Abordaje del sangrado en el tercer trimestre: ciencias clínicas
Introduction0:00–0:44
La hemorragia del tercer trimestre se define como la hemorragia desde la semana 28 de gestación hasta el parto, y se considera una urgencia obstétrica si es grave o se acompaña de inestabilidad materna o fetal.
Las hemorragias en esta fase del embarazo pueden clasificarse en función de la presencia o ausencia de dolor abdominal. Entre las causas indoloras se incluyen las lesiones cervicales o vaginales, la placenta previa y la rotura de los vasa previa; mientras que entre las causas dolorosas se incluyen el desprendimiento prematuro de placenta, la rotura uterina o el parto normal.
Las hemorragias graves en el tercer trimestre requieren una evaluación y estabilización rápidas, así como un tratamiento oportuno para prevenir la morbilidad y mortalidad materna y fetal.El primer paso en la evaluación de una paciente que presenta una hemorragia en el tercer trimestre es realizar una evaluación CABCDE junto con un estudio obstétrico primario para determinar si está estable o inestable.
Acute Management 0:44–1:48
Si la paciente está inestable, controle cualquier hemorragia potencialmente mortal. A continuación, estabilice las vías respiratorias, la respiración y la circulación.
Obtenga acceso i.v. si no lo tiene ya, y controle de cerca los signos vitales maternos.
Una vez estabilizada la paciente, asegúrese de evaluar el estado fetal monitorizando la frecuencia cardiaca fetal. A continuación, se puede realizar una evaluación del trabajo de parto mediante una prueba de rotura de membranas y la comprobación de la dilatación cervical.Información clínica: Nunca debe realizarse un examen cervical digital antes de confirmar la localización de la placenta, ya sea mediante una revisión de los registros prenatales de la paciente o en una ecografía a pie de cama si no se ha documentado previamente.
La palpación de una placenta previa a través de un cuello uterino parcialmente dilatado puede provocar una hemorragia potencialmente mortal y debe evitarse.
Stable Patient1:48–2:31
Hablemos de las pacientes estables. En primer lugar, obtenga una historia clínica y una exploración física dirigidas.
Durante la anamnesis, caracterice la hemorragia y tome nota de la cantidad, la presencia o ausencia de dolor abdominal y cualquier acontecimiento precipitante asociado.
En concreto, pregunte a la paciente si ha sufrido algún traumatismo recientemente y, en caso afirmativo, si ha habido contacto abdominal directo.
Evalúe también si la paciente tiene alguna intervención uterina previa que haya alterado la capa miometrial del útero, como una cesárea o una miomectomía.
Por último, la presencia o ausencia de dolor abdominal ayudará a reducir las diferencias, así que asegúrese de evaluar el dolor abdominal.En primer lugar, hablemos de las pacientes que presentan hemorragia en el tercer trimestre en ausencia de dolor abdominal o contracciones.
Painless Bleeding2:31–3:05
En estas pacientes, los principales diagnósticos a tener en cuenta son una lesión cervical o vaginal, placenta previa o rotura de los vasa previa.
Una vez clasificada la hemorragia como indolora, el siguiente paso es realizar una ecografía obstétrica para evaluar la placenta y detectar cualquier anomalía.
Además, realice un examen con espéculo para evaluar si hay hemorragia activa frente a sangre antigua y para valorar la cantidad de hemorragia presente.
Cervical or Vaginal Lesion3:05–3:59
Empecemos por las lesiones cervicales o vaginales. Las pacientes refieren una historia de sangrado vaginal leve, que a veces se produce después de una relación sexual reciente.
En estas pacientes, la exploración física desempeñará un papel fundamental para confirmar el diagnóstico. En la inspección visual del cuello uterino y la vagina, verá una lesión responsable de la hemorragia indolora, como un cuello uterino friable, un pólipo cervical u otra anomalía.
Esto puede ser normal en el embarazo, pero también puede estar relacionado con cervicitis por infección, más comúnmente clamidia, gonorrea o vaginosis bacteriana.
Placenta Previa3:59–5:07
Pasemos ahora a la placenta previa, que se produce cuando la placenta cubre parcial o totalmente el orificio cervical interno.
Se detecta con mayor frecuencia en una ecografía anatómica rutinaria alrededor de las semanas 18 a 20 de gestación. Si la paciente refiere una hemorragia vaginal de aparición brusca en el contexto de una placenta previa conocida o de antecedentes de placenta previa, lo más probable es que su diagnóstico sea hemorragia por placenta previa.
Los antecedentes pueden ser significativos para un parto por cesárea previo, que es uno de los factores de riesgo más importantes.
Este hallazgo puede ayudar al diagnóstico en los casos en que se desconoce la localización de la placenta. En la exploración física, se puede observar una hemorragia importante o leve.
Normalmente, el útero no estará sensible ni tendrá un tono aumentado. El trazado de la frecuencia cardiaca fetal puede mostrar un patrón no tranquilizador en función de la cantidad de hemorragia y de los signos vitales maternos.Por último, la ecografía mostrará un tejido placentario homogéneo que se extiende por el orificio cervical interno.
Si esto está presente, usted tiene su diagnóstico de placenta previa.Vamos a hablar de la última causa de hemorragia indolora llamada rotura de vasa previa.
Ruptured vasa previa5:07–6:31
Ésta es la causa menos frecuente, pero requiere la actuación más rápida para evitar el compromiso fetal. Los vasa previa se producen cuando los vasos umbilicales desprotegidos atraviesan las membranas amnióticas y pasan por encima del cuello uterino.
Si una paciente refiere una aparición brusca de hemorragia vaginal, que se produjo en el momento de la rotura de membranas, piense en la rotura de vasa previa como causa.
