Absceso intraabdominal: ciencias clínicas
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Absceso intraabdominal: ciencias clínicas
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Los abscesos intraabdominales son un tipo peligroso de infección que, si no se trata, puede evolucionar a sepsis y muerte. Suelen surgir por alteraciones en el tracto gastrointestinal o genitourinario, ya sea por una inflamación que provoca fugas microscópicas en la barrera mucosa o a nivel macroscópico por una intervención quirúrgica o un traumatismo. La alteración permite que las bacterias intraluminales se filtren a la cavidad abdominal y causen infección.
El sistema inmunitario puede intentar contener el líquido infectado formando una bolsa discreta y encapsulada, denominada absceso intraabdominal. Si la infección no permanece contenida dentro del absceso, el líquido libre que contiene el patógeno puede provocar una peritonitis difusa. Según la localización, la ubicación y el contenido del absceso, pueden agruparse en abscesos con y sin complicaciones.
Cuando una persona presenta signos y síntomas sugestivos de un absceso intraabdominal, primero debe realizar una evaluación ABCDE para determinar si está estable o inestable. Si la persona está inestable, hay que estabilizar sus vías respiratorias, su respiración y su circulación, lo que suele implicar intubarla, establecer un acceso intravenoso o administrarle líquidos.
Una vez estabilizada, el siguiente paso es obtener una historia clínica y una exploración física específicas, que podrían revelar signos y síntomas de peritonitis difusa. Estos pacientes suelen referir un dolor abdominal intenso y difuso que empeora con el movimiento. Además, la exploración física puede revelar distensión, rigidez, rigidez y sensibilidad de rebote. Si este es el caso, comience con antibióticos intravenosos empíricos y consulte al equipo quirúrgico de inmediato para el manejo adicional, incluyendo imágenes como la tomografía computarizada, o ultrasonido de cabecera si el paciente es demasiado inestable, seguido de laparotomía emergente para explorar y tratar la infección.
Echemos un vistazo a un paciente estable que se presenta con signos y síntomas sugestivos de absceso intraabdominal. Empiece con una anamnesis y una exploración física minuciosas, y obtenga pruebas de laboratorio como hemograma, PMC, hemocultivos y análisis de orina. Los pacientes con un absceso intraabdominal suelen referir dolor abdominal, pérdida de apetito, estreñimiento, diarrea, náuseas, vómitos o distensión abdominal.
A continuación, pregúntele sobre cualquier intervención quirúrgica reciente, ya que muchos abscesos intraabdominales se producen después de una cirugía abdominal. Otro factor de riesgo importante son los antecedentes de afecciones inflamatorias gastrointestinales recientes, como apendicitis, diverticulitis, enfermedad de Crohn, así como colecistitis, pancreatitis y enfermedad inflamatoria pélvica. Por último, algunos pacientes tendrán antecedentes de úlcera perforada, traumatismo abdominal penetrante o infarto intestinal que acabaron provocando un absceso intraabdominal.
Por otra parte, el examen físico puede revelar sensibilidad focal y una masa en la región del absceso. Además, puede haber signos de deshidratación e infección o una respuesta inflamatoria sistémica, como temperatura elevada, taquicardia y taquipnea. Datos de alto rendimiento para recordar: Dependiendo de la localización del absceso, las personas pueden presentar síntomas específicos causados por la inflamación local en la zona del absceso. Un absceso subfrénico justo debajo del diafragma puede causar dolor en el hombro o hipo debido a la irritación del diafragma. Por otro lado, un absceso pélvico puede provocar micción frecuente o tenesmo.
En cuanto a los análisis, el hemograma suele revelar leucocitosis y el nivel de lactato puede estar elevado. Además, las pruebas de laboratorio pueden revelar resultados anormales específicos del sistema orgánico o la región abdominal implicados, como amilasa o lipasa elevadas si hay pancreatitis, enzimas hepáticas elevadas si hay un origen hepático o un shock séptico que causa insuficiencia orgánica, y resultados anormales de análisis de orina como esterasa leucocitaria si hay un origen genitourinario. Por último, los hemocultivos podrían ser positivos para el crecimiento bacteriano. En concreto, los hemocultivos positivos para anaerobios deben hacer sospechar un absceso intraabdominal.
Fuentes
- "The Surgical Infection Society Revised Guidelines on the Management of Intra-Abdominal Infection" Surg Infect (Larchmt) (2017)
- "Management of severe abdominal infections" Recent Pat Antiinfect Drug Discov (2009)
- "Surgical versus percutaneous drainage of intra-abdominal abscesses" Am J Surg (1991)
- "WSES/GAIS/SIS-E/WSIS/AAST global clinical pathways for patients with intra-abdominal infections" World J Emerg Surg (2021)