Anticoncepción permanente (esterilización): ciencias clínicas
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La anticoncepción permanente, o esterilización, se refiere a la cirugía que cierra o extirpa las trompas de Falopio para impedir la fecundación de un óvulo por un espermatozoide, evitando así el embarazo.
La esterilización femenina puede lograrse ocluyendo las trompas de Falopio, extirpando una parte de las trompas o extirpándolas por completo.
Es una buena opción para las pacientes que tienen contraindicaciones o barreras para utilizar otras formas de anticoncepción, así como para las que no desean utilizar otras formas de anticoncepción.
Cuando una paciente se presenta para una anticoncepción permanente, su primer paso es obtener una historia centrada. Evaluar la edad, la gravidez y la paridad de la paciente.
Focused History0:35–1:58
Tenga en cuenta que no existe una edad, un número de embarazos o un número de hijos mínimos necesarios para que una paciente se someta a una esterilización.
A continuación, evalúe su historial médico y quirúrgico. En concreto, pregunte por enfermedades como la endometriosis o antecedentes de intervenciones quirúrgicas extensas que hayan provocado adherencias, que pueden distorsionar la anatomía normal y dificultar técnicamente la intervención.
Por último, evalúe las preferencias de la paciente en materia de anticoncepción. Existen muchas opciones de anticonceptivos reversibles, incluidos los anticonceptivos reversibles de acción prolongada o ARAP.
Las pacientes nunca deben sentirse presionadas u obligadas a someterse a un procedimiento permanente como la esterilización.
Si la paciente ya no desea la anticoncepción permanente, o sigue insegura, no proceda con la esterilización permanente y en su lugar aconséjele sobre todas las opciones anticonceptivas disponibles.
Por otro lado, si la paciente sigue deseando una anticoncepción permanente, el siguiente paso es un asesoramiento exhaustivo.Puede empezar asesorando sobre todas las opciones anticonceptivas disponibles.
Comprehensive Counseling1:58–5:28
Muchas pacientes desconocen otras opciones además de los preservativos y las píldoras anticonceptivas. Los ARAP son tan eficaces como la esterilización y ofrecen a las pacientes una buena alternativa a la cirugía.
Algunas pacientes también pueden optar por que su pareja se someta a una esterilización, que puede lograrse mediante vasectomía.
Información clínica: La vasectomía bloquea la capacidad de los espermatozoides para fecundar un óvulo ocluyendo los conductos deferentes y haciendo estéril la eyaculación.
Este procedimiento se realiza de forma ambulatoria con anestesia local. De hecho, la vasectomía es más eficaz, menos costosa y más segura que la esterilización femenina.
Tenga en cuenta que la vasectomía no es efectiva inmediatamente y que el paciente debe realizar un seguimiento en 3-6 meses para confirmar la azoospermia con un análisis de semen.
Asegúrese de aconsejar a la pareja sobre métodos anticonceptivos de reserva hasta que se realice la prueba de confirmación.
Bien, volvamos a aconsejar a nuestra paciente. Como con cualquier paciente que se somete a una intervención quirúrgica, hable de la seguridad de la cirugía y de las posibles complicaciones, como hemorragias, infecciones y lesiones de las estructuras circundantes.
En general, la laparoscopia se considera muy segura, con bajas tasas de complicaciones y escasa morbilidad relacionada con el procedimiento.
Tenga en cuenta el historial médico y quirúrgico de la paciente y aborde cualquier comorbilidad, ya que no todas las pacientes son candidatas óptimas para la cirugía.
Entre ellas se incluyen los pacientes con antecedentes de enfermedad cardiaca o pulmonar grave y aquellas con obesidad mórbida, que puede dificultar la ventilación de las pacientes durante la anestesia general.
Optimice también a las personas con diabetes no controlada o a las pacientes que consumen tabaco, que pueden provocar una mala cicatrización de las heridas.
En estos casos, suele ser razonable ofrecer alternativas anticonceptivas o posponer la cirugía para mejorar el estado de salud.
Sin embargo, siempre es importante sopesar los riesgos individuales de un embarazo no deseado frente a los riesgos de la cirugía electiva, ya que no existen contraindicaciones absolutas para la esterilización permanente.
Una consideración única en relación con la esterilización es el riesgo de arrepentimiento, específicamente en pacientes menores de 30 años y en aquellas con baja paridad.
Asegúrese de que entienden que si cambian de opinión con respecto a un futuro embarazo, un procedimiento de reversión es caro, a menudo no lo cubre el seguro y puede no ser posible o exitoso.
Además, pueden requerir el uso de la fecundación in vitro, que tampoco puede cubrir el seguro. Esto no es en absoluto una contraindicación para proceder a la cirugía, pero siempre debe revisarse para que la paciente esté bien informada.
Además, asegúrese de comentar las distintas técnicas quirúrgicas disponibles y el momento de la intervención en función de la técnica seleccionada.
Por último, debe informar a su paciente de que, aunque la anticoncepción permanente es muy eficaz, nada está garantizado al 100%, y que en raras ocasiones puede producirse un embarazo.
Las tasas de fracaso dependen de la técnica quirúrgica elegida y del tiempo transcurrido desde la esterilización. También es importante aconsejar a la paciente que corre un mayor riesgo de tener un embarazo ectópico si se produce un embarazo en el futuro.
