenoma seroso o mucinoso. Son más frecuentes en mujeres premenopáusicas que tienen entre 30 y 40 años.
Lo que los diferencia es que los cistoadenomas serosos, que son el tipo más frecuente de quiste ovárico, tienden a ser bilaterales y están revestidos de un epitelio similar al de las trompas de Falopio.
Por otro lado, solo entre el 5 y el 10% de los cistoadenomas mucinosos son bilaterales, y están revestidos de epitelio secretor de moco El tipo maligno se llama cistoadenocarcinoma seroso o mucinoso.
Los cistoadenocarcinomas tienen un revestimiento grueso y desigual debido a la inflamación, el edema y el hacinamiento de las células epiteliales.
Son más frecuentes en las mujeres posmenopáusicas. El tipo seroso es la neoplasia maligna de ovario más frecuente y suele ser bilateral.
Otro hecho importante es que los cistoadenocarcinomas serosos contienen cuerpos de samoma, que son placas circulares de depósitos de calcio alrededor de células necrosadas o muertas.
Una pista importante del tipo mucinoso es que puede causar un seudomixoma peritoneal: seudo significa falso, mixoma significa tumor mucinoso y peritoneal indica su localización.
Por lo tanto, el material mucinoso puede filtrarse desde el ovario al peritoneo y causar metástasis en el apéndice u otras partes del tubo digestivo.
Por último, existe un tipo limítrofe de tumores tanto serosos como mucinosos que tienen una mezcla de características de los tipos benignos y maligno Suelen tener un resultado mejor que los de tipo maligno porque no es tan probable que hagan metástasi Los tumores de células endometriales se llaman endometriomas.
Endometriomas6:31–9:29
Son quistes benignos dentro del ovario que se producen en la endometriosis, que es cuando el tejido endometrial del útero crece en el ovario Al ser funcionalmente igual que el tejido endometrial del útero, los endometriomas responden a las hormonas igual que el úter Por ello, los endometriomas tienden a sangrar dentro de la cavidad del quiste durante la menstruación y, con el tiempo, se llenan de sangre antigua que adquiere un color marrón oscuro.
De ahí el nombre de "quistes achocolatados". Si estos quistes crecen demasiado, pueden romperse y derramar su contenido "achocolatado" dentro de la cavidad peritoneal.
Otro hecho demostrado es que existe una subclase muy rara de endometriomas, el tumor endometrioide, que es maligno y está formado por glándulas similares a las del endometrio.
El último tipo de tumores epiteliales se origina en las células de transición, y son más conocidos como tumores de Brenner Son benignos y están formados por tejido similar al de la vejiga, lo que les da un color amarillo pálid Cuando se miran con el microscopio, los núcleos celulares tienen forma de "grano de café".
En raros casos pueden transformarse en un carcinoma epidermoide. Vamos a repasar los tumores de células germinales.
Son el segundo tipo más frecuente y representan alrededor del 15% de todos los tumores de ovario. Pueden dividirse en cuatro subtipos clasificados según el tipo de tejido producido por la célula germinal, que son el tejido fetal, el ovocito, el saco vitelino y la placenta.
Los tumores procedentes del tejido fetal se denominan teratomas y se dividen en dos tipos. El primero es el teratoma quístico maduro, también conocido como quiste dermoide, que tiene tejido completamente desarrollado en su interior, como piel, pelo, uñas, etc.
Son los tumores de ovario más frecuentes en las mujeres de entre 10 y 30 años y son bilaterales en el 10% de los caso Esto es diferente a lo que ocurre con los teratomas testiculares maduros en los hombres adultos, que tienden a ser malignos.
Sin embargo, aunque es infrecuente, pueden sufrir una transformación maligna y convertirse en un carcinoma epidermoide. Un tipo especial de teratoma quístico maduro que solo contiene tejido tiroideo se llama bocio ovárico.
Estos tumores pueden secretar T3 y T4 y causar hipertiroidismo. Si le hacen una pregunta sobre una mujer con hipertiroidismo, la exploración física tiroidea normal, TSH baja y una masa ovárica, piense en el bocio ovárico.
El otro tipo es el teratoma inmaduro, que tiene tejido fetal indiferenciado, y que suele ser el neuroectodermo, el precursor embrionario del tejido nervioso.
Tiende a ser maligno y muy agresivo, lo que significa que tiende a ser invasivo. Suelen presentarse bastante pronto, antes de los 20 años.
