Enfermedad por reflujo gastroesofágico: ciencias clínicas
4,101visualizaciones
Enfermedad por reflujo gastroesofágico: ciencias clínicas
Motivo de consulta dirigido
Dolor abdominal
Alteración del estado mental
Dolor torácico
Cefalea
Sangrado gastrointestinal: Inferior
Sangrado gastrointestinal: Superior
Accidente cerebrovascular isquémico
Dolor pélvico y sangrado vaginal: Dolor pélvico
Dolor pélvico y sangrado vaginal: Sangrado vaginal
Disnea
Ingestión tóxica
Árbol de toma de decisiones
Transcripción
La enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) es una afección crónica en la que el esfínter esofágico inferior se debilita o se relaja en un momento inadecuado. Esto permite que el contenido ácido del estómago vuelva al esófago. Con el tiempo, la exposición al ácido gástrico puede irritar y dañar el revestimiento del esófago, y provocar diversos síntomas, que suelen agruparse en síntomas típicos, atípicos y de alarma.
Si su paciente presenta signos y síntomas sugestivos de ERGE, primero debe realizar una evaluación ABCDE para determinar si su paciente es inestable o estable.
Si está inestable, estabilice la vía respiratoria, la respiración y la circulación. A continuación, obtenga acceso IV y administre líquidos IV, y no olvide poner a su paciente en monitorización continua de constantes vitales. Por último, si detecta signos de hemorragia gastrointestinal activa, como melena o hematemesis, realice una esofagogastroduodenoscopia, o EGD, de urgencia.
Echemos un vistazo a los pacientes estables.
En este caso, comience por obtener una historia clínica y un examen físico dirigidos. Las personas con ERGE pueden presentar síntomas clásicos, como ardor de estómago, también conocido como pirosis, regurgitación ácida, o un sabor agrio o amargo en la parte posterior de la boca.
Algunas personas también pueden experimentar síntomas inespecíficos, como tos crónica, ronquera o carraspeo frecuente.
En la exploración física, los hallazgos suelen ser normales. Sin embargo, en algunos casos, puede notar signos sutiles de daño por ácido, como la erosión dental. Si su paciente refiere alguno de estos síntomas, sospeche ERGE.
A continuación, evalúe al paciente para detectar signos y síntomas de alarma que justifiquen una evaluación urgente de las complicaciones de la ERGE. Entre ellos figuran la anemia, la disfagia u odinofagia, las hemorragias gastrointestinales, los vómitos frecuentes o la pérdida de peso involuntaria.
Si se presentan uno o más signos y síntomas de alarma, debe sospechar una complicación de ERGE y proceder a una EGD urgente con biopsias.
Si la biopsia revela un epitelio friable y eritematoso con células inflamatorias compatibles con esofagitis erosiva, el diagnóstico es ERGE.
Por supuesto, el tratamiento incluye modificaciones del estilo de vida, como dejar de fumar, y reducir los alimentos que desencadenan los síntomas del reflujo, como el tomate y el alcohol.
Sin embargo, la piedra angular del tratamiento es la supresión de la acidez, que suele consistir en inhibidores de la bomba de protones, o IBP, como el omeprazol, y antagonistas de los receptores de la histamina-2, o bloqueantes H2, como la famotidina. Aunque tanto los IBP como los bloqueantes H2 reducen la secreción ácida, los IBP son el tratamiento primario, porque alivian los síntomas con mayor eficacia y favorecen una mejor cicatrización del daño esofágico que los bloqueantes H2.
A continuación, unos tips clínicos: Para aliviar los síntomas de forma intermitente, también puede optar por antiácidos, como el hidróxido de magnesio, que actúan neutralizando el ácido estomacal.
Por otro lado, el sucralfato, un agente protector de la mucosa no absorbible, no se utiliza habitualmente en el tratamiento de la ERGE fuera de situaciones especiales.
Por último, si su paciente experimenta síntomas recurrentes o necesita evaluar la cicatrización de la mucosa esofágica, considere la posibilidad de repetir una EGD.
Ahora, volvamos a la EGD y la biopsia, porque, en algunos individuos, la esofagitis erosiva puede progresar a condiciones más graves.
Durante el procedimiento, podría detectar una masa o estenosis esofágica, mientras que una biopsia podría revelar metaplasia columnar o displasia, un hallazgo conocido como esófago de Barrett.
Todos estos hallazgos sugieren complicaciones crónicas de la ERGE.
En estas personas, una vez más, se recomienda modificar el estilo de vida e iniciar un tratamiento médico con IBP o bloqueadores H2. Otras opciones de tratamiento son las intervenciones endoscópicas, como la dilatación esofágica para reducir la estenosis y la ablación endoscópica para la displasia. A veces, tendrá que consultar a su equipo quirúrgico para la resección esofágica de una masa.
Por último, en las personas con esófago de Barrett, las EGD repetidas son esenciales para vigilar la mucosa esofágica, porque la metaplasia puede progresar a displasia, que es un estadio precanceroso, y finalmente a adenocarcinoma esofágico.
Ahora que ya hemos visto cómo abordar a las personas con signos y síntomas de alarma, demos un paso atrás y veamos qué hacer cuando estas características están ausentes.
En este caso, el primer paso es evaluar el tipo de presentación de la ERGE.
Ahora bien, si su paciente refiere síntomas típicos de ERGE, como ardor de estómago, regurgitación ácida o sabor agrio o amargo en la boca, y su exploración física es normal, sospeche una ERGE con características típicas.
Pero, a veces, una persona puede presentar síntomas de ERGE tanto típicos como atípicos. Los síntomas atípicos pueden incluir tos crónica, ronquera, carraspeo frecuente, laringitis, faringitis o incluso sinusitis.
En el examen físico, puede encontrar sibilancias o signos de regurgitación ácida en la boca, como erosiones dentales o eritema. En este caso, debe sospecharse una ERGE con características tanto típicas como atípicas.
En ambos grupos, el tratamiento comienza con modificaciones del estilo de vida y una prueba de ocho semanas de IBP. Al cabo de ocho semanas, evalúe la respuesta del paciente al tratamiento.
Si los síntomas muestran una respuesta adecuada, diagnostique la ERGE y siga fomentando los cambios en el estilo de vida, al tiempo que vigila de cerca cualquier recidiva.
Por otro lado, si la respuesta es inadecuada o, en otras palabras, si los síntomas persisten durante la prueba o reaparecen tras su finalización, se debe proceder a una EGD y una biopsia.
Fuentes
- "ACG Clinical Guideline for the Diagnosis and Management of Gastroesophageal Reflux Disease" Am J Gastroenterol (2022)
- "AGA Clinical Practice Update on the Personalized Approach to the Evaluation and Management of GERD: Expert Review" Clin Gastroenterol Hepatol (2022)
- "How to Interpret Esophageal Impedance pH Monitoring" J Neurogastroenterol Motil (2010)
- "Diseases of the Esophagus" Goldman-Cecil Medicine, 26th ed. (2020)
- "Gastroesophageal Reflux Disease" CDIM CORE MEDICINE CLERKSHIP CURRICULUM GUIDE, 4TH EDITION (2020)
- "Extraesophageal Symptoms and Diseases Attributed to GERD: Where is the Pendulum Swinging Now?" Clin Gastroenterol Hepatol (2018)
- "Diagnosis and Management of Barrett's Esophagus: An Updated ACG Guideline. " Am J Gastroenterol. (2022 Apr 1;117(4):559-587. )