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Introduction0:00–1:08

La diverticulitis es la inflamación de un divertículo, que es una pequeña bolsa que sobresale de la pared intestinal. Asegúrese de no confundirlo con la diverticulosis, que es la presencia de múltiples divertículos que se desarrollan debido a una dieta rica en grasas y baja en fibra.
Sin embargo, aunque se crea comúnmente, comer cosas como semillas, frutos secos y palomitas de maíz no aumenta el riesgo de desarrollar diverticulosis o diverticulitis.La diverticulitis se produce cuando el aumento de la presión intestinal, por cosas como la comida o las heces, provoca un pequeño orificio o microperforación en la pared del divertículo.
Esto permite que las bacterias del lumen siembren el divertículo, lo que provoca infección e inflamación. La diverticulitis puede clasificarse en diverticulitis no complicada o complicada.
En la diverticulitis no complicada, sólo se inflama el divertículo, mientras que en la diverticulitis complicada puede haber también perforación, absceso o fístula.Cuando un paciente presenta signos y síntomas de diverticulitis, primero debe realizar una evaluación ABCDE.

Unstable1:08–1:32

El paciente puede estar inestable si se desarrolla un shock séptico, por lo que debe estabilizar sus vías respiratorias, su respiración y su circulación.
Esto significa que puede ser necesario intubar al paciente, establecer un acceso intravenoso o administrarle líquidos antes de continuar con la evaluación.Sin embargo, si el paciente está estable, el siguiente paso es obtener una historia clínica y una exploración física específicas.

History, physical, and labs1:32–3:35

La anamnesis suele revelar dolor abdominal, con mayor frecuencia en el cuadrante inferior izquierdo, y a veces síntomas como fiebre, náuseas, vómitos y cambios recientes en los hábitos intestinales, como estreñimiento o diarrea.La exploración física suele revelar distensión abdominal y sensibilidad en la zona afectada, con mayor frecuencia en el cuadrante inferior izquierdo.
También puede haber temperatura elevada. Los signos más peligrosos que hay que buscar son la defensa, la rigidez y el dolor de rebote, que apuntan a una peritonitis.El tacto rectal puede revelar una masa palpable en el colon sigmoide distal.
Las heces también pueden dar positivo en sangre oculta.Es importante recordar que la hemorragia rectal se asocia con más frecuencia a la diverticulosis que a la diverticulitis.
Sin embargo, a diferencia de la diverticulitis, la diverticulosis suele ser asintomática y se detecta de forma incidental.En cuanto a los análisis, compruebe si hay leucocitosis y PCR y lactato elevados.
No son específicos de la diverticulitis aguda, pero pueden apoyar el diagnóstico.En cuanto al diagnóstico por imagen, solicita una TC de abdomen y pelvis con contraste oral e intravenoso.En la diverticulitis no complicada, la exploración por TC revela divertículos que son excrecencias de la pared intestinal, engrosamiento focal de la pared intestinal y estriación de grasa pericolónica en la región de los divertículos inflamados.En la diverticulitis complicada, también puede observarse un absceso asociado, un neumoperitoneo o una fístula.
Por ejemplo, las burbujas de aire dentro de la vejiga podrían ser un signo de una fístula colovesical.Si la tomografía sugiere diverticulitis no complicada, puede usar un tratamiento conservador.