En última instancia, la decisión de seguir adelante con la anticoncepción permanente corresponde a una paciente bien informada.Ahora que ha asesorado a la paciente y esta decide seguir adelante, usted y la paciente deben determinar qué opción quirúrgica es la mejor para ella.
Management5:28–9:57
Todas las opciones se realizarán mediante laparotomía o laparoscopia. Si la paciente está embarazada, puede optar por una esterilización posparto, también denominada ligadura de trompas posparto.
Puede ser en el momento de la cesárea o después de un parto vaginal antes del alta. Si se realiza después de un parto vaginal, la esterilización se produce a través de una minilaparotomía justo debajo del ombligo.
Esto se debe a que el útero inmediatamente después del parto está agrandado y a la altura del ombligo, lo que permite un fácil acceso a las trompas de Falopio.
En cuanto a la anestesia, lo más frecuente es utilizar una anestesia raquídea o epidural, que resulta más segura para los pacientes con comorbilidades médicas que la anestesia general.
Información clínica: Algunos programas estatales de seguros exigen que los pacientes obtengan el consentimiento al menos 30 días antes del procedimiento.
Si está asesorando a una paciente embarazada que puede desear la esterilización posparto, haga que la paciente firme el formulario de consentimiento durante su visita prenatal, por si acaso.
Bien, es hora de hablar de las técnicas quirúrgicas de ligadura de trompas postparto. Los tres métodos más comunes a considerar incluyen técnicas de salpingectomía parcial como Pomeroy y Parkland, y salpingectomía.
Tanto la técnica de Pomeroy como la de Parkland separan la porción proximal y distal de la trompa de Falopio, impidiendo así que los espermatozoides fecunden el óvulo.
Por otro lado, la salpingectomía supone la extirpación de toda la trompa de Falopio. Esta opción elimina el riesgo de que los extremos ligados de la sonda vuelvan a conectarse, pero aumenta ligeramente el riesgo de hemorragia.
También reduce el riesgo de desarrollar cáncer de ovario, ya que se cree que el cáncer de ovario epitelial se origina en las fimbrias de la trompa.Información clínica: Asegúrese de que está ligando la trompa de Falopio siguiendo la trompa distalmente hasta el extremo fimbriado.
A veces se liga por error el ligamento redondo. Ahora, si la paciente desea esperar hasta que se haya recuperado del parto, puede optar por una esterilización a intervalos.
Las esterilizaciones a intervalos se realizan por laparoscopia, generalmente entre 6 y 8 semanas después del parto. La laparoscopia también es una opción para quienes no están embarazadas o han dado a luz recientemente.
Existen tres métodos laparoscópicos a considerar: la salpingectomía, completa o parcial, la electrocoagulación o los dispositivos mecánicos.
Se prefiere la salpingectomía completa, o extirpación total de las trompas de Falopio, porque tiene el menor riesgo de fracaso.
Una salpingectomía parcial puede ser necesaria en pacientes con adherencias extensas, en las que es difícil o imposible acceder completamente a la trompa de Falopio.
También puede plantearse la electrocoagulación, que consiste en utilizar un electrocauterio bipolar para coagular parte de la porción ístmica de la trompa de Falopio.
Por último, también pueden utilizarse dispositivos mecánicos. Las opciones más comunes son la banda elástica de silicona, el clip con muelle y el clip de titanio revestido de silicona.
Los tres se colocan en la trompa de Falopio y provocan la oclusión. Estas opciones se utilizan mejor en trompas de Falopio normales y móviles.
Si las trompas están engrosadas, dilatadas o presentan enfermedad adhesiva, aumenta el riesgo de fracaso. Además, tenga en cuenta que la electrocoagulación y los dispositivos mecánicos presentan los mayores riesgos de fallo.Información clínica: Aunque actualmente no existen dispositivos disponibles en Estados Unidos, la esterilización femenina se ha realizado por histeroscopia.
Para ello, se inserta un histeroscopio en el útero, se visualizan los ostia tubáricos y se coloca un dispositivo en cada trompa, que estimula el crecimiento del tejido provocando la oclusión.
Al igual que en la vasectomía, los pacientes deben volver a los 3 meses para someterse a una histerosalpingografía que confirme la oclusión tubárica.
Sin embargo, debido a las complicaciones relacionadas con este dispositivo, ya no se utiliza.Resumen rápido: la esterilización femenina es una opción anticonceptiva permanente que requiere cirugía.
Si su paciente no está segura, no proceda a la esterilización y considere métodos anticonceptivos alternativos. Si desean una anticoncepción permanente, debe aconsejar ampliamente a la paciente.
Review9:57–10:34
La salpingectomía completa es una opción viable tanto para la ligadura de trompas posparto como para la ligadura de trompas a intervalos.
Otras técnicas que se pueden elegir son los métodos Pomeroy y Parkland, la electrocoagulación y los dispositivos mecánicos.
La selección depende del momento en que se realice la esterilización en relación con el estado posparto y la preferencia informada de la paciente.
- "ACOG Practice Bulletin No. 208: Benefits and risks of sterilization" Obstet Gynecol (2019)
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