Gastroenteritis: ciencias clínicas
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Gastroenteritis: ciencias clínicas
Motivo de consulta dirigido
Dolor abdominal
Alteración del estado mental
Dolor torácico
Cefalea
Sangrado gastrointestinal: Inferior
Sangrado gastrointestinal: Superior
Accidente cerebrovascular isquémico
Dolor pélvico y sangrado vaginal: Dolor pélvico
Dolor pélvico y sangrado vaginal: Sangrado vaginal
Disnea
Ingestión tóxica
Árbol de toma de decisiones
Transcripción
La gastroenteritis es una inflamación del tubo digestivo, normalmente causada por patógenos infecciosos. Estos patógenos lesionan el revestimiento intestinal, lo que provoca desplazamientos de líquidos y pérdida de agua a través de la diarrea y el vómito. El diagnóstico de la causa de la gastroenteritis se realiza evaluando en primer lugar si la diarrea del paciente es acuosa o sanguinolenta, así como identificando patógenos comunes como bacterias, virus o parásitos.
Si sospecha una gastroenteritis, debe realizar una evaluación ABCDE para determinar si su paciente está inestable o estable.
Si está inestable, estabilice la vía respiratoria, la respiración y la circulación. A continuación, obtenga un acceso intravenoso, comience a administrar líquidos intravenosos e inicie la monitorización continua de las constantes vitales, como la tensión arterial, la frecuencia cardiaca y la saturación de oxígeno. Proporcione oxígeno suplementario si es necesario y comience con antibióticos de amplio espectro. Volvamos a la evaluación ABCDE y echemos un vistazo a los pacientes estables.
En primer lugar, hay que empezar por realizar una anamnesis y una exploración física dirigidas. Su paciente puede referir diarrea, náuseas, vómitos y dolor abdominal. Otros síntomas comunes son flatulencia, urgencia fecal y, posiblemente, fiebre.
Por otro lado, los hallazgos del examen físico revelarán sensibilidad abdominal y pueden mostrar signos de deshidratación, como piel y mucosas secas, disminución de la turgencia cutánea y disminución del tiempo de relleno capilar. En este punto, debe sospechar una gastroenteritis.
Información clínica: Asegúrese de aclarar siempre la frecuencia y consistencia de las deposiciones cuando obtenga la anamnesis. La diarrea se define como la evacuación de tres o más heces no formadas en 24 horas. Si su paciente emite heces formadas, o no ha tenido múltiples episodios al día, no tiene diarrea.
Una vez que sospeche gastroenteritis, determine si la diarrea es acuosa o sanguinolenta. Hablemos primero de la diarrea acuosa.
Si su paciente tiene diarrea acuosa, primero evalúe el nivel de deshidratación. Los signos de deshidratación leve incluyen taquicardia leve, sequedad de piel y mucosas, disminución de la turgencia cutánea y ligero retraso del tiempo de relleno capilar. Si su paciente tiene una deshidratación leve, proporcione cuidados de soporte, que incluyen terapia de rehidratación oral, o TRO para abreviar. A continuación, evalúe la respuesta de su paciente al tratamiento en 24 a 48 horas. Si la respuesta es adecuada y su paciente es capaz de mantener la hidratación con TRO, entonces puede diagnosticar una gastroenteritis aguda. En este caso, continúe con el tratamiento actual hasta que se resuelva la diarrea. Si la respuesta es inadecuada y su paciente no puede mantener la hidratación con TRO, proceda con el tratamiento de la deshidratación moderada a grave.
Volvamos a la evaluación de la deshidratación. Las personas con deshidratación de moderada a grave suelen presentar signos de hipovolemia, como taquicardia y taquipnea, piel y mucosas muy secas, disminución de la turgencia cutánea y retraso del tiempo de relleno capilar.
Además, su paciente puede presentar ojos hundidos, disminución de la diuresis, fatiga, debilidad e incluso alteraciones del estado mental.
Información clínica: Aunque las pruebas de laboratorio no son necesarias para la mayoría de los pacientes con diarrea aguda, algunas pruebas de laboratorio pueden ayudar a evaluar el nivel de deshidratación, como ordenar un PMB para buscar hipopotasemia o lesión renal aguda.
Si el paciente presenta una deshidratación de moderada a grave, asegúrese de administrarle líquidos por vía intravenosa para rehidratarlo. Además, considere iniciar antibióticos empíricos y administrar subsalicilato de bismuto y un agente antimotilidad como la loperamida.
A continuación, evalúe el historial de viajes. Si el paciente ha viajado recientemente, se le puede diagnosticar diarrea del viajero, que suele estar causada por Escherichia coli enterotoxigénica o ETEC, para abreviar. En este caso, debe continuar el tratamiento actual con subsalicilato de bismuto y un agente antimotilidad hasta que se resuelva la diarrea, mientras que la terapia antibiótica se reserva para pacientes con diarrea grave.
Por otro lado, si su paciente no tiene antecedentes de viajes recientes, solicite un panel de patógenos entéricos y evalúe los resultados. Si no se identifica ningún patógeno, continúe con el plan de tratamiento actual y evalúe la respuesta del paciente al tratamiento. Si la respuesta es inadecuada, debe considerar un diagnóstico alternativo. Sin embargo, si la respuesta es adecuada, puede confirmar el diagnóstico de gastroenteritis aguda y, de nuevo, continuar con el tratamiento actual hasta que se resuelva la diarrea.
Fuentes
- "ACG Clinical Guidelines: Prevention, Diagnosis, and Treatment of Clostridioides difficile Infections" Am J Gastroenterol (2021)
- "Clinical Practice Guideline by the Infectious Diseases Society of America (IDSA) and Society for Healthcare Epidemiology of America (SHEA): 2021 Focused Update Guidelines on Management of Clostridioides difficile Infection in Adults" Clin Infect Dis (2021)
- "2017 Infectious Diseases Society of America Clinical Practice Guidelines for the Diagnosis and Management of Infectious Diarrhea" Clin Infect Dis (2017)
- "ACG Clinical Guideline: Diagnosis, Treatment, and Prevention of Acute Diarrheal Infections in Adults" Am J Gastroenterol (2016)
- "The risk of the hemolytic-uremic syndrome after antibiotic treatment of Escherichia coli O157:H7 infections" N Engl J Med (2000)