Los tumores procedentes del tejido del ovocito se denominan disgerminomas, y son el tipo de tumor de células germinales maligno más frecuente.
Germ Cell Tumor9:29–12:08
Afectan más a los adolescentes. En el examen microscópico, las células tumorales son grandes con núcleos centrales rodeados de citoplasma claro.
El término clave es "aspecto de huevo frito". Otra cosa que hay que saber es que se trata del análogo ovárico del seminoma testicular.
La deshidrogenasa láctica o LDH, así como la gonadotropina coriónica humana o hCG, son marcadores de este tumor. El tercer tipo de tumor de células germinales procede del saco vitelino y se llama tumor del seno endodérmico.
Los tumores del seno endodérmico son malignos y agresivos. Estos son los tumores de células germinales más frecuentes en los niños.
Por lo tanto, si se trata de una niña, especialmente si es menor de 3 años, con una masa ovárica, piense en el tumor del saco vitelino como uno de los diagnósticos diferenciales principale Otra clave a tener en cuenta es que, en el examen macroscópico, suelen formar una masa hemorrágica amarilla, mientras que con el microscopio pueden verse estructuras glomeruloides o cuerpos de Schiller-Duval.
Las pruebas de laboratorio suelen mostrar concentraciones elevadas de α-fetoproteína o AFP. El último tipo de tumor de células germinales proviene del tejido de la placenta, y se llama coriocarcinom Son tumores malignos que suelen surgir como una complicación del embarazo, pero en casos infrecuentes, pueden aparecer en los ovari Bajo el microscopio, contienen dos tipos de células grandes, citotrofoblastos con núcleos centrales y citoplasma pálido, y sincitiotrofoblastos que tienen múltiples núcleos y citoplasma más oscuro.
Los coriocarcinomas tienen un aspecto muy similar al tejido de la placenta, pero sin vellosidades. Suelen ser bastante pequeños, pero tienen muchas posibilidades de sangrar y propagarse a través de la circulación.
Las pruebas de laboratorio mostrarán concentraciones extremadamente elevadas de hCG, que es secretada por los sincitiotrofoblastos.
Sex Cord-Stromal12:08–13:17
La subunidad alfa de la hCG es estructuralmente similar a la hormona estimulante de la tiroides, o TSH para abreviar. Así, en concentraciones muy elevadas, puede estimular los receptores de TSH y provocar síntomas de hipertiroidismo, como intolerancia al calor, sudoración, palpitaciones, deposiciones frecuentes o sueltas y pérdida de peso.
Por lo tanto, si una mujer presenta hipertiroidismo, exploración tiroidea normal, una masa ovárica y concentraciones muy altas de hCG, probablemente tenga un coriocarcinoma ovárico.
La tercera gran categoría de tumores de ovario son los tumores del estroma del cordón sexual que se originan en el tejido conjuntivo del ovari Existen cuatro tipos principales: tumores de células de la granulosa, tecomas, fibromas y tumores de células de Sertoli-Leydig.
El tumor de células de la granulosa es el tumor estromal maligno más frecuente. Bajo el microscopio, pueden verse células parecidas a la granulosa dispuestas aleatoriamente alrededor de bolsas de líquido eosinófilo, que se denominan cuerpos de Call-Exner.
Las pruebas de laboratorio también muestran concentraciones elevadas de inhibina b, que es una hormona producida por las células de la granulosa, y sirve como marcador tumoral Los tumores de células de la teca o tecomas son tumores benignos formados por células de la teca.
Fibromas13:17–13:35
Tanto los tumores de células de la granulosa como los de células de la teca son más frecuentes en las mujeres posmenopáusicas y pueden secretar un exceso de estrógenos, por lo que estos tumores se asocian a signos de exceso de estrógenos, como el aumento de peso, la sensibilidad mamaria, las menstruaciones irregulares y el sangrado menstrual abundante o menorragia.
Sertoli-Leydig Cell Tumo13:35–14:53
Los fibromas son tumores benignos formados por haces de fibroblastos. Lo importante es recordar que forman parte del síndrome de Meigs, que también incluye ascitis, o líquido en el abdomen o la cavidad peritoneal, e hidrotórax, que es la acumulación de líquido en el tórax o la cavidad pleural.
Por último, los tumores de células de Sertoli-Leydig son tumores generalmente benignos, formados por células de Sertoli y células de Leydig.