Además, una paciente puede tener una vasa previa conocida o una placentación anómala, como una inserción velamentosa del cordón, una placenta bilobulada o una placenta con un lóbulo succéntrico.
La exploración física revela una hemorragia importante y el trazado de la frecuencia cardiaca fetal suele mostrar bradicardia fetal.
Otras anomalías del trazado podrían incluir un patrón sinusoidal secundario a anemia fetal u otras características no tranquilizadoras, ya que el sangrado de una vasa previa representa una pérdida de sangre fetal activa.
Dada la gravedad, a menudo no se puede realizar una ecografía a pie de cama, ya que una rotura de vasa previa requiere un parto rápido para evitar la morbilidad y mortalidad fetales.
Sin embargo, si la paciente está estable, una ecografía que muestre la presencia de vasos fetales en las membranas que cubren el orificio cervical interno confirmaría el diagnóstico de una rotura de los vasa previa.
Painful Bleeding6:31–7:12
Vamos a cambiar nuestro enfoque a las pacientes que se presentan con sangrado del tercer trimestre que se asocia con dolor abdominal o contracciones uterinas.
En estas pacientes, debe considerar el desprendimiento de placenta, la rotura uterina o la hemorragia normal asociada al parto.
Tras la anamnesis y la exploración física, realice una ecografía obstétrica para detectar cualquier anomalía en la placenta.
Además, vigile al feto y considere la posibilidad de realizar un examen con espéculo para descartar la rotura de membranas y cuantificar la cantidad de hemorragia.
Si se confirma que la placentación es normal, también puede realizar un examen cervical digital para evaluar si se trata de un parto espontáneo.
Placental Abruption7:12–8:14
De hecho, ésta es la causa más frecuente de hemorragias dolorosas en el tercer trimestre. Suele haber contracciones uterinas.Los hallazgos adicionales pueden incluir una historia reciente de traumatismo, especialmente traumatismo abdominal directo; así como consumo de sustancias, como cocaína o tabaco.
En la exploración física, la paciente puede presentar una hemorragia abundante o leve, y a menudo puede apreciarse sensibilidad uterina o aumento del tono uterino.
El trazado de la frecuencia cardiaca fetal puede mostrar un patrón no tranquilizador, junto con contracciones de alta frecuencia y baja amplitud, que son patognomónicas de un desprendimiento.
Por último, la ecografía a pie de cama muestra una placenta normal, pero en los casos de desprendimientos más graves se observa una hemorragia retroplacentaria.
Uterine Rupture8:14–9:31
Con estos hallazgos clínicos, se puede diagnosticar el desprendimiento prematuro de placenta. Pasemos a la rotura uterina.
La probabilidad de rotura aumenta significativamente si la paciente tiene antecedentes de un parto por cesárea previo u otra intervención quirúrgica uterina que haya alterado el miometrio.
En la exploración física, puede haber una hemorragia importante o leve. También puede observarse un trazado de frecuencia cardiaca fetal no tranquilizador o bradicardia fetal.
Si su paciente está de parto, la tocometría puede mostrar un cese repentino de las contracciones, y en el examen puede observar recesión de la parte fetal que se presenta.
Además, las constantes vitales maternas pueden mostrar una hipotensión repentina que represente inestabilidad hemodinámica.
Si el trazado de la frecuencia cardiaca fetal es estable, realiza una ecografía a pie de cama, que puede mostrar un defecto de la pared uterina, a veces incluso con partes fetales fuera de la cavidad uterina.
Normal Labor 9:31–10:09
Pero, si la paciente está inestable o si el trazado de la frecuencia cardiaca fetal es crítico, proceda al parto por cesárea.
En el quirófano, comprobará que el útero está abierto, lo que confirma su diagnóstico de rotura uterina. La última causa de hemorragia dolorosa es el parto normal Si una paciente presenta un episodio de sangrado o un ligero manchado vaginal, junto con contracciones uterinas regulares que aumentan en frecuencia e intensidad, considere el parto espontáneo como el origen de la hemorragia.
La exploración física suele revelar una hemorragia leve, a menudo mezclada con moco o líquido amniótico. Además, se observa una dilatación cervical progresiva, junto con contracciones uterinas regulares en el tocómetro.
Review10:09–10:28
La ecografía no suele ser necesaria, pero si se realiza, mostrará una placenta normal, confirmando su diagnóstico de parto normal.
Resumen rápido: las hemorragias del tercer trimestre del embarazo pueden clasificarse en función de la presencia o ausencia de dolor abdominal.
Las hemorragias indoloras pueden deberse a lesiones cervicales o vaginales, placenta previa o rotura de los vasa previa.
Entre las causas de hemorragia dolorosa se incluyen el desprendimiento de la placenta, la rotura uterina y el parto normal.
- "Society for Maternal-Fetal Medicine (SMFM) Consult Series #44: Management of bleeding in the late preterm period. " Am J Obstet Gynecol. 2018;218(1):B2-B8. [Reaffirmed 2022] (2018;218(1):B2-B8. [Reaffirmed 2022])
- "Obstetric Care Consensus No. 7: Placenta Accreta Spectrum." Obstet Gynecol (2018;132(6):e259-e275)
- "Placental abruption at near-term and term gestations: pathophysiology, epidemiology, diagnosis, and management" Am J Obstet Gynecol. (2023;228(5S):S1313-S1329.)
- "Critical analysis of risk factors and outcome of placenta previa. " Arch Gynecol Obstet. (2011;284(1):47-51. )
- "Abnormal Placentation: Placenta Previa, Vasa Previa, and Placenta Accreta. " Obstet Gynecol (2015;126(3):654-668)
Aún no hay notas para este video
Intenta agregar una nota a continuación