Síndrome de Mallory-Weiss: ciencias clínicas
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Síndrome de Mallory-Weiss: ciencias clínicas
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| Time after presentation (hrs) | Blood Pressure (mmHg) | Pulse (/min) | Hemoglobin (g/dL; reference range: 13.5-17.5 g/dL) |
| 2 | 132/76 | 95 | 13.5 |
| 4 | 125/72 | 90 | 12.5 |
| 6 | 135/75 | 88 | 12.1 |
Transcripción
Revisores de contenido
El síndrome de Mallory-Weiss, también conocido como desgarro de Mallory-Weiss, es un desgarro longitudinal superficial de la mucosa en la unión gastroesofágica o cerca de ella, que a menudo se presenta como una hemorragia digestiva alta aguda. Estos desgarros de la mucosa se producen tras arcadas y vómitos repetitivos y enérgicos, con mayor frecuencia a causa de trastornos por consumo de alcohol. El desgarro puede causar hemorragias graves si existen otras comorbilidades, como hipertensión portal o varices esofágicas.
Al evaluar a un paciente con una preocupación principal sugestiva de síndrome de Mallory-Weiss, su primer paso es realizar una evaluación ABCDE para determinar si está estable o inestable. Si está inestable, estabilice la vía respiratoria, la respiración y la circulación. En primer lugar, compruebe si las vías respiratorias están comprometidas. Puede ser necesario intubar si el paciente tiene riesgo de aspiración.
A continuación, obtenga un acceso intravenoso e inicie la administración de líquidos intravenosos para la reposición. Considere la transfusión de hemoderivados en pacientes con pérdidas importantes de sangre. Además, inserte una sonda nasogástrica y mantenga al paciente NPO. A continuación, controle continuamente las constantes vitales, incluidas la pulsioximetría, la tensión arterial y la frecuencia cardíaca. Por último, asegúrese de ingresar a estos pacientes en la UCI para vigilarlos de cerca, ya que podrían deteriorarse aún más.
Una vez iniciado el tratamiento agudo, el siguiente paso consiste en obtener una historia clínica y una exploración física específicas, así como análisis de laboratorio, incluidos un hemograma y un PMC. Los pacientes suelen referir una historia de hematemesis, a veces con dolor epigástrico o de espalda, y emesis y arcadas no sanguinolentas. Pueden tener factores de riesgo, como el trastorno por consumo de alcohol o la ingestión de ácido acetilsalicílico.
En el examen físico, puede encontrar evidencia de hematemesis masiva, como un gran charco de vómito sanguinolento, además de hipotensión y taquicardia. Por último, el hemograma podría mostrar una disminución de la hemoglobina, mientras que el PMC podría mostrar anomalías electrolíticas sugestivas de anemia por pérdida aguda de sangre y deshidratación. Si esta es la presentación clínica, debe sospecharse una hemorragia digestiva alta aguda por síndrome de Mallory-Weiss.
Ahora hablemos de la preparación para un paciente inestable. Dado que el paciente presenta una hemorragia activa y aguda, una vez realizada la reanimación e ingresado en la UCI, el siguiente paso es administrarle inhibidores de la bomba de protones por vía intravenosa y antieméticos para controlar los vómitos. Entonces, realice una endoscopia digestiva alta de urgencia.
En este caso, la endoscopia es tanto diagnóstica como terapéutica, ya que proporciona una visualización directa del desgarro y la hemorragia, y permite la intervención endoscópica, que puede detener la hemorragia. En la endoscopia, se observa un único desgarro longitudinal superficial de la mucosa en la unión esofagogástrica o cerca de ella. Además, puede verse el vaso sangrante, a veces con un coágulo adherido, así como otras comorbilidades como varices esofágicas o hernia de hiato. Si se observan estos hallazgos, el diagnóstico es síndrome de Mallory-Weiss.
Pasemos al tratamiento. Como ya está haciendo la endoscopia, empiece con la intervención endoscópica para intentar parar la hemorragia. Esto puede implicar la inyección de agentes esclerosantes, cauterización, o clips o bandas, que funcionan de diferentes maneras para taponar el vaso sangrante. Además, asegúrese de comprobar los niveles seriados de hemoglobina para evaluar la mejoría. Sin embargo, si el paciente sigue sangrando a pesar de las medidas endoscópicas, consulte al equipo de radiología intervencionista para la angioembolización del vaso sangrante.
Fuentes
- "ACG Clinical Guideline: Upper Gastrointestinal and Ulcer Bleeding" Am J Gastroenterol (2021)
- "Management of Nonvariceal Upper Gastrointestinal Bleeding: Guideline Recommendations From the International Consensus Group" Ann Intern Med (2019)
- "Initial management of acute upper gastrointestinal bleeding: from initial evaluation up to gastrointestinal endoscopy" Med Clin North Am (2008)
- "Current diagnosis and treatment: Surgery" McGraw-Hill Companies (2010)
- "Diagnosis and management of nonvariceal upper gastrointestinal hemorrhage: European Society of Gastrointestinal Endoscopy (ESGE) Guideline" Endoscopy (2015)
- "The role of endoscopy in the management of acute non-variceal upper GI bleeding" Gastrointest Endosc (2012)
- "Does this patient have a severe upper gastrointestinal bleed?" JAMA (2012)