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Introduction0:00–0:45

La cocaína, a veces abreviada como coca, es un potente estimulante psicoactivo que altera el funcionamiento del cerebro y, en concreto, la percepción del entorno.
La cocaína procede de las hojas de la planta de coca sudamericana y se ha consumido desde hace más de mil años. En los tiempos modernos se ha convertido en una popular "droga recreativa" porque la cocaína reduce las inhibiciones y crea una sensación de euforia o placer; esta sensación dura entre quince y noventa minutos, dependiendo de cómo se administre la droga.
Para entender cómo funciona la cocaína, analicemos una de las sinapsis del cerebro. Normalmente, las señales eléctricas, o potenciales de acción, viajan por el axón hasta la terminal del mismo, desencadenando la liberación de mensajeros químicos llamados neurotransmisores desde las vesículas sinápticas hacia la sinapsis.
Se ha investigado el modafinilo (un fármaco utilizado para tratar la narcolepsia) y otro medicamento, la ibogaína, se ha utilizado con éxito en algunos países, pero no es un tratamiento ampliamente aceptado.

Physiological effects0:45–2:30

Los neurotransmisores se desplazan a través de la sinapsis y se unen a los receptores de la neurona postsináptica, donde transmiten un mensaje a la célula.
Una vez que los neurotransmisores han hecho su trabajo, se desprenden de los receptores y pueden difundirse, ser degradados por las enzimas o ser recogidos por las proteínas y devueltos a su lugar de liberación en un proceso que se conoce como recaptación.
La cocaína aumenta la liberación de ciertos neurotransmisores, pero su mayor efecto es el bloqueo de los receptores de recaptación en las terminales axónicas presináptica Ambas acciones mantienen los neurotransmisores como la dopamina, la noradrenalina y la serotonina en la sinapsis durante más tiempo, aumentando sus efectos.
Por ejemplo, el aumento de las concentraciones de dopamina en la vía de recompensa del cerebro (que incluye el núcleo accumbens, el tegmento ventral y la corteza prefrontal) produce intensas sensaciones de euforia, placer y el "subidón" emocional asociado a la cocaína.
Este "subidón" físico o sensación de hiperestimulación está causado por el aumento de las concentraciones de noradrenalina en todo el cerebro, lo que produce una serie de efectos en todo el organismo como el aumento de la energía, la constricción de los vasos sanguíneos, la dilatación de las pupilas, el aumento de la temperatura corporal, el incremento del ritmo cardíaco y la elevación de la presión arteri Por último, estos valores más altos de serotonina están asociados a una mayor confianza.
La cocaína puede llegar a la sangre y al cerebro por diferentes vías. Una forma es simplemente ingiriéndolo, pero el fármaco suele ser inactivado por el ácido del estómago a menos que se mezcle con algo alcalino.

Pharmacokinetics2:30–3:22

La cocaína también se metaboliza en el hígado y hace que los capilares de la boca y el esófago se estrechen, lo que dificulta su absorción por el organismo.
Una vía más directa es la insuflación (esnifado) porque el fármaco se absorbe fácil y rápidamente a través de las membranas mucosas de las fosas nasales, o fumar para que el fármaco se absorba a través de los pulmones.
Sin embargo, la vía más rápida es la inyección directa en la sangre. Normalmente, cuanto más deprisa llega la cocaína al cerebro, más fuerte es la relación entre el comportamiento y la recompensa, lo que finalmente conduce a la adicció El cerebro se esfuerza constantemente por alcanzar el equilibrio, y si se consume cocaína con regularidad, el cerebro empieza a notar que está constantemente inundado de dopamina.

Tolerance3:22–4:45

Como resultado, regula negativamente los receptores de dopamina, lo que significa que el receptor ya no está activo y que la dopamina no puede transmitir su mensaje tan fácilmente a la neurona postsináptica.
Así disminuye el efecto que una determinada cantidad de dopamina puede tener en el cerebro, por lo que si se quiere mantener el estado de euforia al tomar cocaína, es preciso incrementar la ingesta cada vez más para compensar los receptores regulados negativamente; llegado este punto, probablemente se habrá desarrollado una tolerancia fisiológica a los efectos de la cocaína.
Un mayor consumo de cocaína implica una mayor regulación negativa, pero si el consumo de cocaína se interrumpe, los receptores vuelven a regularse positivamente.
Supongamos que usted está en reposo, sin drogas ni otros agentes que estimulen su vía de recompensa. En esta situación, el cerebro mantiene la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la vigilia en un estado normal, llamado homeostasi En ese momento, su amor secreto le envía un mensaje.
De repente, se siente sudoroso y enrojecido y el ritmo cardíaco se le acelera. Ahora está por encima de su estado normal de homeostasis, porque algo ha cambiado, ¿correcto?
Pero la situación no se prolonga durante mucho tiempo y, tras el mensaje de texto, el cerebro vuelve a su estado inicia Con el uso repetido de la cocaína, empiezan a suceder algunos efectos.