Estas células forman estructuras tubulares testiculares revestidas por células de Sertoli redondas y rodeadas por un estroma fibroso.
Junto a los túbulos hay células de Leydig. Un dato clave es que las células de Leydig contienen cristales de Reinke, que son cristales rosados en forma de varilla dentro del citoplasma.
Estos tumores pueden ser hormonalmente activos, es decir, pueden secretar andrógenos como la testosterona. Por esta razón, se asocian a la virilización, y los síntomas incluyen acné, hirsutismo, voz más grave y pérdida de cabello.
Todos estos tumores ováricos son primarios y la mayoría solo afectan a un ovario. Si una paciente tiene masas ováricas bilaterales, piense en el tumor de Krukenberg.
Los tumores de Krukenberg son neoplasias malignas que provienen del sistema digestivo, la mayoría de las veces de un carcinoma gástrico difuso metastásico que hace metástasis en los ovarios.
Risk Factors14:53–16:15
Estos tumores de ovario son secretores de mucina y tienen células en anillo de sello Son células con una gran vacuola llena de mucina, que se asemeja al orificio del dedo de un anillo y el núcleo está desplazado hacia el borde como la piedra preciosa en la parte superior del anillo.
Hay muchos factores de riesgo asociados a los cánceres de ovario, pero el más importante es el número de ciclos ovulatorios.
Cuantos menos ciclos ovulatorios haya, menor será el riesgo de desarrollar un cáncer de ovario. Esto se debe a que la ovulación requiere una replicación continua, por lo que cuanto más se dividan las células, más probable será que muten y se vuelvan cancerosas.
Así pues, no haber estado nunca embarazada, la infertilidad, la edad temprana de la menarquia, la menopausia tardía, así como la endometriosis y el síndrome del ovario poliquístico, debido a que ambos están relacionados con la infertilidad, aumentan el riesgo de padecer cáncer de ovario En cambio, tener hijos, la lactancia materna y el uso de anticonceptivos orales pueden disminuir el riesgo debido a la inhibición de la ovulación Existe una predisposición genética si está presente la mutación BRCA-1 o BRCA-2.
Las personas que tienen una mutación de tipo BRCA1 tienen un mayor riesgo de padecer cáncer de ovario y de mama. Pero el cáncer de ovario suele ser el de peor pronóstic Los antecedentes familiares de cáncer de endometrio, cáncer de colon u otros cánceres gastrointestinales pueden ser un indicio de un trastorno autosómico dominante conocido como cáncer colorrectal hereditario sin poliposis, o síndrome de Lynch, en el que también hay un mayor riesgo de desarrollar cáncer de ovari Cuando hay síntomas, suelen ser sutiles y pueden incluir un cambio en los hábitos intestinales y molestias pélvicas que van desde una sensación de tracción en la ingle, plenitud o hinchazón de la pelvis o el abdomen, y dolor sordo en la parte inferior del abdomen o la pelvis, especialmente en el caso de tumores grandes, como los teratomas quísticos.
Symptoms16:15–18:24
Los tumores grandes pueden incluso provocar una torsión ovárica, en la que el ovario se retuerce alrededor del ligamento suspensorio Puesto que este ligamento contiene los vasos sanguíneos del ovario, la torsión puede cortar la irrigación sanguínea del ovario, lo que provoca un dolor pélvico agudo y repentino e isquemia ovárica.
Como hay síntomas importantes asociados a cada uno de los trastornos que hemos analizado, vamos a repasar los más importantes.
En el caso del síndrome del ovario poliquístico y de los tumores de células de Sertoli-Leydig, las pistas clave son la amenorrea, el acné y el hirsutismo, o el crecimiento excesivo de vello en la barbilla y el labio superior, el pecho y la espalda.
Los endometriomas pueden causar dismenorrea, o menstruaciones dolorosas, y se asocian a problemas de fertilidad. En el bocio ovárico y en algunos casos de coriocarcinoma hay síntomas de hipertiroidismo.
Los tumores de células de la granulosa o de la teca provocan signos de exceso de estrógenos. Antes de la pubertad, esto da lugar a la pubertad precoz, que es cuando los signos de la pubertad aparecen antes de los 8 años en las mujeres.
En edad reproductiva, puede causar menorragia y metrorragi Y después de la menopausia, que es cuando se producen la mayoría de los tumores de células de la granulosa o de la teca, pueden presentarse con hiperplasia endometrial con hemorragia uterina.
