Acid-reducing medications are a type of drugs that work to reduce the amount of acid in a person's stomach. There are three main groups of acid-reducing medications. The most common type is called a proton pump inhibitor (PPI). This type of medication inhibits the enzyme called H, K-ATPase, which blocks gastric acid secretion by parietal cells of the stomach. PPIs include drugs like omeprazole, esomeprazole, and pantoprazole.
The second group consists of H2 receptor blockers. H2 receptor blockers work by blocking histamine H2 receptors located on parietal cells of the stomach. This in turn inhibits the release of gastric acid. Examples of H2 receptor blockers include cimetidine, famotidine, and nizatidine. The last group consists of antacids, which work by neutralizing stomach acid that's already been produced. Examples of antacids include magnesium trisilicate and aluminum hydroxide.
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Los medicamentos que reducen la acidez incluyen los antiácidos, que disminuyen directamente la acidez del contenido del estómago, y los antisecretores, que actúan sobre las células parietales del estómago para disminuir la secreción de ácido.
Se utilizan para tratar afecciones como el trastorno por reflujo gastroesofágico y la enfermedad de úlcera péptica, ya que disminuyen la acidez del estómago y permiten sanar el revestimiento epitelial.
El estómago está compuesto por cuatro regiones: cardias, fondo gástrico, cuerpo y antro pilórico. A ello se le añade un esfínter pilórico, o válvula, al final del estómago, que se cierra mientras se come, manteniendo los alimentos dentro para que el estómago los digiera.
Physiology0:25–2:27
La capa epitelial del estómago contiene glándulas gástricas diferentes que segregan diversas sustancias. Empezando por el cardias, esta entidad contiene sobre todo células foveolares que segregan una mucosidad protectora, compuesta principalmente por agua y glucoproteínas.
El fondo gástrico y el cuerpo contienen tanto células parietales como otras similares a las enterocromafines, y el antro y las zonas pilóricas incluyen células G.
Por su parte, el ácido gástrico está compuesto principalmente por HCl, o ácido clorhídrico, que es segregado principalmente por las células parietales.
Estas células parietales tienen receptores de membrana M3, CCK2 y H2, que modulan su comportamiento secretor. Cuando los alimentos entran en el estómago, hacen que las paredes del mismo se expandan, lo que provoca la activación de estos receptores.
En primer lugar, la expansión del estómago provoca que las ramas del nervio vago que lo inervan liberen acetilcolina, que activa los receptores M3.
A continuación, las células G del antro del estómago liberan gastrina, que activa los receptores CCK2. La gastrina y la acetilcolina activan las células enterocromafines, con lo que se libera la histamina, encargada de activar después los receptores H2.
La activación de los receptores M3, CCK2 y H2 aumenta la conversión de H2O y CO2 en H+ y HCO3- por la anhidrasa carbónica.
A continuación, el H+ es bombeado fuera de la célula y entra al estómago por medio de la bomba H+/K+-ATPasa. Estos iones H+ se combinan con los iones Cl- para formar ácido clorhídrico y reducir el pH del estómago.
Normalmente, el estómago está protegido del entorno ácido por la mucosidad que segregan las células foveolares. Sin embargo, en presencia de un desequilibrio entre la secreción de moco y la de ácido, como sucede en el síndrome de Zollinger-Ellison causado por un tumor que segrega gastrina, esta secreción podría provocar daños en el estómago.
Pathology2:27–3:07
El problema puede manifestarse como gastritis crónica y úlceras gástricas o pépticas. En el esófago, el esfínter esofágico inferior impide que la mayor parte del ácido gástrico vuelva a subir cuando el estómago está lleno o cuando la persona se sitúa en posición de decúbito.
Si este esfínter no se cierra herméticamente podría producirse un reflujo del ácido hacia la parte inferior del esófago y erosionar el revestimiento esofágico.
Esta afección se denomina ERGE, o enfermedad por reflujo gastroesofágico, más conocida como pirosis o acidez de estómago.
Una forma de mitigar los efectos nocivos de la gastrina en estos trastornos consiste en disminuir su acidez mediante medicamentos.
H2 Receptor Antagonists3:07–6:01
En primer lugar pueden citarse los antagonistas de los receptores H2, como la cimetidina, la ranitidina, la famotidina y la nizatidina.