Chronic use and withdrawal4:45–7:13

Supongamos que usted toma la cocaína a una hora y en un entorno concretos, por ejemplo, a las 3 de la tarde en su dormitorio.
Como es un estimulante, hace que todo se acelere, incluidos la frecuencia cardíaca, la tensión arterial y su estado de vigilia.
El cerebro, como es inteligente, captará el patrón. Entonces, la próxima vez que sean las 3 de la tarde en el dormitorio, el cerebro optará por disminuirlo todo preventivamente ya que sabe que, al tomar la cocaína, todo se acelerará.
Supongamos que, en el dormitorio, se acercan las 3 de la tarde pero no hay cocaína... En esa situación, el cerebro sigue disminuyendo el ritmo de todo, pero los cambios no son compensados con los efectos de la droga, y la persona termina por sentirse mal.
Estas sensaciones desagradables se califican de síntomas de abstinencia, y pueden persistir hasta el punto de que los afectados necesiten la droga solo para sentirse normal.
Si así sucediera, se considera que son dependientes de esa droga. En el lado contrario, supongamos que usted consume la droga en un entorno desconocido, por ejemplo, a las 11 de la noche en una fiesta.
En esa situación, el cuerpo no está preparado para la droga y no hay un "contrapeso" fisiológico que ayude a compensar su efecto.
En ese caso, puede producirse una sobredosis, incluso con una dosis que la persona ha estado tomando normalmente, y es lo que suele ocurrir.
Los síntomas leves de la abstinencia de la cocaína son sobre todo psicológicos, e incluyen depresión, ansiedad, fatiga, pérdida de concentración, deseos urgentes de consumir, cansancio, aumento del apetito, somnolencia excesiva y sueños vívidos debido al aumento del tiempo de sueño REM.
Los peores síntomas de abstinencia de la cocaína comienzan tras un largo período de consumo habitual: este período se denomina "crash", o choque, y los consumidores de larga duración experimentan ideas suicidas y síntomas físicos como náuseas, vómitos y, en casos graves, hormigueo, que es la sensación de insectos arrastrándose por la piel.
Estos síntomas son terribles, y a menudo llevan a la gente a consumir más cocaína para evitarlo Este ciclo se conoce como refuerzo negativo, ya que dejar de consumir la droga tiene consecuencias negativas, lo que refuerza el consumo de más droga.
En conjunto, este refuerzo positivo y negativo conduce al trastorno por consumo de cocaína, también conocido como trastorno por consumo de estimulantes, adicción a la cocaína o dependencia de la cocaína.

Cocaine use disorder7:13–9:33

El DSM-5 define el trastorno por consumo de estimulantes como el que provoca al menos dos de los siguientes patrones de comportamiento en el plazo de un año: 1.
Usar estimulantes en mayor cantidad o durante más tiempo del previsto. 2.
Ser incapaz de reducir el uso de estimulantes. 3.
El uso de estimulantes ocupa una cantidad significativa de tiempo. 4.
Tener ansia por consumir estimulantes. 5.
Consumir estimulantes de manera que afecta a las responsabilidades en el trabajo, la escuela o el hogar. 6.
Usar estimulantes aunque causen problemas interpersonales recurrentes. 7.
Abandonar actividades importantes para consumir estimulantes. 8.
Consumir estimulantes en situaciones físicamente peligrosas. 9.
Consumir estimulantes aunque empeore un problema físico o psicológico. 10.
Volverse tolerante a los estimulantes. 11.
Sentir síntomas de abstinencia de los estimulantes. Si se reúnen 2 o 3 de estos síntomas se considera un trastorno leve; 4 o 5 síntomas equivalen a un trastorno moderado, y tener 6 o más se considera grave.
En casos extremos, la dependencia de la cocaína puede acabar a menudo con una sobredosis mortal: cada año, miles de personas mueren por sobredosis de cocaína.
Una sobredosis de cocaína puede causar: hipertermia, en la que la temperatura del cuerpo se eleva notablemente; convulsiones; presión arterial extremadamente alta hasta el punto de que la persona puede sufrir un accidente cerebrovascular; hemorragia cerebral y, por último, un infarto de miocardio, también conocido como ataque al corazón.
En situaciones de sobredosis, lo más importante es mantener a la persona físicamente a salvo, proteger sus vías respiratorias manteniéndolas abiertas, asegurarse de que la sangre circula, administrar un sedante como el diazepam o el lorazepam para relajar los músculos y enfriar el cuerpo con una compresa fría o un ventilador.
En general, las dosis más elevadas de cocaína conllevan el mayor riesgo de adicción y muerte. Tomada sola, la cocaína tiene una semivida corta y se metaboliza casi por completo en el hígado en aproximadamente una hora Sin embargo, la cocaína se consume con frecuencia junto con alcohol, lo que produce una nueva sustancia en el cuerpo llamada cocaetilen El cocaetileno tiene acciones similares a las de la cocaína, pero su semivida es más larga, y tiene un efecto más que aditivo, potenciando las respuestas del organismo tanto al alcohol como a la cocaín En otras palabras, tomar cocaína con alcohol es peor que sumar los efectos de cada uno de ellos por separado Las opciones de tratamiento médico de la adicción a la cocaína son limitadas.

Treatment9:33–9:58

En general, el enfoque para el tratamiento del trastorno por consumo de cocaína se ha centrado en gran medida en las técnicas de psicoterapia y en los grupos de apoyo, tanto en los entornos de rehabilitación para pacientes internos como en los ambulatorios.
##Resumen Como breve resumen... El consumo de cocaína inhibe la recaptación de los neurotransmisores dopamina, noradrenalina y serotonina en el cerebro, lo que produce sensaciones de euforia.

Review9:58–11:05

El consumo prolongado puede provocar tolerancia, es decir, la necesidad de aumentar las dosis para conseguir el mismo efecto, así como dependencia, que es la dependencia de la cocaína para sentirse normal y evitar el síndrome de abstinencia.
El tratamiento se centra principalmente en la terapia, con mucho amor y apoyo de la familia y los amigos.