En los casos más graves, los síntomas pueden proceder de un tumor maligno que hace metástasis en otros órganos. Puede presentarse como ascitis, masas abdominales, distensión abdominal, obstrucción intestinal, masas en los ganglios linfáticos o derrame pleural.
Diagnosis18:24–19:27
Un signo especialmente indicativo de cáncer de ovario metastásico son los nódulos de la hermana María José, que son protuberancias que se encuentran alrededor del ombligo.
Sin embargo, es muy importante recordar que, en la mayoría de los casos, los nódulos de la hermana María José están asociados al cáncer gástri El diagnóstico de un quiste o un tumor de ovario comienza con una exploración física, que incluirá una exploración pélvica y un análisis de sangre en busca de marcadores tumorales específicos, como LDH, β-hCG, AFP e inhibina b.
Las pruebas de imagen deben comenzar con una ecografía transvaginal o abdominal. En última instancia, una biopsia es la única forma de obtener un diagnóstico definitivo del tipo de quiste o tumor.
A continuación, se puede utilizar la TC o la RM para evaluar si el tumor se ha extendid Los quistes simples pequeños suelen mejorar por sí solos, mientras que los quistes más grandes y complejos deben extirparse quirúrgicament En el caso de los tumores de ovario, el tratamiento suele consistir en quimioterapia, cirugía y, a veces, radioterapia.
Review19:27–20:47
Las concentraciones del antígeno de hidrato de carbono 125, o CA 125, son marcadores tumorales que se utilizan para controlar la respuesta al tratamiento y las posibles recidiva No es lo suficientemente específico como para utilizarse para el diagnóstico o el cribado.
Como breve resumen... Los quistes ováricos pueden agruparse a grandes rasgos en quistes simples y complejos.
Entre los quistes simples se encuentran los quistes foliculares, los quistes lúteos y los quistes de teca luteína. Los quistes complejos suelen presentarse con tumores de ovario.
El tipo más frecuente de tumores de ovario son los epiteliales, que pueden ser serosos, mucinosos, endometrioides y de transición A continuación, están los tumores de células germinales, que incluyen los teratomas, que pueden ser maduros y benignos o inmaduros y malignos; los disgerminomas, que son malignos y afectan a las adolescentes; los tumores del saco vitelino, que son el tipo más frecuente en las niñas; y los coriocarcinomas, que se asocian al hipertiroidismo.
Los tumores del estroma del cordón sexual son los tumores de células de la granulosa, que son malignos, y los tecomas, que son benignos; ambos se asocian a la pubertad precoz o al sangrado vaginal anormal.
Los fibromas son benignos y forman parte del síndrome de Meigs, mientras que los tumores de células de Sertoli-Leydig pueden secretar un exceso de andrógenos Por último, los tumores ováricos bilaterales suelen producirse a partir de carcinomas gástricos metastásicos y se conocen como tumores de Krukenberg.
Summary20:47–21:41
El riesgo de los tumores ováricos aumenta con el número de ciclos de ovulación. Las mutaciones en los genes BRCA-1 y 2 y el síndrome de Lynch también se asocian a un mayor riesgo de desarrollar tumores de ovario.
Volvamos a los casos del principio. Rebecca se presentó con síntomas imprecisos, como molestias abdominales, distensión abdominal y un cambio en los hábitos intestinales, y en la exploración física se detectó un nódulo de la hermana María José.
La ecografía mostró un quiste ovárico complejo, que también es característico del cáncer de ovari Otros indicios son sus antecedentes de endometriosis, la edad temprana de la menarquia, la menopausia tardía y la nuliparidad, que son factores de riesgo comunes del cáncer de ovario.
- "Robbins Basic Pathology" Elsevier (2017)
- "Harrison's Principles of Internal Medicine, Twentieth Edition (Vol.1 & Vol.2)" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Williams Gynecology, Fourth Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2020)
- "Schwartz's Principles of Surgery" F.C. Brunicardi (2018)
- "Oral contraceptives for functional ovarian cysts" Cochrane Database of Systematic Reviews (2014)
- "Diagnosis and management of ovarian cyst accidents" Best Practice & Research Clinical Obstetrics & Gynaecology (2009)
- "A Comprehensive Review of Ovarian Serous Carcinoma" Advances In Anatomic Pathology (2019)
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