Los antagonistas H2 terminan con el sufijo -tidina, que significa que contienen nitrógeno. Estos medicamentos son antagonistas competitivos y reversibles de los receptores H2, lo que significa que se unen a estos receptores para que la histamina no pueda hacerlo.
Estos medicamentos son capaces de reducir la secreción de ácido estimulada durante la noche y por los alimentos en más de un 90%.
Por lo general, su efecto comienza 1 hora después de su ingesta y dura unas 12 horas, por lo que pueden tomarse 1 hora antes de las comidas o antes de acostarse si se consumen una vez al día.
Generalmente se administran por vía oral, aunque existen formulaciones intramusculares e intravenosas. En la actualidad, las indicaciones habituales de los antagonistas de los receptores H2 incluyen las úlceras pépticas, la prevención de úlceras y úlceras por estrés, la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y el síndrome de Zollinger-Ellison, que es una enfermedad poco frecuente causada por tumores secretores de gastrina.
Ahora bien, como son menos eficaces que los inhibidores de la bomba de protones (IBP), suelen clasificarse como tratamiento de segunda línea.
En general, los antagonistas H2 son medicamentos seguros, con efectos secundarios poco frecuentes. No obstante, entre dichos efectos secundarios cabe citar cefalea, fatiga, mialgias, diarrea y estreñimiento.
Por su parte, la cimetidina es un potente inhibidor de las enzimas del citocromo P450 en el hígado. Estas enzimas son responsables del metabolismo de diversos medicamentos y toxinas en el organismo.
Así pues, si la cimetidina se toma con otros medicamentos como las benzodiacepinas o la warfarina, podría reducirse su tasa de eliminación y acumularse en el organismo.
La cimetidina también tiene efectos antiandrogénicos y podría causar ginecomastia, disfunciones sexuales, como disminución de la libido, y pérdida de cabello o alopecia.
Estos efectos secundarios son reversibles y suelen desaparecer con el tiempo una vez suspendida la medicación. Como atraviesa la barrera hematoencefálica, este fármaco también podría causar confusión y mareos.
En los riñones, la cimetidina y la ranitIdina compiten con la creatinina por la secreción tubular renal. De este modo, pueden reducir la excreción renal de creatinina y aumentar los valores de creatinina sérica; por lo tanto, en los pacientes con insuficiencia renal debe reducirse la dosis Por último, los antagonistas H2 pueden atravesar la placenta.
Por ello, aunque no hay efectos perjudiciales para el feto, deben evitarse durante el embarazo y la lactancia. Si fueran necesarios, los medicamentos preferidos son, durante el embarazo, la ranitidina, y durante la lactancia, la famotidina.
Proton Pump Inhibitors6:01–8:54
Por otra parte, se dispone de los inhibidores de la bomba de protones, o IBP, que incluyen medicamentos orales, como el omeprazol, el lansoprazol y el dexlansoprazol, y otros fármacos disponibles por vía intravenosa, como el pantoprazol y el esomeprazol.
Las presentaciones orales de estos medicamentos se absorben en el intestino delgado en su forma inactiva y se metabolizan en el hígado.
Después, se desplazan por la sangre hasta las células parietales, donde el entorno ácido ayuda a protonarlos para que estén totalmente activos.
Estos IBP activados se unen de forma irreversible e inhiben la H+/K+-ATPasa, o bombas de protones, que se encuentran en las células parietales.
Dado que la bomba de protones es el paso terminal en la secreción de ácido, los inhibidores de la bomba de protones son preferibles para inhibir la secreción de ácido a los antagonistas de los receptores de histamina H2, con una disminución de hasta el 99% de las secreciones de ácido gástrico.
Por este motivo, son más útiles para el tratamiento de las úlceras pépticas, la enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) y el síndrome de Zollinger-Ellison.
Por otro lado, son igualmente eficaces en la prevención de las úlceras. Además, tienen un débil efecto antibacteriano contra Helicobacter pylori, causante de la úlcera péptica, por lo que se utilizan en combinación con antibióticos como la amoxicilina, la claritromicina o el metronidazol.