Uncomplicated diverticulitis3:35–5:44

Cuando hablamos de diverticulitis no complicada, nos referimos a la inflamación de los divertículos sin complicaciones como sepsis, perforación franca, absceso o fístula.
La diverticulitis no complicada puede tratarse de forma no quirúrgica en el ámbito ambulatorio. El tratamiento suele incluir el control del dolor y una dieta líquida clara, seguida de una nueva evaluación en unos 2-3 días para determinar si se ha producido alguna mejoría.Los antibióticos no suelen utilizarse en la diverticulitis no complicada, a menos que la persona presente determinados factores de riesgo.
Entre ellos se incluyen la edad > 70 años, comorbilidades como cardiopatías o diabetes mellitus, inmunosupresión debida a medicamentos como corticosteroides o quimioterapia, VIH, receptores de trasplantes o embarazo.Si se utilizan, los antibióticos deben cubrir los bacilos gramnegativos y los anaerobios, por lo que las combinaciones posibles incluyen fluoroquinolonas más metronidazol, trimetoprim-sulfametoxazol más metronidazol, o una penicilina con un inhibidor de la betalactamasa.Al cabo de 2-3 días, los pacientes deben volver para una reevaluación.
Si sus síntomas mejoran, pueden empezar a incorporar alimentos sólidos de nuevo. Continúe reevaluándolos hasta que sus síntomas desaparezcan por completo.
Por último, necesitarán una colonoscopia unas 6-8 semanas después de la resolución de los síntomas para evaluar el alcance de la enfermedad y excluir posibles masas dentro del colon.
Si sus síntomas persisten, necesitarán tratamiento hospitalario. Deben estar NPO y recibir tratamiento para el dolor, líquidos i.v.
y antibióticos i.v. Si tienen episodios recurrentes de diverticulitis, debe llamar a una consulta quirúrgica para una posible resección programada con anastomosis primaria.Ahora bien, si la TC revela signos de diverticulitis complicada, entonces debe obtener una consulta quirúrgica e ingresar al paciente en el hospital para su tratamiento hospitalario.
Estos pacientes deben estar NPO, por lo que también tendrá que comenzar líquidos i.v. Al igual que en la diverticulitis no complicada, deberá administrar un tratamiento para el control del dolor.

Complicated diverticulitis5:44–8:15

Además, debe iniciar antibióticos empíricos que cubran los bacilos gramnegativos y los anaerobios para reducir el riesgo de sepsis.Hay varias formas en que puede presentarse una diverticulitis complicada, incluidos la perforación franca, el absceso y la fístula.En primer lugar, la perforación franca de la pared del colon puede permitir que el aire y las heces se filtren en el abdomen y causen peritonitis.
Estos pacientes requieren una laparotomía urgente y la resección de la zona afectada del colon, o una colectomía parcial.
A continuación, se conecta una sección libre del colon a la pared abdominal, lo que se denomina colostomía. La abertura se denomina estoma y permite que las heces drenen hacia una bolsa de ostomía.
Se trata de una medida temporal que permite que el paciente se estabilice y que se resuelva cualquier infección o inflamación.
Al cabo de unos meses, el cirujano realizará una reanastomosis programada para revertir la colostomía y volver a conectar los dos extremos del colon.El siguiente posible hallazgo en la TC de una diverticulitis complicada es un absceso.
Un absceso pequeño, es decir, de tres centímetros o menos, suele tratarse con antibióticos intravenosos. Haga un seguimiento con exámenes y análisis de laboratorio seriados para asegurarse de que el tratamiento está funcionando.
Por otro lado, si el absceso es grande, es decir, de más de 3 centímetros, puede que los antibióticos por sí solos no sean suficientes, y será necesario un drenaje percutáneo si su estado empeora.
Deben realizarse exámenes y análisis seriados y, si el cuadro empeora, puede ser necesaria una colectomía.Además, las fístulas son una posible complicación de la diverticulitis.
Una fístula es una conexión anormal entre dos órganos adyacentes. Las fístulas más frecuentes en la diverticulitis son la colovesical, entre el colon y la vejiga, y la colovaginal, entre el colon y la vagina.
En ambos casos, el cirujano también deberá realizar una reparación electiva. En las fístulas colovesicales, también habrá que reparar la vejiga, mientras que en una fístula colovaginal, la fístula vaginal puede cerrarse sola o con una sutura.Un paciente con diverticulitis puede presentarse como estable o inestable.
Los pacientes inestables deben ser estabilizados antes de realizar cualquier evaluación. Para diagnosticar la diverticulitis, debe solicitarse una TC de abdomen y pelvis con contraste i.v.

Recap8:15–9:00

y v.o. Según los resultados de la TC, la diverticulitis puede ser complicada o no complicada.
La diverticulitis no complicada suele tratarse en el ámbito ambulatorio con analgésicos y modificaciones de la dieta, aunque se utilizan antibióticos orales en pacientes con factores de riesgo.
Por otro lado, la diverticulitis complicada puede asociarse a una perforación franca, un absceso o una fístula. Una perforación franca requiere cirugía inmediata.
Los abscesos pequeños pueden tratarse con antibióticos intravenosos, mientras que los más grandes requieren antibióticos intravenosos y drenaje percutáneo.
Por último, las fístulas se tratan quirúrgicamente.**NEW INE**