Los inhibidores de la bomba de protones tardan entre 3 y 4 días en disminuir la acidez del estómago, y siguen siendo eficaces durante 2 o 3 días.
Con dosis diarias continuas se puede conseguir un efecto antisecretor aumentado durante hasta 5 días. Los efectos secundarios de los inhibidores de la bomba de protones, poco frecuentes, pueden incluir alteraciones gastrointestinales, como náuseas, dolor abdominal y diarrea.
Además, la supresión prolongada de ácidos puede reducir la absorción de hierro, calcio, magnesio y vitamina B12 o cobalamina.
Al disminuir la concentración de jugos gástricos, estos se vuelven menos ácidos, lo que permite que más patógenos ingeridos, como Clostridioides difficile, sobrevivan e invadan el tubo digestivo.
Por lo tanto, las personas tratadas con IBP son más propensas a infecciones por Clostridioides difficile, y se les asocia también un mayor riesgo de neumonía.
Otros efectos secundarios son cefaleas, erupciones cutáneas y osteoporosis. En lo relativo a las interacciones farmacológicas, este cambio en el pH gástrico puede reducir la absorción de ciertos medicamentos, como la digoxina y el ketoconazol.
Por su parte, el omeprazol es un inhibidor de las enzimas del citocromo P450 en el hígado. Así, si se toma con otros medicamentos como la warfarina, puede reducirse su tasa de eliminación y acumularse en el organismo.
Por último, dado que el omeprazol inhibe la enzima CYP2C19, puede reducir la activación del medicamento antiplaquetario clopidogrel.
Finalmente, cabe citar a los antiácidos, que son bases débiles, como el hidróxido de aluminio y el hidróxido de magnesio.
Antacids8:54–11:18
Estos dos medicamentos no se absorben bien en el tubo digestivo, por lo que, cuando llegan al estómago, pueden neutralizar parte de la acidez uniéndose al H+.
En general, son menos eficaces para elevar el pH del ácido gástrico que los antagonistas de los receptores H2 y los IBP, y se utilizan principalmente para el alivio sintomático de la ERGE.
Entre los antiácidos también se incluyen el carbonato de calcio y el bicarbonato de sodio, aunque son medicamentos menos populares, ya que se absorben bien en el tubo digestivo y se asocian a efectos secundarios sistémicos graves, como el síndrome de la leche y alcalinos.
Este síndrome se asocia con alcalosis metabólica, hipercalcemia e insuficiencia renal. En cuanto a los efectos secundarios, el hidróxido de aluminio inhibe la contracción del músculo liso en el tubo digestivo, lo que provoca estreñimiento.
El hidróxido de magnesio, por su parte, actúa como laxante al extraer agua del tejido circundante, con lo que provoca diarrea.
En casos excepcionales, este efecto también podría derivar en hipotensión. En individuos sanos, la absorción de pequeñas cantidades de aluminio y magnesio no está asociada a efectos secundarios graves, pero, en personas con insuficiencia renal, dichas cantidades pueden acumularse y causar efectos secundarios importantes.
Además, el hidróxido de aluminio puede provocar hipofosfatemia, debilidad muscular proximal, osteoporosis e incluso convulsiones; mientras que el hidróxido de magnesio se ha asociado a casos de hipermagnesemia, hiporreflexia y paro cardíaco.
Por último, todos los antiácidos pueden causar hipopotasemia. En lo que respecta a las interacciones entre medicamentos, los antiácidos pueden afectar a la absorción, la biodisponibilidad y la excreción urinaria de otros fármacos, principalmente al alterar el pH gástrico y urinario.
Además, pueden aumentar la absorción oral de medicamentos que sean bases débiles, como la quinidina, y disminuir la absorción oral de fármacos que se comportan como ácidos débiles, como la warfarina.
Además, los antiácidos provocan la quelación de otros medicamentos en el tubo digestivo, para formar complejos que no son absorbibles.
Este efecto es especialmente común con medicamentos como las tetraciclinas. Por último, los antiácidos pueden retrasar el vaciado gástrico.A modo de recordatorio se ofrece a continuación una regla nemotécnica sencilla y divertida que ayudará a memorizar y retener eficazmente todos estos datos farmacológicos.
Memory Palace11:18–13:55
Los antagonistas de los receptores H2 que terminan en "-tidina" serán representados por un hombre elegante con pajarita negra que lleva su cena en una bandeja cubierta con su tapa.
Al abrirla se descubre una serpiente viva con su "hissss" siseante, que recuerda a la histamina. El hombre tiene los pies atrapados en bloques de cemento para representar la cimetidina, y aplasta con uno de los pies a una pobre célula de color cromo, lo que sirve para recordar la inhibición del citocromo P450.
La cimetidina también tiene efectos secundarios antiandrogénicos, lo que se representará haciendo que el hombre pise con el otro pie un símbolo ♂.
Este medicamento también provoca una disminución de la secreción renal de creatinina. Así que imaginaremos un montón de pequeñas cajas a su alrededor para representar la acumulación de creatinina en la sangre.
A continuación han de aparecer los inhibidores de la bomba de protones, dibujados como una bomba de gas cuya manguera está dispuesta en forma de un pretzel, ya que estos medicamentos terminan en "-prazol", como el omeprazol y el esomeprazol.
En espera de repostar, hacen cola un zepelín, por el síndrome de Zollinger-Ellison, y un helicóptero pilotado por una bacteria Helicobacter pylori.
Para representar los efectos secundarios puede utilizarse un armario polvoriento lleno de bacterias, que refleja la infección por Clostridioides difficile, al lado del surtidor de repostaje.
En el suelo, al lado, se extiende todo lo que no es absorbido por el tubo digestivo: una botella de leche para el calcio, un pastel a medio comer para la cobalamina, una mancuerna para el hierro y un imán por el magnesio.
El omeprazol también es un inhibidor del CYP450, por lo que se representa una célula de color cromo a comerse la manguera en forma de pretzel.
Sin dejar de hablar de imanes, pasemos a los antiácidos. Habrá una cabina metálica anexa para guardar estos fármacos, porque contienen metal.
Como el hidróxido de magnesio es un laxante, colocaremos un imán gigante encima del inodoro en la cabina. El hidróxido de aluminio, por otro lado, provoca estreñimiento, lo que se refleja con un rollo de papel de aluminio en el exterior.
Este medicamento puede causar osteoporosis, así que alguien hizo un hueso con el papel de aluminio, sin duda no tan fuerte como un hueso real.
Entre los antiácidos menos populares figuran el carbonato de calcio, representado por un vaso de leche con gas y burbujeante, y el bicarbonato de sodio, un recipiente con sal y bicarbonato.
Estas sustancias pueden causar el síndrome de la leche y alcalinos, lo que puede representarse con la imagen de una vaca lamiendo una pila alcalina gigante, de la que recibe una descarga.
La vaca da una coz y derriba un frasco de pastillas, como un recordatorio de que estos antiácidos interfieren en la absorción, biodisponibilidad y excreción renal de otros medicamentos.
Y ahora, un resumen rápido: cabe decir que los antiácidos son bases débiles que neutralizan los ácidos del estómago. Los medicamentos antisecretores, como los antagonistas de los receptores H2 y los inhibidores de la bomba de protones, actúan sobre las células parietales para disminuir la secreción de H+.
Review13:55–14:22
Los tres tipos de medicamentos reducen la acidez del estómago, lo que ayuda a tratar o aliviar los síntomas de las úlceras pépticas y gástricas, la gastritis y la ERGE.
A continuación se muestra un mapa mental con toda la nemotecnia del vídeo. Siga adelante y ponga el vídeo en pausa mientras comprueba qué es lo que recuerda.
Mind Map14:22–14:32
Permanezca atento a las respuestas que se ofrecen al final.
Fuentes
"Katzung & Trevor's Pharmacology Examination and Board Review,12th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
"Goodman and Gilman's The Pharmacological Basis of Therapeutics, 13th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2017)
"Rang and Dale's Pharmacology" Elsevier (2019)
"Peptic ulcer disease" Am Fam Physician (2007)
"Proton Pump Inhibitors, H2-Receptor Antagonists, Metformin, and Vitamin B-12 Deficiency: Clinical Implications" Advances in Nutrition (2018)
"25 Years of Proton Pump Inhibitors: A Comprehensive Review" Gut and Liver (2017)